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¿Sientes que te ahogas?

Uno de los principales avisos de que tienes altos niveles de estrés o ansiedad, es sentir que te ahogas. Esto puede ser por causas físicas o por emocionales, y hay varias cosas que te recomiendo hacer, aquí te dejo una guía bastante completa.

Sentir que te ahogas es síntoma de estrés y ansiedad

Puede ser que sientes que te ahogas al comer o al respirar, cualquiera que sea tu caso, si sientes algo raro en esta área de tu cuerpo es probable que tu sistema nervioso autónomo (el que regula estas funciones de manera automática) esté atravesando por un momento de estrés o quizás de ansiedad.

¿Y por qué tu sistema nervioso se estresa?

Porque cuando te estresas tensas tu cuerpo, aprietas garganta, aceleras y entrecortas tu respiración, segregas adrenalina y alteras tu ritmo cardiaco junto con tu respiración.

De esta forma, te preparas para sobrevivir.

Y cuando haces esto por mucho tiempo, de forma prolongada o vives algún suceso muy estresante, pues es lógico que estas funciones autónomas te manden el aviso de que es necesario liberar tensión. (15 acciones diarias para ahorrarte grandes cantidades de estrés

El punto es que llegaste a este lugar de sentir que te ahogas, porque llevas algo de tiempo acumulando tensión física y emocional alrededor de tu pecho y garganta, activando de más tu sistema nervioso que te prepara para la lucha o la huída, y con esto, alterando tu respiración. (lo cual no es peligroso).

La tensión es la principal causa

Como psicóloga especializada en temas de estrés y ansiedad, te puedo decir que existen tres fuentes principales de estrés y tensión que se acumulan, y que empiezan a alterar tu respiración o tu deglutación, estas son: 

  • tensión física (estar en posturas de tensión, descuidos físicos, apretar mucho tu cuerpo) 
  • tensión emocional (haber perdido un ser querido, acumular enojos y frustraciones)
  • tensión mental (tener muchas presiones, pensamientos negativos y estrés laboral)

Cuando acumulas tensión en alguna de estas partes, es normal que tu sistema nervioso empiece a mandarte señales de que necesita liberarse y re equilibrarse, de ahí que algunas funciones empiezan a "alterarse" por así decirlo, como es el acto natural de tragar o de respirar.

En este artículo puedes revisar estrategias de cómo reducir la tensión.

Físicas

Tienes tensión acumulada en tu garganta, ocasionada por apretar por mucho tiempo la quijadaTu manera de respirar es acelerada o a nivel de pecho pero no a nivel de diafragmaTienes tensión en tu espalda y tu pecho que generan que se aprieten los músculos alrededor de tu caja torácica y te hace sentir que no puedes respirarTienes mucosidad acumulada en tus vías respiratorias, principalmente por no sonarte cuando lloras o simbólicamente, por no dejar ir lo que te pone triste y aferrarte a esoEstás acostumbrado a dejar de respirar por pequeños momentos en los que experimentas un pico de estrés o ansiedad y esto genera un patrón en el que simplemente no respiras adecuadamente

Emocionales

Tienes emociones de dolor o tristeza acumuladas, literalmente, traes un nudo atorado que necesita salirTe quedas callado por mucho tiempo sobre lo que piensas o sientesTe enojas constantemente apretando tu quijada, garganta y pecho, pero no haces realmente mucho con ese enojo

Mentales

Tu mente está obsesionada con asegurarse que respiras y que tragas bienTuviste una mala experiencia ahogándote al tragar algo, y ahora crees que no tienes control sobre tu garganta y que puedes ahogarte de nuevo o en cualquier momentoTe sientes en peligro, estás con tu mente en alerta y esto acelera tu respiración y tensa los músculos de tu cuerpoQuieres controlar tu respiración y tu acto de tragar (ambos los realiza tu cuerpo de manera automática, al querer controlarlos los tensas)Sientes que tu cuerpo no funciona bien, y que necesitas auto observarte constantemente y controlar hasta tu respiración

Metafóricas

Yo he encontrado una relación entre el no poder respirar, con situaciones específicas en la vida que tienen que ver con eso.

Por ejemplo, en el caso de que sientas que no puedes tragar por bloqueo en nariz o garganta… ¿Te sientes ahogado por alguna persona? ¿Te ahoga alguna situación que estás viviendo? ¿Qué sientes que no puedes tragar? ¿En qué sientes que no estás logrando sobrevivir o superar? ¿ Qué te asusta? ¿Qué cosas te tragas y no dices? ¿Cuántos sentimientos te aguantas sin expresar?

Y si sientes que no puedes respirar por tensión en el pecho… ¿Qué dolores o penas no has logrado superar? ¿Por qué no te sientes amado en tu vida? ¿Se te dificulta demostrarle tu amor a los demás? ¿Qué desilusiones no has logrado dejar atrás? ¿Por qué sientes que no vale la pena vivir? ¿Quién te ha lastimado, y por qué no te animas a perdonar?

¿De qué manera sientes que te ahogas?

Hay muchas formas en las que puedes sentir que te ahogas, las principales son las siguientes:

  • Te cuesta trabajo tragar saliva
  • De repente te falta el aire y sientes oprimido el pecho
  • Sientes que no puedes tragar agua, pastillas o comida
  • Sientes taquicardia y con esto, la respiración agitada y falta de aire
  • Te falta el aire al hablar
  • Sientes un bloqueo en tu garganta que te genera presión y dolor
  • Te obsesionas con pensar si puedes pasar saliva o no
  • Simplemente sientes que te ahogas

¿Tuviste una experiencia de sentir que te ahogabas?

Es probable que hayas tenido una experiencia en la que sentiste que te ahogabas, y que te quedaras con miedo de que volviera a suceder, y de cierta forma, tienes miedo a que te vuelva a suceder y entonces empiezas a controlar todo lo que está a tu alcance para que no suceda, desconfías de tu cuerpo y entras en un círculo vicioso que te mantiene con esto.

Pues al aumentar la tensión y el miedo, sigues activando de más tu sistema nervioso, y con esto aumentando esta sensación.

Por eso es muy importante que comprendas qué te está sucediendo y puedas hacer cosas para relajarte y sentirte mejor.

Si la experiencia que tuviste fue muy fuerte, quizás te está generando un estrés postraumático, y en este audio puedes encontrar recomendaciones para sanar.

Tener miedo a ahogarte aumenta la sensación

Ahora, tener miedo a ahogarte, normalmente te lleva a generar más tensión y con esto ansiedad, entonces, este síntoma también es parte de los cuadros elevados de ansiedad. Inclusive muchas personas llegan a obsesionarse con el tema, ya que respirar es un acto fundamental para sobrevivir, y es lógico que si sientes que te ahogas, tengas miedo y te asustes, pero es importante que no permitas que este miedo siga avanzando, y si ya avanzó, de todas formas estás a tiempo de ponerle reversa.

Pues en los niveles altos de ansiedad, podemos llegar a evitar comer, tener miedo a tragar saliva o inclusive a respirar profundo, con tal de no sentir la sensación incómoda de ahogarnos.  Lo importante es que necesitas saber que es una sensación que no es peligrosa y que tu cuerpo sabe perfectamente lo que está haciendo.

Revisa si tienes más de 3 sensaciones, quizás el sentir que te ahogas se deba a la ansiedad.

Mi experiencia y la de otros con la sensación de ahogo

Te platico que en mi crisis de ansiedad en general sentía que algo en mi cuerpo no estaba funcionando bien, y que en cualquier momento podría pasarme “lo peor”. Y una de estas cosas que yo sentía que no funcionaban bien…era mi respiración y mi acto de “tragar”.

Me la vivía tratando de controlar mi respiración, mi pulso cardíaco y la manera en la que tragaba saliva o comida, para evitar sentir que me ahogaba, pero no me funcionaba, y después, de la nada, volvía a sentir que no podía respirar bien y el pecho apretado, frustrándome cada vez más.

De cierta forma me seguía generando la sensación de ahogo, al obsesionarme con el tema.

Por esto mismo, de la nada sentía una opresión en el pecho, cierta angustia por sentir que no podía pasar el aire profundo, y cuando lo intentaba, nada más me dolían más los músculos y me frustraba por no poder hacerlo bien, era como si toda mi caja torácica estuviera apretada y no pudiera expandirse para respirar bien.

También recuerdo estar hablando con alguien más y sentir que me faltaba el aire entre frases y palabras.  Y en otras personas he escuchado de cómo sienten que al comer y tragar la comida sienten que se ahogan, al caminar o al subir las escaleras, al hacer ejercicio o simplemente de la nada.

En general, cuando tenemos altos niveles de estrés o tensión física y emocional, sentimos que no podemos respirar bien, que se nos aprieta el pecho y que estamos a punto de ahogarnos, y esto nos pasa de diferentes formas y por diferentes causas que te quiero compartir.

Ok, quedan claras las causas, pero entonces, ¿qué puedes hacer?

Vuelve a confiar en tu cuerpo

Es importante que sepas que la respiración y el tragar son dos funciones que tu cuerpo hace de manera automática, son parte de las funciones del sistema nervioso autónomo, o sea, que no necesitan de tu mente o de tus instrucciones o de que tú lo pienses, para funcionar.

Tu cuerpo está hecho para sobrevivir, realmente esa es su principal función, y aunque tú sientas que estás a punto de ahogarte, es muy poco probable, ya que si dejas que tu cuerpo haga lo que necesita hacer, estarás bien.

El problema empieza cuando queremos controlar e intervenir con nuestra mente, aumentando la tensión física que de por sí ya traes en tu cuerpo, aumentando los síntomas y la incomodidad, confirmando equivocadamente que sí tienes algo mal.

Yéndote después a pensar que quizás es algo físico peligroso o que estás a punto de desfallecer, algo que si estás leyendo este post, ¡no ha pasado! por más que tú pienses que estuvo a punto de pasar, hay que tener en claro que no ha pasado eso que temes, y es importante que vayas haciendo a un lado ese miedo, para dejar de generarte la tensión.

Si sientes que este miedo te viene por una experiencia previa donde sentiste que te ahogabas te recomiendo ver este video. 

El punto es que controlar tu respiración, no te está funcionando, sobre todo porque lo haces desde el miedo y aumentas la tensión.

Desahoga tus emociones

En caso de que esta sensación de ahogo sea por tensión emocional, te recomiendo que escribas o hables sobre todo lo que estás sintiendo, sobre todo aquello que te pueda estar generando que “te ahogues”. Puedes reflexionar y escribir sobre:

¿en qué te sientes ahogado? ¿qué emociones y enojos te tragas? ¿qué te presiona en tu vida? ¿qué te quita el aliento? ¿qué te ahoga?

Recuerda que todo lo que sucede en nuestro cuerpo tiene un antecedente mental o emocional, y esto está más que demostrado, así es que vale la pena desahogarte para terminar más relajado.

Segundo, antes de querer respirar “bien”, necesitas relajar tu cuerpo

Muchas personas caen en el error de que inmediatamente que sienten que se ahogan, quieren respirar “bien”, profundo y a nivel de diafragma como te han dicho que hagas, o simplemente inflas más tus pulmones. Y esto no siempre funciona, porque resulta que tu cuerpo está apretado y tenso, y tú quieres inflarlo desde adentro, entonces ¿qué te encuentras? tensión y dolor al hacerlo.

Por eso, yo he descubierto que antes de querer respirar profundo y bien, has de poder relajar tu cuerpo, y para poder relajar tu cuerpo, necesitas estar seguro y confiado de que no estás en peligro. Y… ¿cómo estar seguro y confiado de que no estás en peligro? permitiéndote sentir lo que estás sintiendo.

Así es, para relajarte de verdad, antes has de atreverte a enfrentar la sensación misma de ahogo. Haciendo un alto en el momento que te llega, cerrando tus ojos y simplemente sentir. Sin juicios, sin control, sin expectativas de quitar la sensación. Descubre cómo se siente esto de “sentir que te ahogas”, ya viste que lo has sentido muchas veces y no te ha pasado nada malo, tampoco lo has logrado controlar con lo que vienes haciendo…entonces, date la oportunidad de sentirlo aunque sea 5 segundos.

Piérdele el miedo al miedo a ahogarte

La idea es que le pierdas el miedo a la sensación, confiando más en tu cuerpo y en su sabiduría y en la realidad de la experiencia pasada de que no te ha pasado nada de lo que tu mente te ha dicho que te podría pasar. Que quizás sí se ha sentido desagradable, sí te has asustado, pero sigues aquí…

Entonces, la próxima vez que sientas que te ahogas, date unos momentos para sentir con apertura y con amor propio esta sensación. En desansiedad comparto mucho, muchísimo, que dejar de luchar contra tus sensaciones es el punto de partida para sentirte mejor, pues en realidad, dejas de luchar contigo mismo, y ahí empieza la recuperación.

Después, entonces sí… te puedes relajar

Entonces sí, ahora, puedes empezar a soltar la tensión de tu cuerpo con cada exalación que hagas. Ojo, todavía no llegas al punto de respirar “bien y profundo”, ahorita nada más estás en soltar tu cuerpo, dejar que caigan tus hombros y que tu estómago se relaje para poder bajar la sensación.

En estos audios encuentras muchos para ayudarte a lograr este paso. 

Te recomiendo que busques un lugar tranquilo en esos momentos que sientes que te ahogas, que te sientes, que cierres tus ojos, relajes tu estómago y poco a poco vayas relajando tu cuerpo con cada exhalación, aceptando lo que sientes, sin luchar, sin resistirte y sin querer controlar. Observa cómo tu cuerpo por sí sólo va regresando a su equilibrio, pero necesitas permitirle que regrese mientras que tú te relajas.

Ahora sí, respira a nivel de diafragma

Es importante que recuerdes cómo es respirar bien, pues ¿qué crees? con el paso del tiempo vamos olvidando a respirar a nivel de diafragma, con nuestro pecho abierto y los canales de respiración libres para que pase el aire tranquilo.

Para eso, tengo este video donde te enseño a hacerlo. 

Estírate

Estirar tu pecho, tu cuello y el resto de tu cuerpo permitirá a los músculos relajarse para poder permitir el paso del aire más tranquilo. Estírate todas las mañanas en diferentes posturas, puedes buscar videos de yoga para principiantes. Recuerda que la tensión muscular puede ser la que te está generando ésta molestia. Entonces estírate. Y si puedes, también te ayudaría ir a darte un masaje relajante.

Y después…

Es importante que ubiques las causas físicas y emocionales de por qué estás acumulando estrés en tu interior. Quizás llevas una vida muy acelerada, quizás no sabes lidiar con tus emociones, quizás necesitas hacer más ejercicio o mejorar tus hábitos de sueño y alimentación, quizás ser más tú mismo? liberarte del miedo al rechazo y al fracaso? dejar de preocuparte tanto por el futuro? ser genuinamente más libre?

Hay muchos niveles de causas del estrés, puede ser algo muy sencillo como recuperar tu equilibrio en tu vida, o algo más complejo como sanar un trauma del pasado o re ubicarte en el sentido de tu vida e ir tras él con confianza en ti.

Y para eso es que está este blog, para ayudarte en el camino de transformarte y con esto, aprender a usar el estrés y dejar de generar ansiedad en tu manera de vivir y pensar.

Si ya ubicaste que sientes que te ahogas por ansiedad y por estrés, entonces tengo un tratamiento para la ansiedad en línea que he diseñado para ayudarte a liberarte.

En conclusión

Esta sensación tiene solución, nada más es cuestión de pasar a la acción ;) si necesitas más ayuda, estamos para ayudarte.

Psic. Fabiola Cuevas
¡Hola! Soy psicóloga y fundadora de desansiedad. Logré transformar la ansiedad en libertad y plenitud. Deseo compartirte mi experiencia y ayudarte a superar la ansiedad.

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