Aprende a hacer afirmaciones positivas para disminuir tu ansiedad

Las afirmaciones positivas son una gran manera de disminuir los síntomas de la ansiedad, los cuales pueden llegar a ser muy intensos y desagradables, incluso nos pueden hacer perder la motivación del día a día. Es por eso que con los pensamientos positivos resulta un poco más fácil ayudar a tu cuerpo a sentirse mejor, ya que estás enfocándote en aquello que sí deseas sentir, por lo tanto, tu cerebro se calmará y empezará a funcionar correctamente, gracias a toda la energía positiva que fluye en él.

En este post te contaremos algunos pasos sencillos que te ayudarán a entender cómo utilizar las afirmaciones positivas para la ansiedad, con el fin de disminuir esas sensaciones desagradables gradualmente.

Primero, haz que tus afirmaciones positivas se vuelvan pensamientos automáticos en tu mente

Si bien las afirmaciones positivas ayudan a disminuir los síntomas de la ansiedad, hay que tener en cuenta que puede llevar un tiempo conseguir el resultado deseado. Esto dependerá de nuestra dedicación, pues la mente aprende gracias a la repetición y la constancia. 

Se estima que un 80 % del total de pensamientos que tenemos al día es repetitivo y la mayoría de las veces enfocado a lo negativo. Todos estos pensamientos se han generado con nuestras experiencias de vida, recuerdos, y conclusiones que hemos generado a lo largo de nuestro tiempo en la tierra. A partir de eso, se forma lo que se conoce como pensamiento automático, es decir, aquel que se presenta por sí solo.

Eso es lo que nos pasa en gran medida con la ansiedad. Hemos aprendido a pensar en una forma que nos mantiene en alerta continua. Esto puede ser debido a las experiencias vividas que hayan tenido un impacto emocional en nosotros, por ejemplo.

Estos pensamientos automáticos pueden ser distorsionados e incluso catastróficos, ya que se presentan aunque nosotros no queramos. 

Entonces, al practicar las afirmaciones positivas, lo que estamos haciendo es enfocar nuestra mente en algo que sí queremos. Esto nos ayudará que nos familiaricemos poco a poco con una nueva manera de pensar, hasta que ésta se convierta en un pensamiento automático y se desactiven aquellos que nos generan malestar.

Ahora, ¿cómo hacer afirmaciones positivas para disminuir los síntomas de ansiedad?

Existen varias maneras de utilizar tus afirmaciones. Puedes empezar escribiéndolas en un papel y repitiéndolas cada día durante al menos cinco minutos; luego, repetirlas cada vez que sientas que los síntomas de ansiedad vuelven a aparecer después de haberse aliviado durante algunas horas. 

Puedes repetir tus afirmaciones antes de ir a dormir, ya que lo último que recibe tu cerebro antes de dormir, queda en el subconsciente durante al menos 4 horas. Por esta razón también es que no se recomienda ver noticias, o cosas que causen tensión antes de ir a la cama. 

También puedes decir tus afirmaciones viéndote frente al espejo. De esta manera, ayudas a que se graben más en tu subconsciente porque es como si alguien te estuviera diciendo estas frases. Hay mayor conexión contigo y el efecto puede ser mayor. 

Procura que ese momento que le dedicas a tus afirmaciones sea un espacio en el que te sientes bien, que te estás divirtiendo y disfrutas hacerlo. Puedes incluso cantarlas, escribirlas en tarjetas, dibujarlas. La intención es que te genere un estado de bienestar, pues si combinamos las afirmaciones con una emoción positiva, se va a potenciar aún más su efecto. No te preocupes si al principio no sientes esa emoción tan positiva, conforme vayas practicando, podrás contactar mejor contigo mismo. 

Otra forma estupenda de utilizar las afirmaciones positivas es hacer visualizaciones. Por ejemplo, si quieres mejorar las relaciones con la gente que nos rodea, imagínate rodeado de todos esos amigos y familiares que te quieren incondicionalmente sin juzgarte. Si lo que más te molesta de los síntomas que se generan por la ansiedad están enfocados hacia la salud física, piensa en lo bien que te sientes cuando estás sano, fuerte y con energía. Visualízate cómo te sentirías si te vieras con esas características. Como si fueran escenas de una película: la película de tu vida, así como tú quisieras vivir y sentirte. 

Por ejemplo

Supongamos que existe una persona está atravesando un momento de mucha tristeza, depresión y soledad en su vida; se siente aislada del mundo, sin amigos y sin pareja; se siente desanimada, pues cree que difícilmente encontrará a alguien con quien compartir su vida, y se ve a sí misma fea y desagradable.

Si esta persona empezara a decir afirmaciones como “soy bella, encuentro a mi pareja ideal, mi vida se rodea de amistades”, quizás pueda funcionar. Pero lo que nosotros les encomendamos es que se empiece desde donde se está. Por ejemplo: “acepto mi realidad tal y como es”, “disfruto de mi propia compañía”, “descubro qué aspectos de mí misma son agradables”, “aprendo a gustarme a mí misma”, “confío en que volveré a tener relaciones de calidad”.

De esa forma las afirmaciones trabajan con lo que tienes en este momento y empiezas a transformar tu interior para entonces sí, sentirte bella y con la seguridad de entrar en una relación. Así procuramos no evitar la realidad, sino que la aceptamos al tiempo que nos planteamos cómo nos gustaría mejorarla.


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Las afirmaciones positivas pueden modificar tus patrones mentales aprendidos

Los patrones mentales aprendidos son repetidos una y otra vez, y hacen que te digas a ti mismo mensajes sobre incapacidad, carencia o vulnerabilidad. La idea es que con las afirmaciones positivas, te repitas a ti mismo varias veces una nueva verdad, enfocada en abundancia, confianza y posibilidades.

Pero como te digo, necesitas hacerlo con una base que te permita creerlo, con información previa que realmente te ayude a decir “lo que estoy diciendo es verdad para mí”.

Nuestra mente es muy obediente y cuando la dirigimos hacia donde queremos sí permite que le enseñemos un nuevo camino. A veces se resiste porque requiere mayor esfuerzo. Es como cuando aprendemos algo nuevo, una actividad o un idioma. No lo podemos aprender y grabar de inmediato, necesitamos practicar una y otra vez, hasta que lo podamos realizar de manera automática. Así es cómo le enseñaras a tu mente a pensar positivamente. 

Afirmaciones positivas que te sugerimos para los momentos de ansiedad

Las afirmaciones que te recomendamos para sentirte mejor son las siguientes:

Estoy a salvo. Estoy seguro.

Soy capaz de cuidarme a mí mismo.

Me doy permiso de relajarme.

Está bien sentir mis sentimientos, expresarlos y dejarlos ir.

Permito que mi cuerpo libere la tensión acumulada.

Todo pasa, esto también pasará.

Me permito sentir y dejar ir amorosamente.

Estoy conectado con una fuente de amor que me protege.

Encuentro la salud en mi interior.

Con calma, respiro y observo lo que sí está pasando.

En el presente todo está bien.

Confío plenamente en el proceso.

Acepto la incomodidad. Sé que va a pasar. La dejo ir.

Yo soy mi propia paz.

Sí puedo recuperar mi equilibrio.

Me dejo fluir con lo que siento.

Saldré adelante, esto me fortalece.

Entiendo por qué me siento así.

Hago lo que está en mis manos para sentirme mejor.

Recupero la confianza en mí misma(o).

Encuentro la información y personas necesarias para mi recuperación.

Me dejo llevar por el proceso interior de transformación.

Agradezco todo lo que estoy viviendo ahora.

Descubro y acepto los momentos de paz.

Estoy dispuesto a tener sensaciones positivas en mi interior.

Es importante recordar que hemos de creerlas y sentirlas realmente para que empiecen a generar su efecto sanador dentro de nosotros. Quizá no sucede esto inmediatamente, pero a través de la repetición se irá reforzando este nuevo estilo de pensamiento. 

Complementa tus afirmaciones positivas

Si en el proceso de cambiar tu forma de pensar encuentras emociones de malestar asociadas a tus antiguos pensamientos negativos, entonces puedes apoyarte de alguna terapia, taller, lectura, o de un proceso individual de psicoterapia para que puedas profundizar en ello y sanar de raíz.

Recuerda que el repetir afirmaciones positivas no es con la intención de negar lo que estás sintiendo, sino aceptarlo y mejorarlo.

Una vez que liberas la emoción es mucho más factible que te funcionen las afirmaciones positivas. 

En conclusión

Las herramientas que utilizamos para nuestra sanación y recuperación son eso, herramientas, y hay que aprender a usarlas: saber cuándo y de qué forma. La herramienta por sí misma no es curativa, sino lo que logres encender en tu interior cuando la aplicas y que puedas complementar con otras herramientas que te ayuden a recuperar tu equilibrio de una manera integral. 

Creer es crear, pero también es necesaria tu intención de llevarlo a la acción. 

Empieza hoy, con la afirmación que tú desees, las veces que tú decidas practicarlo durante el día. Creeme que este pequeño paso marcará una gran diferencia.