Ansiedad laboral

¿Eres psicólogo y tienes ansiedad?

Escrito por
Psic. Fabiola Cuevas

Yo también soy psicóloga y también tuve ansiedad, mientras que estudiaba la carrera, antes de estudiarla… y al terminarla. Fue mi peor temporada de ataques de pánico. Y como yo y como tú, conozco en verdad, cientos de psicólogos que se han puesto en contacto con Desansiedad para platicarnos que tienen ansiedad.

Primero que nada, no te juzgues

Así que, primero que nada, no te juzgues. Antes de ser psicólogo o psicóloga, eres un ser humano. Y seguramente, antes de estudiar psicología, ya traías una tendencia a acumular tensión física o emocional. O quizá la carrera te ha despertado ciertos miedos, conflictos o verdades que necesitabas descubrir, y estás procesando todo esto.

Cualquiera que sea la razón, mi primera recomendación es que bajes el juicio interno de “Soy psicólogo, no debería de tener ansiedad”, o… “Soy psicólogo, debería de saber qué hacer para bajar la ansiedad”. La verdad es que no, no deberías. En primer lugar, porque cuando vives en carne propia algo, la teoría se va volando y en segundo lugar… porque nos enseñan muy poca teoría y casi nada de práctica en relación a lo que realmente es la ansiedad (en la mayoría de los casos).

Y aunque te enseñaran la mejor de las teorías y te pusieran a practicar herramientas de relajación, la ansiedad tiene la peculiaridad de tomarnos por sorpresa, hacernos caer en el engaño de que estamos en peligro, activar la alerta interior y llevarte de la mano por el malestar de las sensaciones físicas y los pensamientos negativos, así es la ansiedad. Entonces, aunque seas psicólogo, no estás inmune a su dinámica (lee más sobre las dinámicas de la ansiedad).

Posibles causas de que estés presentando ansiedad

Existen ciertas causas que observo que se repiten en las personas que estudian o han estudiado psicología, y me gustaría compartírtelas, pues independientemente de las causas generales de la ansiedad (las cuales puedes verlas en este post), existen estas, más específicas para quienes nos dedicamos a la psicología:

∎ Te estás dedicando más a ayudar a los demás, escucharlos, apoyarlos, que ha atender tus propias necesidades.

∎ No cuentas con un espacio personal donde desahogar las emociones que te genera el escuchar los problemas y situaciones de los demás.

∎ Estás agotado, cansado. La psicología es una de las carreras que genera más burnout, junto con enfermería y medicina, y también, ser mamá. (Descubre aquí qué es el síndrome de bornout).

∎ El conocer tantas cosas fascinantes de la mente, de las dinámicas familiares, de la infancia, del cerebro… Te ha hecho estar más tiempo pensando sobre todo y menos tiempo sintiendo o habitando tu cuerpo.

∎ Te inundó el pesimismo, pues seamos honestos, puede llegar un momento al estudiar psicología que pareciera que tan sólo somos ratas condicionadas por estímulos respondiendo por placer (si piensas esto, ya se pasará).

∎ El escuchar sobre tantas teorías de personalidad, ha despertado en ti la duda de tener una u otra de las patologías del espectro psicótico (recuerda que como seres humanos compartimos rasgos de diferentes patologías, eso no hace que la tengas, y créeme, en la vida real no es tal cual como se pinta en los libros y la estadística).

∎ El aprender tanto sobre el ser humano, te ha llevado a analizar tu infancia, tus creencias, quién eres, y quizás estás atravesando una crisis existencial para definirte a ti mismo (lee más sobre cómo salir de las crisis existenciales).

∎ Eres como cualquier otra persona, que eventualmente se tenía que enfrentar a la ansiedad y estrés que llevaba presentando desde antes, para poder resolverla y liberarte.

∎ Escuchar sobre el inconsciente, los lapsus brutus, las estadísticas, te ha despertado el miedo de sentirte sin control sobre ti, a expensas del inconsciente colectivo y tus represiones, te encuentras analizando todo, como para evitar “deschabetarte” como decimos por acá en México, o sea, perder la razón, dejar de ser tú.

∎ Te exiges estar en perfectas condiciones a nivel emocional para poder ayudar a otros, dar terapia o ejercer tu profesión. Aspiras a un perfeccionismo emocional y te juzgas por llorar un domingo y al día siguiente tener clientes, o sea, te estás presionando demasiado por estar bien y hay que trabajar en tu esquema de perfeccionismo.

Estos fueron algunos de los estresores o causas que pueden estar detonando la ansiedad en ti, sumado a que probablemente traigas un patrón de alta sensibilidad, mucha intelectualización, y uno que otro estrés postraumático por ahí que necesita ser liberado.

¿Te hace sentido?

Recomendaciones

Trátate a ti mismo como cualquier otro ser humano teniendo ansiedad

Ya dejamos claro que el primer punto es no juzgarte, y esto también implica que, te trates como tratarías a cualquier otro ser humano que tiene ansiedad. O sea, no porque eres psicólogo entonces no irás al psicólogo, no harás cambios en tu vida o no te darás tiempos para ti.

Si tú fueras una persona acudiendo a ti para ayudarte, ¿qué le recomendarías que hiciera? Empieza por ahí.

Busca un equilibrio entre escuchar y escucharte

Recuerda que, por más experimentado que seas, escuchar las historias de los demás puede ser agotador, porque estás conteniendo al mismo tiempo que sientes cosas, y sí, puedes desarrollar la habilidad de movilizar esas emociones e incluso usarlas para tener una mejor sesión, pero en lo que practicas cómo hacerlo, es importante que te des tiempos y espacios entre sesiones, e incluso dos o tres días a la semana, no ver clientes y darte tiempo para ti.

Haz a un lado lo que conoces y no te ayuda, y quédate con lo que sí

Cuando tenemos ansiedad, se enciende la alerta de nuestro cerebro y vemos muchas cosas que en realidad no lo son, como riesgos potenciales. Y cuando estás en medio de un ataque de pánico o con ansiedad, si empiezas a meter la teoría psicológica tratando de descifrar si estás enloqueciendo o no, entonces, significa que ya estás sumergido en el ataque de pánico y que nada más estás agregando alerta a la situación.

Por eso, aprende a reconocer que, cuando te sientes en peligro o con angustia, estás teniendo ansiedad, y en ese momento no ayuda meter información más allá del decirte a ti mismo que estás a salvo, que es pasajero, que es ansiedad, para luego entonces, dejarte sentir.

Ya después, puedes hacer uso de tus propias herramientas y conocimientos, yo así lo hice, y pude integrar lo que sabía con lo que estaba aprendiendo de mí, pues sobre todo, me abrí a conocer y a aplicar en mí, lo que era necesario hacer, como los ejercicios cognitivos y el cambio de hábitos.

Apóyate de otros terapeutas y déjate llevar

Sé humilde, ábrete con alguien más, muestra tu lado humano, salte de la silla del terapeuta, déjate ser visto por otro, quitando tus títulos y ábrete a la experiencia de su estilo terapéutico, de sus herramientas… Sin juzgar.

Yo sé que esto es difícil, pero hay que encontrar un equilibrio entre ser objetivo, ver si el otro es buen terapeuta o si son tus juicios los que no te están permitiendo aprovechar las sesiones.

En lo personal, disfruté mucho de soltarme a las terapias de quien fue mi terapeuta, su estilo era Gestalt, y me fue de muchísima ayuda. Ya en casa, hacía mis ejercicios de cognitivo conductual, escribía lo que había descubierto en sesión y si se me ocurría algo más por resolver o hacer, lo hacía. Sí era en cierta forma mi propia terapeuta, pero durante la sesión, me dejaba llevar totalmente.

Resuelve las causas reales y profundas de que estés teniendo ansiedad

Muchas de las causas que te comenté, en realidad son más cercanas a detonadores de la ansiedad. Hay ciertos estilos de pensamientos y formas de racionalizar de acuerdo a cómo nos hemos identificado con nuestro mundo emocional, y estos nos pueden llevar a la ansiedad (lee más sobre la diferencia entre causas y detonadores de la ansiedad).

Por eso, aprovecha que la carrera de psicología o que tu profesión te está llevando a darte cuenta de cosas más profundas por resolver. Ábrete a encontrar profundidad y satisfacción por estar en el momento presente sin estar pensando todo el tiempo, siéntete tranquilo con ayudar a otros, pero sin descuidarte o desvivirte en el proceso, aprende a usar tu empatía de una forma que te empodere y empodere a otros y no te quedes nada más cargando el pesar de otros. En fin, aprovecha todo esto para ir más profundizando en ti y resolver.

Aprende a usar tu empatía y sensibilidad

Como te decía, creo que como psicólogos con ansiedad es importante aprender a usar nuestra empatía y sensibilidad, que no significa dejar de sentir, sino asumir que sientes, reconocerlo en tu cuerpo cuando sucede, permitirle su movimiento y usarlo como fuerza para conectar con quien tienes en frente, pero siempre regresándole su propia responsabilidad de resolver sus asuntos.

Recuerda, tú no le resuelves la vida a nadie, tú eres espejo de lo que duele, de lo que necesita atención y es el otro el que necesita hacer algo al respecto.  Y si lo resuelve, fue su victoria, si no lo resuelve, no fue tu derrota.

Descubre más de ti y de la ansiedad

Ve más allá de los libros, de lo que estudiaste, de lo que te dijeron… Observa tu propia experiencia y no dejes de creer que puedes sentirte bien. Creo que hace falta aún mucho por recorrer para comprender realmente muchos de los “trastornos afectivos” como les decimos, hace falta humanizarlos, hace falta llevarlos a la práctica de la realidad.

Usa tus conocimientos a tu favor, pero aprende a identificar cuando estos te limitan, y ve más allá de esos límites. Anímate a integrar diferentes corrientes psicológicas, a dejar de verte limitado o definido por la ansiedad, a salir del engaño de “Tengo que aprender a vivir con esto para siempre, mi única posibilidad es aprender a controlarla cuando aparece”.

Estoy convencida de que, si modificas las creencias profundas, si liberas la tensión contenida por estrés postraumático, si aprendes a habitar en tu cuerpo, en el presente y a ponerle movimiento a tus emociones sin resistencia, no tienes por qué llegar a la crisis de ansiedad.

Pero esto es un proceso, el cual requiere como principal requisito, que creas que es posible y que te abras a aprender más allá de lo que ya sabes.  

En conclusión

Estoy segura que, si estudiaste psicología, es porque crees en ella, así es que mi recomendación final es que te apoyes de la psicología, de otros psicólogos, y que tengas en cuenta, que el estudio de la mente empieza por tu propia auto observación, y que esta observación la hagas sin juicio, con apertura y auto aceptación. Verás que todo esto es para llevarte a ser un mejor terapeuta, disfrutar más de ti y de tu vida.

gratis

Lo primero que necesitas saber de la ansiedad

En este libro: "Lo primero que necesitas saber de la ansiedad" comprenderás por qué y para qué estás teniendo ansiedad. Es tu respuesta a la pregunta: "Porque tengo ansiedad" y a muchas otras más.

TRATAMIENTO EN LÍNEA

Recupera el equilibrio
paso a paso

Accede a un proceso terapéutico hecho por expertos que han transformado la ansiedad en libertad. Comienza un tratamiento psicológico en línea para ayudarte a superar la ansiedad y recibe apoyo por especialistas.

Ver beneficios
2 Retiros en México - Tepoztlán
Julio y Agosto
¡Aparta las fechas!
Ver más