¿Cómo puedes ayudar a tu hija(o) cuando enfrenta un reto?

Sabemos que cuando las niñas y niños enfrentan retos importantes, como ir a la escuela por primera vez, presentar un examen o hacer una presentación frente a sus compañeros, se activan una serie de emociones y sensaciones relacionadas con miedo que se perciben como desagradables y es probable que quieran escapar de ellas. Ayudarlos a entender y gestionar esas sensaciones es muy importante, ya que de lo contrario intentarán luchar contra ellas, y entre más intenten dejar de sentir las manos sudadas, el corazón palpitante, más las percibirán, y además aparecerán pensamientos que les dicen cosas como que lo están haciendo pésimo y que simplemente no podrán enfrentar la tarea que tienen enfrente. Te invito a que sigas leyendo para saber cómo puedes ayudar a tu hijo efectivamente en estas situaciones.
 ¿Cómo puedes ayudar a tu hija(o) cuando enfrenta un reto?

Empieza por conectar

Para empezar te invito a que le preguntes cómo lo está viviendo. Déjalo expresar cómo se siente y ayúdale a ponerle nombre a las  emociones lo visitan. Evita decir frases como: “no pasa nada”, “no es para tanto”, “no tengas miedo”. Recuerda que toda emoción es válida y genuina así que lo que toca es aceptarla y expresarle que entiendes cómo se siente. También asegúrale que es normal que sienta esa emoción pues el reto que tiene enfrente le importa. 

Pregúntale por las sensaciones que percibe en su cuerpo. Y explícale que todas esas sensaciones (calor, frío, sed, corazón palpitante, sudor, maripositas, etc.) son avisos que manda su cuerpo para avisar que ya se ha llenado de energía  y se encuentra listo para hacer su mejor esfuerzo frente al reto. Son sensaciones que está bien sentir, no necesita luchar contra ellas. Tampoco tiene que dejar de sentirlas para hacer su actividad, al contrario, sentirlas está bien, y también hablar de ellas está bien.


¿Cómo lo ayudo a prepararse frente al reto?

  1. Preparen el tema en sus aspectos técnicos o logísticos, ya que si no hacen esta parte, tendrá motivos reales para estar preocupado.
  2. Partan de eso que teme en pedazos pequeños. Supongamos que va a presentar un tema frente a su clase.  Una semana  antes durante la cena platiquen casualmente y hazle preguntas relacionadas. Deja que dé explicaciones y pon actitud de aprendiz sin corregir.  Así como “ohhh”, “quiero saber más”, “qué más sabes sobre esto”. Después pueden ensayar su exposición frente al espejo. Otro día practicar en otra zona de tu casa. Luego exponer por zoom sin que haya ningún participante en la sala, solo para que se vea frente a cámara, luego exponer por zoom frente a alguien empático se me ocurre la  abuelita y  finalmente cuando llegue el día frente a su salón.  Así, poco a poco se irá exponiendo a la situación generando confianza en sí mismo. 
  3. Y para que obtengas aún mejores resultados te sugiero poner toda tu atención en validar sus esfuerzos y logros durante este entrenamiento. Por ejemplo:  “ya tienes toda la información en tu mente”, “Se te entiende bien.”, “Te veo mas seguro en cada intento”. 
  4. Es importante que no sienta la presión o miedo a fallar, si ocurre esto, es bueno decir frases como: “está bien, por eso estamos practicando”, “equivocarse es parte de aprender, nos dice qué parte necesita aún más práctica”.  


La exposición gradual combinada con un adulto que valide y reconozca sus esfuerzos y que al mismo tiempo le permita hablar de su reacción interna es la combinación ideal para apoyar efectivamente.

Ahora otro punto importante es el siguiente: así como se necesita entrenar la parte técnica, ayúdale a entrenar una secuencia de autoapoyo para el momento de su evento. Puede ser muy sencilla. 

Te lo describo en los siguientes pasos:

  • Antes de empezar respiro lento y profundamente un par de veces relajando mi ombligo.
  • Siento mi cuerpo, sus sensaciones y las agradezco: “gracias cuerpito por prepararte, gracias por ayudarme con este reto que tengo enfrente. Estamos listos.”
  • Estiro y muevo mi cuerpo para liberar tensión. 
  • Mi mensaje para mi es: “yo puedo con esto”.


En resumen 

Como ves la estrategia efectiva es hablar de los miedos, de las sensaciones que lo acompañan, comprenderlo y no pedirle que se sienta diferente. Este acompañamiento empático tiene resultados positivos e impactan en su seguridad y auto apoyo. En el futuro cuando se sienta nervioso y angustiado otra vez, reconocerá y gestionará mejor sus emociones y  sensaciones, y además  sabrá que cuenta con adultos que lo comprenden y lo apoyan mientras se prepara y enfrenta su reto.

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