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¿Estás bien por un tiempo y luego aparece la crisis o ataque de pánico?

Podemos confundir que la aparición de crisis son recaídas, cuando en realidad puede ser que tu cuerpo está haciendo lo necesario para restablecer su equilibrio, y precisamente lo que hay que hacer, es ayudarnos cuando estamos bien, para evitar que el cuerpo tenga que tomar las riendas y liberar la tensión.

Recuerdo esa etapa de mi vida, en la que me mantenía equilibrada unos dos o tres meses, y luego tenía una crisis de ansiedad, si bien no me daban ataques de pánico, si me daba por llorar, sentirme desesperada y triste.

Era un vaivén, en la que inclusive llegué a cuestionarme por qué no aguantaba más de 3 meses sin sentirme realmente bien... y después de los ataques de pánico y todo el proceso de transformación por el que pasé, aprendí que el mejor momento para hacer algo por mi, es cuando estoy equilibrada, y descubrí, que de esa forma... prolongaba el bienestar.

El mejor momento para ponerte atención es cuando estás bien

Algunas veces sucede que sólamente nos ayudamos a nosotros mismos cuando llegamos a la crisis, motivados por el malestar buscamos libros, pedimos ayuda, vamos a terapia, hacemos respiraciones... y salimos de ahí, porque el cuerpo se restablece, desahogamos emociones y listo, continuamos...

Y regresamos a la rutina, al hacer, a poner nuestra atención en el exterior, en ese lugar fuera de nosotros, o sea, en los demás, en lo que estamos haciendo. Entonces, nos desconectamos de nuestro termómetro interior que nos va indicando cuándo vamos acumulando tensión o emociones, nos sentimos tan bien que de cierta forma nos volvemos a sumergir en rutinas que no nos ayudan, y no es que la crisis regrese de la nada... sino que más bien, no nos damos cuenta cómo es que se va generando.

Entonces, si cuando estás bien, te pones atención a ti mismo, podrás lograr lo siguiente: 

  • darte cuenta cuándo tu cuerpo empieza a acumular tensión física o emocional
  • mantenerte "limpio" o desahogado de emociones que vas experimentando
  • cuidar tu cuerpo, tu mente y tu espiritualidad, lo cual te dará fuerza para afrontar los bajones
  • conocerás qué cosas te activan la alerta, y podrás generarte menos de esas situaciones
  • reconocerás cuándo te sientes bien, y le pondrás igual de atención a los otros momentos

Hay que ponerle la misma atención a los momentos positivos que a los no tan positivos

Y quisiera hacer énfasis en este punto. Cuando vivimos bajones o crisis, podemos caer en el error de pensar que siempre estamos así, que siempre estamos con ansiedad, que no tenemos solución, que estamos muy mal.

La realidad es que sí has tenido momentos positivos, pero al no estar tan consciente de ellos, no los registras en tu memoria o en tu cubículo interior de "experiencia válida y real", y entonces, parece que tiene más peso el momento negativo, aunque dure menos y sea más pasajero.

Por eso, para que los momentos positivos tengan un efecto en ti, hay que estar presentes, ser consciente de ellos, reconocer en ese momento "mira... qué bien me siento ahora, esto es tan válido como los otros momentos"

Inclusive, puedes llevar un registro (yo lo hice por un tiempo) de mi estado emocional a lo largo de los días, para al fin de mes ver cuál había sido el más frecuente. Así fue que me di cuenta que también mi estado emocional variaba bastante según mis hormonas, y que no, no era todo el mes que me sentía como cuando me daban esos bajones.

¿Te da miedo reconocer que te sientes bien?

Dentro del mundo de la ansiedad, a veces pasa que cuando te das cuenta que te sientes bien, una parte de nuestro interior se activa para recordarnos que teníamos ansiedad, y nos quita el gusto de sentirnos bien. Es como si... no nos diéramos permiso de estar bien, pero en realidad, lo que pasa es que estar bien puede ser percibido como "cuidado, que qué tal que luego no te sientes tan bien".

Si sientes que esto te pasa así, puedes empezar a cultivar una nueva creencia o idea en tu interior, que sea algo así como "no porque ahora estoy bien significa que luego estaré mal, y de hecho, si luego estoy mal, no pasa nada, pues ya sé cómo atravesar esos momentos y salir de ellos", (claro, para poder decir esto hay que realmente saber qué hacer en esos momentos y cómo atravesarlos, para eso te invito a Dale alas a la ansiedad ;) 

En los momentos que te sientes bien, activa el agradecimiento

Entonces, si reconoces que te sientes bien a la par aparece el miedo, trata de auto activar, de forma consciente, el agradecimiento. No importa si es el único momento bueno del mes o del año, no importa si luego luego piensas "ojalá todos mis días fueran así", lo importante es que en ese momento lo estás viviendo, y en ese presente, es real.

Reconocer la realidad de ese momento y experimentar gratitud ante ella, podrá ir haciendo a un lado el miedo de lo que pueda pasar después. Además claro, de la seguridad y confianza de que sabes cómo atravesar los momentos no tan positivos.

Entonces... ¿no hay que esperarse al momento de crisis para hacer algo para sentirte mejor?

La idea es que no, que no te esperes a la crisis. Y que más bien, realices actividades que te ayuden a mantenerte en equilibrio, antes de la crisis, y de esta forma, lo más probable es que la crisis ya no tenga que regresar.

Y aquí el truco está en encontrar la motivación para ayudarte a ti mismo, a sabiendas y a consciencia de que quizás no le verás importancia, de que pensarás que es innecesario pues... todo está bien... de que seguramente piensas que después de la última crisis ya no volverá a pasar. Y a pesar de esas ideas y desmotivaciones, hacer lo que sabes que te hace bien.

Recuerda que el lado de nuestra mente que no quiere cambiar, te va a hacer creer que ya no va a regresar la crisis, pero recuerda ¿cuántas veces has pensado eso, y cuántas veces ha regresado la crisis?

¿Qué es en sí lo que genera que regresen las crisis?

Precisamente tenemos el pensamiento mágico de que si cambiamos las cosas a nuestro exterior, o que si lo queremos lo suficiente, las crisis ya no regresarán. Pero según ciertas leyes de la naturaleza, si sigues haciendo las mismas cosas, obtendrás los mismos resultados.

Y quizás ya me has escuchado decir esto que dijo Einstein, "si quieres ver resultados diferentes, necesitas hacer algo diferente".

Por lo que precisamente después de la crisis es cuando hay que llevar a cabo un plan de auto cuidado y auto mantenimiento, el cual disfrutes... y te permita mantenerte más equilibrado.

Suelta la expectativa de que porque te cuidas la crisis ya no regresará

Creo que algo que me ha dado mucha paz mental y libertad es asumir que si en algún momento de mi vida experimento un bajón o una crisis emocional o inclusive una de ansiedad, no será el fin del mundo, sabré qué hacer... y saldré de ella transformado y fortalecida.

Porque no funciona hacer las cosas que nos hacen bien, bajo la lupa de "a ver si con esto evito las crisis, a ver si con esto ya me siento bien por siempre".

Necesitamos quitarnos la idea de la cabeza de que la vida es un equilibrio perfecto y perenne, y abrirnos más a los altibajos, pero creo que sí podemos vivir esos altibajos con mayor serenidad, y pueden ser menos o con menor intensidad... si en el inter nos llenamos de actividades que nos den disfrute, placer, alegría y bienestar.

Disfruta lo que haces para mantenerte bien

Por eso te recomiendo que hagas lo que hagas para mantener tu equilibrio, lo disfrutes, y evites hacerlo con el chip de perfeccionismo o exigencia, pues entonces puedes caer en el error de pensar que si un día no haces ejercicio o si una semana te desvelas... entonces ya tendrás ansiedad al día siguiente.

La realidad es que no funciona así, la ansiedad no es algo lineal que se da como una suma o resta, es más bien el resultado de mucha acumulación emocional y tensión física, mezclada con una forma equivocada de interpretar lo que sientes, intolerancia y desesperación.

Si aprendes a sentir lo que sientes con más fluidez, menos control, más aceptación y perspectiva de que es pasajero.. probablemente puedas vivir crisis de liberación de tensión física y emocional, sin evolucionar en ansiedad o en ataque de pánico. Y para eso, te recomiendo escuchar este audio sobre cómo vivir un ataque de pánico sin pánico.

Así es que te lo refuerzo, la idea es que disfrutes del proceso, ya que conozco algunas personas que hacen de todo, yoga, terapia, se duermen temprano, comen bien, pero lo hace con la tensión muscular y mental de "tengo que hacer todo esto para estar bien".

Esto en el fondo lo que esconde es un miedo a la ansiedad... y si sientes que le tienes miedo a que regrese, te recomiendo también que escuches este audio en específico y otro sobre el trauma que nos puede dejar la ansiedad.

Actividades que puedes hacer cuando te sientes bien para mantener tu equilibrio

Te doy algunas ideas de lo que puedes hacer para mantenerte en mayor equilibrio, pero recuerda el factor importante: disfrutar de ellas, ser flexible y no creer que si no las haces las crisis regresarán.

  • reconocer qué sucede en tus momentos de bienestar, qué los genera, y promover esas situaciones más seguido
  • poner atención a los momentos de bienestar, hacer un alto para disfrutarlos, ser consciente de ellos y activar el agradecimiento
  • escribir o hablar en voz alta aproximadamente una vez a la semana, para que puedas desahogar tus emociones, saber qué está pasando en tu interior
  • tener un parámetro o termómetro de sensaciones y avisos que te van indicando que necesitas ponerte atención, frenar el ritmo y disfrutar un poco más
  • tener un lugar que sea tu refugio, donde puedas encontrarte contigo frecuentemente y sentir cómo estás
  • definitivamente, hacer de forma constante ejercicio aeróbico y meditación
  • mantener tus relaciones interpersonales sanas, limpiar tu vida de situaciones que no te ayudan

En conclusión

No te esperes a tener la motivación de las crisis para hacer las cosas que te ayudan a tener equilibrio, hazlas mientras que te sientes bien, y así aumentarás las probabilidades de bajar la intensidad y frecuencia de las crisis, pero recuerda, hazlo disfrutándolo y sin la exigencia de "tener que hacerlas para estar bien", perdiéndole el miedo a los bajones y sabiendo atravesarlos.

Psic. Fabiola Cuevas
¡Hola! Soy psicóloga y fundadora de desansiedad. Logré transformar la ansiedad en libertad y plenitud. Deseo compartirte mi experiencia y ayudarte a superar la ansiedad.

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