¿Cómo evitar que la ansiedad se haga más grave?

Aunque la ansiedad se agrave, es posible salir de ese lugar. La mayoría de las complicaciones de la ansiedad tienen solución, y no porque llegues o estés en ese lugar significa que no puedas mejorar.
Evita que la ansiedad aumente

¿Cómo sería un cuadro grave de ansiedad? 

He tenido la increíble oportunidad de platicar y conocer a cientos de personas, de las cuales, los casos más “graves” por así decirlo, todas con las que platiqué salieron adelante. Desde mi opinión personal no podemos comparar y establecer qué es más grave que otro, pues en realidad todos lo vivimos de forma muy intensa. 

Sin embargo, creo que la gravedad llega cuando nuestras funciones de supervivencia básica se van viendo limitadas, como lo es el caso de la fagofobia, en la que nos cuesta trabajo comer, o bien, la agorafobia, que nos impide salir a la calle y llevar a cabo nuestras actividades. De la misma forma, una fobia social llevada al extremo puede ser algo grave pues todos necesitamos de alguien para algo. Pero también, estar en medio de un cuadro de ataques de pánico con fobias de impulsión, es de las cosas más desagradables que podemos vivir. 

En medio de todos los tipos de ansiedad, lo que hemos de saber es que la gravedad dependerá de la intensidad, la frecuencia y la duración, junto con el hecho de qué tanto nos impide llevar a cabo nuestras actividades cotidianas. Para cada quien esos parámetros de gravedad serán únicos y personales, sea cual sea el nivel de gravedad, es igual de importante atenderte y saber que existen caminos de solución. 


¿Te da miedo que la ansiedad se agrave? 

Lógicamente estás leyendo este post porque no quieres que la ansiedad que hoy tienes se agrave. Una de las características de la ansiedad es que nos da miedo la misma ansiedad, nos da miedo seguir con ansiedad por toda la vida, nos da miedo deprimirnos por la ansiedad, nos da miedo hacer algo que no queremos por la ansiedad, nos da miedo que se haga más grave. 

Este miedo viene por la idea o sensación de que no puedes hacer nada al respecto, de que la ansiedad es algo que te está sucediendo ante lo cual no puedes tener ninguna influencia. Quizás piensas esto porque no has encontrado la forma de tomar las riendas sobre lo que sientes hasta ahora. 

Pero déjame decirte que esto no tiene que ser así, al estar aquí ya significa que estás haciendo algo para sentirte mejor, significa que estás pasando a la acción, y eso, es una de las cosas que impedirá que se agrave la situación. 


¿Qué puede generar que la ansiedad se agrave? 

  1. No hacer nada al respecto, esperar y esperar y pensar que se irá sola al igual que llegó (ni llegó sola, ni sola se irá) mientras no haces nada al respecto por mejorar tu situación, siguen activos los mecanismos que la generaron. 
  2. Hacerle caso al miedo, optar por el camino de evitar el miedo a través de evitar las situaciones que te lo generan, haciéndote de mañas y estrategias para no exponerte a esas sensaciones y emociones.  
  3. Esperando y esperando a que algo externo a ti sea la solución. Un aparato, algo por tomar, una persona o un lugar. Pensando que alguien vendrá a salvarte, y culpando a los demás por no darte lo que estás necesitando. 
  4. Pensar que porque fuiste a una terapia y no te ayudó, o porque una vez intentaste respirar y no te ayudó, entonces no hay nada que puedas hacer para sentirte mejor. Saltar de terapia en terapia o tratamiento en tratamiento sin profundizar y sin ser persistente en los ejercicios, hace que no experimentes los beneficios. 
  5. Pensar y pensar y pensar en tus causas y las posibles soluciones, sin pasar a la acción, sin hacer los ejercicios, sin hacer la tarea. 
  6. Permanecer en las situaciones, relaciones o hábitos que te hacen daño. Por ejemplo, puedes ir a terapia pero sigues con una relación tóxica, desvelándote y tomando alcohol todos los fines de semana, o bien, vives bajo el mismo techo con personas que abusan de ti o te hacen sentir en algún tipo de peligro.


¿Qué evitará que la ansiedad se agrave? 

  1. Que te hagas responsable de ti y de tu proceso. Que dejes de esperar a que otros te salven y empieces a investigar, probar y realmente pasar a la acción en los ejercicios y actividades que te pueden ayudar a sentirte mejor. 
  2. Perdiéndole el miedo a que la ansiedad se agrave, haciendo lo mejor que puedes pero sin presionarte a que no evolucione en otra cosa (la presión solo aumenta la tensión) 
  3. Exponiéndote poco a poco a las situaciones que el miedo te va diciendo que evites, dejando de hacerle caso, encontrando la confianza en tu interior en lugar de en evitar el peligro. 
  4. Acercándote a profesionales con experiencia en la ansiedad, de preferencia, psicólogos con enfoque integral, las terapias que mejores resultados tienen son: terapia de aceptación y compromiso, mindfulness y terapia cognitivo conductual. 
  5. Permaneciendo en hacer los ejercicios de relajación, de cambio de pensamiento. Mejorando tus hábitos y tu calidad de vida. Retomando las actividades que te gustan y haciendo más de lo que quieres. 


Existen dos caminos por lo que podemos optar a partir del miedo 

Lamentablemente, cuando le hacemos caso al miedo, este nos lleva por un camino que sólo nos va limitando y debilitando más, aumentando el cuadro de ansiedad. 

Es como cuando te relacionas con una persona que abusa de ti y te violenta, normalmente, esa persona te alejará de las personas que te quieren, te hará sentir que no puedes, bajará tu autoestima y te debilitará. Cosa que no es cierto, eres una persona muy valiosa y totalmente capaz de independizarte de esa persona, pero la relación tóxica te hace pensar que no eres capaz, aunque sí lo seas. 
De la misma forma, cuando actuamos desde la evitación al miedo, por miedo al miedo, nos vamos generando una vida cada vez más limitada, con la sensación (equivocada) de que no somos capaces de enfrentar la vida, de enfrentar el mismo miedo, de enfrentar los riesgos. Es una idea, un pensamiento generado por la misma evitación. Ante la falta de práctica, realmente concluyes que no eres capaz. 

Tenemos la idea, el pensamiento, la sensación, de que no somos capaces. Más eso no significa que realmente no lo seas. El camino de hacerle caso al miedo te aleja de tu fortaleza, de darte cuenta frente a frente con aquello que temes, que en realidad sí eres capaz de superarlo. 

Es así, que ante el miedo y la ansiedad, tenemos dos caminos: o nos hacemos expertos y especialistas en evitar todo aquello que nos aumente la ansiedad, o nos hacemos resilientes, flexibles, y hábiles en sentir las sensaciones desagradables que acompañan al miedo y a la ansiedad. 

El camino de la evitación nos debilita, pero el camino de la resiliencia nos fortalece. 

Ahora, esto no significa que te enfrentarás a aquello que temes desde el principio, de forma abrupta o absoluta, significa que te puedes preparar, capacitar, ir recuperando la confianza en ti, exponiéndote poco a poco a aquello que temes, para comprobar que sí eres capaz. 

Entonces, ¿qué hacer para evitar que se agrave la ansiedad que hoy tienes? 


Empieza a observar cuándo es el miedo hablando y diciéndote qué hacer, y pregúntate si serías capaz de no hacerle caso en ese momento, e incluso, hacer lo contrario. 


Por ejemplo, si un día mi mente me dice “no te tomes la pastilla qué tal que te ahogas”, entonces reviso y si mi nivel de ansiedad es tolerable, le respondo a mi mente “ok vamos a ver si es cierto eso que estás diciendo o no”, y justo en ese momento, sin aplazar o darle más vueltas, me tomo la pastilla. 

El punto es que tu mente te llevará a no hacer, a alejarte, a evitar y a limitar tu vida, se trata de darte cuenta cuándo es esa mente ansiosa que te quiere proteger la que te está hablando, y discernir si realmente es un peligro del cual tienes que alejarte (no vas a salir a caminar a la calle a las 4 de la mañana tu sola), o cuándo es algo que no tiene fundamento en la realidad y la lógica, para entonces, hacerlo y comprobar qué sucede. 

Es como por ejemplo, regresando a la relación abusiva, si tu pareja te dice “no te pongas ese vestido que te ves muy fea”, hacerle caso sería regresarte toda triste a ponerte otra cosa, dándole fuerza a la pareja y quitándotela a ti. En lugar de eso, se trataría de ponerle un límite y decirle que a ti te gusta cómo se te ve el vestido, que te lo vas a dejar porque a ti te gusta. 

Si no vas permitiendo esos pequeños abusos, o tu pareja entiende y deja de violentarte, o tú comprendes que es una relación tóxica para ti y te alejas. Con el miedo sucede igual, se trata de ir identificando esas pequeñas acciones que tu mente te pide desde el miedo, y hacer un alto para preguntarte si realmente es algo que quieres evitar hacer o no. 

Por supuesto, hacerlo te dará miedo… y para eso es importante que te vayas capacitando en el arte de sentir el miedo, de sentir las sensaciones desagradables del miedo y perderle el miedo a tu cuerpo. De la misma forma que hay que perderle el miedo a decirle que no a los demás, expresar tu opinión y poner límites, para no caer en relaciones abusivas o de violencia. 

Todo camino de gravedad empieza por pequeñas señales que vamos recibiendo, se trata de aprender a leer esas señales y actuar a tiempo, cuando son pequeñas y manejables. 


¿Qué hacer si ya estás en un panorama de gravedad? 

Pedirte que te enfrentes a los miedos y que te expongas a las sensaciones, puede ser que de inicio te parezca muy amenazante. Es como si a esa mujer le pedimos que deje al esposo violento de un día para el otro. No va a funcionar. Lo que necesitamos hacer en ambos casos es fortalecer tu confianza poco a poco, practicar la habilidad de sentir y de relajarte por ti mismo para que llegado el momento de enfrentar los miedos, sepas qué hacer. 

Si una mujer quiere terminar una relación violenta, lo ideal será que primero se apoye de otras personas que la aman, que pida ayuda, que sane su autoestima, que haga un plan de escape, que lo practique y que esté decidida a no hacerle caso a su mente cuando le diga que tiene que regresar, que el otro va a cambiar por amor. Para eso, necesita comprender que la otra persona hará promesas huecas en nombre del amor inexistente, que así es el patrón. 

Por eso, necesitas informarte y aprender sobre cómo funciona la ansiedad, cómo son esos patrones mentales, saber identificar cuáles son las mentiras que te dice para saber identificarlas y sentirte con más confianza de actuar casi que al contrario de lo que te dice. 

Te invito a que tomes el tratamiento en línea de Dale alas a la ansiedad, ahí te podré guiar para que pases por ese proceso de recuperar la confianza en ti, conocer la ansiedad, y saber cómo recuperar tu vida paso a paso. 


En resumen 

Sí es posible evitar que la ansiedad se agrave, pero paradójicamente, es importante perderle el miedo a la gravedad y empezar a actuar con la confianza de que estás haciendo lo mejor que puedes, y que incluso, si se llegara a agravar, sabrás salir de ahí. Será a través de reconocer cuándo es el miedo hablando que podrás dejar de hacerle caso, y así, evitar irte limitando o debilitando por una vida dirigida por la evitación de riesgos, para más bien, desarrollar la resiliencia que necesitas para enfrentar las diferentes emociones que conlleva vivir.


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