5 pasos para detener los pensamientos obsesivos

Los pensamientos obsesivos son esos que dan lata, te quiero platicar algunas ideas sobre cómo detenernerlos.

1. Primero, entiende lo que es la obsesión

Obsesión – atención – ignorancia 

La obsesión es el extremo opuesto a la ignorancia (no del no saber intelectual, sino del no poner atención, desconocer la existencia de algo).  Es el tener puesta tu atención en algo de manera extrema y exlcuyente de la demás información que te rodea.

En medio, entre la obsesión y la ignorancia, está el punto de equilibrio: la atención plena. (la que es consciente de lo que sucede dentro y fuera de sí, sin excluir y sin agrandar o magnificar).

La obsesión es cuando tú no eres capaz de dirigir tu atención hacia donde quieres, y entonces fácilmente se convierte en obsesión, quisieras ignorar ese pensamiento o ese asunto, pero tampoco puedes, y tampoco sería lo ideal.

Lo ideal es que pudieras centrarte en tú dirigir tu atención hacia donde quieres, dándote cuenta de tus obsesiones y dispuesto a descubrir la información que ignoras.

2. Empieza por dejar de querer NO obsesionarte

Es como si te dijera que por los próximos segundos no pensaras en un limón y su sabor, inténtalo, no pienses en un limón y su sabor… no pienses… ¡no lo pienses!

Claro que no funciona, no funciona querer dejar de pensar en algo, porque en ese momento, estás poniendo más tu atención en ese algo.  No vas a dejar de obsesionarte enfocándote en la obsesión, vas a necesitar enfocarte en algo más, suplir la obsesión con el resto de información que realmente está a tu alrededor.

3. Responde un par de preguntas en el momento

Los pensamientos se vuelven obsesivos porque no haces realmente nada al respecto con ellos, no llegas a una solución o a una respuesta. Por eso cuando llegue el pensamiento te vas a preguntar ¿puedo hacer algo al respecto con este asunto? y si sí puedes hacerlo, lo haces inmediatamente, si no… entonces pasas al siguiente punto.

Otra pregunta puede ser ¿me hace bien estar pensando en esto? ¿tiene caso desgastar mi atención en este asunto? y si la respuesta es no, pasas al siguiente punto.

4. Ponle un límite

A veces a la mente hay que tratarla como un niño chiquito haciendo berrinche, hay que ponerle límites con amor.  Ponerle un límite significa que sabes lo que es mejor para ti y para tu mente, y optas por tomar esa decisión.  Sabes que lo mejor para ti es no desgastar tu energía en una sola cosa que te atormenta, entonces, simplemente, por amor a ti mismo, lo abandonas.

5. Cambia tu punto de atención

La atención plena es cuando te das cuenta de lo que sucede en el momento presente con plena consciencia, tanto de tus pensamientos, como tus sensaciones, como la información externa que viene de tus sentidos.

Entonces, cuando llegue el pensamiento obsesivo, te vas a dar cuenta que llegó, y vas a abrir tu atención a ver qué más descubres en cuanto a tus sensaciones e información de tus sentidos.

[ttshare]Si no ha llegado la respuesta pensando, quizás llegará actuando [/ttshare]

En conclusión

A mi me ha quedado muy claro que cuando ya he pensado en algo más de 3 veces, es porque la respuesta no va a llegar pensando, va a llegar actuando, así es que simplemente lo abandono y empiezo a accionarme para descubrir cuál es la realidad más allá de mi obsesión.

Te recomiendo que hagas lo mismo, que encuentres el equilibrio entre la obsesión y la acción, y que esa acción sea con atención plena.

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