Terapia Gestalt y el arte de trabajar con niños y adolescentes

La terapia Gestalt es una forma de psicoterapia que se centra en la persona completa. En alemán, Gestalt significa "conjunto", y Gestalten son las partes del conjunto. En este enfoque los terapeutas creen que hay que ver a las personas como seres humanos completos, no divididos en piezas separadas.

La terapia Gestalt con niños les ayuda a desarrollar la conciencia de sí mismos como individuos en relación con los demás y con su entorno, animándoles a explorar sus sentimientos.

Terapia Gestalt con relación a la psicopatología infantil

El niño tiene que aprender a usar todos sus sentidos para poder sobrevivir y después para aprender acerca de su mundo. Debe aprender a expresar sus sentimientos con congruencia, desarrollar su intelecto y descubrir el lenguaje como un medio para expresar necesidades, pensamientos e ideas.

Por eso se debe tener en cuenta el desarrollo holístico constante y armónico de los sentidos, cuerpo, emociones e intelecto, de tal forma que el niño pueda confiar en él y en su fuerza interior para llegar a la autorrealización y a poder adquirir un sentido de ser en el mundo.

La terapia Gestalt enfoca su atención hacia el qué y el cómo, más que al porqué, hacia la toma de conciencia de las experiencias del niño, especialmente de sus sensaciones corporales.

Se basa también en el estudio y la interpretación del comportamiento no verbal. Los terapeutas gestálticos se interesan especialmente por las emociones que los niños no verbalizan, pero que expresan mediante expresiones faciales, gestos o actitudes físicas.

La terapia Gestalt para niños les ayuda a que aprendan a relacionarse psíquicamente con otras personas, contribuyendo a su desarrollo emocional y mejorando las habilidades interpersonales. Esto lo logra promoviendo una experiencia holística en la que todos los aspectos del ser se sienten unidos en un todo.

Técnicas en la terapia Gestalt infantil

Ya vimos que este método terapéutico ayuda a los niños a tomar conciencia de sus propias emociones y les anima a enfrentarse a los problemas a un nivel profundo.

En la terapia Gestalt para niños la realidad externa se convierte en un elemento importante de aprendizaje sobre uno mismo a través de la experimentación. El papel del terapeuta no se limita a proporcionar psicoeducación, sino que también incluye apoyar al niño explorando qué elementos son más significativos que otros durante cada sesión. De este modo, las terapias Gestalt dan prioridad a la acción más que a las palabras, considerando las sensaciones experimentadas.

Se utilizan técnicas como actividades artísticas o lúdicas, así como trabajo corporal para facilitar la toma de conciencia de lo que el niño siente en cada momento.

Las técnicas de juego en el enfoque Gestalt son de suma importancia, puesto que permiten a los niños expresar sus sentimientos y emociones en un contexto seguro, lejos del mundo de los adultos. Además de que se apoyan de materiales no tan estructurados, narrativa e imaginería.

  1. Técnicas vivenciales: En éstas son importantes la espontaneidad, la vivencia, la evitación de lo molesto y doloroso, el sentir a la realización, la comprensión global de los procesos y la dicotomía (división) de los aparentes opuestos. Esto tiene como finalidad comprender mejor el ciclo de aprendizaje vivencial, que nos lleva a una acción diferente de nuestro pensar y sentir.
  1. Un ejemplo de esta técnica se puede dar con personajes. Cada uno de los participantes debe elegir un personaje de la vida cotidiana y dramatizarlo en todos los aspectos. Esta técnica conecta con el mundo interno de cada niño, por eso se pide que tomen muy en serio el papel que están representando. Se puede realizar incluso un juego de roles o la construcción de historias, con tal de lograr mayor integración.


  1. Ejercicios sensoriales: Se enfoca en la toma de decisiones y que el niño se haga consciente de su cuerpo, sus emociones y sensaciones, al tiempo que se fomenta la expresión.
  1. Una forma de llevarlo a cabo, por ejemplo, es haciendo galletas. Una vez esté preparada la masa, se puede comenzar a manipular y/o jugar con ella. Por ejemplo, aplastarla con las dos manos, incluyendo los dedos y extendiendo lo máximo posible la masa sin romperla; utilizando el rodillo para amasar haciendo una gran base de pizza; haciendo bolas de distintos tamaños o creando diferentes figuras.


  1. Trabajo corporal: Se enfoca en la relajación y visualización. Oler, tocar, ver y oír, tanto interna como externamente. Hacer que los niños sean conscientes de todo lo que está pasando a su alrededor y todo lo que puede pasar.
  1. Esto lo pueden hacer acostándose sobre el pasto, cerrando los ojos y respirando profundamente hasta que logran estar relajados, escuchando todos los sonidos de la naturaleza.
  1. Técnicas lúdicas abarcan los juegos, por ejemplo con plastilina, arcilla o barro. El punto es tener experiencias táctiles y kinestésicas.
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La terapia Gestalt también es para adolescentes

Ya que esta terapia se centra en el crecimiento personal es indicada para cualquier persona, independientemente de su edad. Los adolescentes interesados en el cambio social pueden practicar estas técnicas para ayudar a su causa. Lo único que se requiere es que el paciente sea capaz de describir lo que siente y necesita, y de esta manera el psicólogo adaptará las sesiones a la persona, en este caso, al adolescente.

Algo importante para los jóvenes es la confianza en sí mismos, y los terapeutas gestálticos trabajan en ello con los adolescentes para que se sientan mejor y alcancen todo su potencial.

Algunas de las preguntas que se hacen los adolescentes son "¿Qué siento? ¿Qué quiero?" o "¿Cómo sería si...?". Estas respuestas les guiarán a la hora de tomar decisiones más adelante en la vida.

Los problemas a los que se enfrenta el adolescente

En la adolescencia la mente y el cuerpo cambian. El niño crece con la idea de que es un adulto más y tiene la sensación de que todo gira en torno a él. Es una etapa llena de descubrimientos, crecimiento y nuevas libertades, pero también de incertidumbre, rechazos, enojos y desacuerdos. Es la etapa en la que tiene que demostrar quién es, pero muchas veces la realidad le demuestra que no es así, que no vale tanto como cree o que tiene que hacer un esfuerzo mayor para demostrarlo. Y es aquí donde la diferencia entre lo que dicen ser y la realidad los lleva a problemas como la depresión, ansiedad, abatimiento, indiferencia, hasta otros problemas mucho más graves.

A veces los adolescentes se sienten inútiles o que son una carga para su familia. Esto es normal y suele pasar con el tiempo, a medida que el adolescente gana experiencia. Sin embargo, si estos sentimientos no mejoran después de algún tiempo, es importante buscar ayuda profesional.

Puede ser útil que escriban todos sus pensamientos cuando se sientan abrumados por las emociones negativas, de modo que quede claro cuáles son las que más problemas les causan en ese momento. Puede que descubran que ciertos temas reaparecen constantemente, lo cual podría llevarlos a hablar con alguien de confianza, como un profesor o alguien mayor.

Algunos de los síntomas que indican una depresión son los niveles bajos de energía y la tristeza extrema durante un tiempo prolongado. Si se dan estos síntomas, es importante que hables con el pediatra de tu hijo inmediatamente para prevenir cualquier cosa.

¿Qué se trabaja durante la terapia?

El terapeuta trabaja con lo que el adolescente esté dispuesto a confiar, a pedir, a mostrar y a responder. Trabajan con las imágenes, los sentimientos y las sensaciones que surgen.

El terapeuta preguntará al adolescente de qué es consciente en su cuerpo y cómo se siente al estar vivo. Debe encontrar la manera de que se sienta lo suficientemente seguro para que pueda expresarse libremente sin miedo al rechazo.

Algunas preguntas pueden ser "¿Qué quieres?" o "¿Cómo sería tu vida si todo fuera perfecto?" Estas preguntas les permiten explorar su imaginación y ver alternativas para crear un cambio.

Una parte importante del trabajo con adolescentes es también ayudar a los padres a entender por qué su hijo se comporta así, para que ellos también apoyen el proceso desde casa. Esto ayuda a reducir el estrés en las familias.

Este tipo de terapia permite a todos los implicados -paciente, familiares y terapeuta- aprender y crecer juntos.

Se crea un espacio de encuentro para los adolescentes en el que es posible acompañarlos en el proceso de gestionar sus necesidades, dudas, conflictos, y vivencias, comprendiendo los motivos de lo que sienten y piensan y aprendiendo nuevas habilidades y posibilidades para que puedan afrontar esta etapa.

El objetivo es que el adolescente se vaya realizando como persona al tiempo que desarrolla sus potencialidades y sus propios valores.

En conclusión

La terapia Gestalt es una terapia para niños y adolescentes que hace hincapié en la persona en su totalidad. Puede ser útil para las familias que luchan con emociones o comportamientos difíciles en sus niños y adolescentes.


La terapia gestáltica se centra en ayudar a las personas a vivir más plenamente y en armonía.


Este tipo de terapia se ha aplicado en gran medida con niños y adolescentes porque puede ayudarles a desarrollar un sentido saludable de sí mismos, al tiempo que establece una comprensión de cómo encajan en su entorno.


Este tipo de enfoque podría funcionar bien si has estado buscando una alternativa a las terapias tradicionales como la terapia cognitivo-conductual. Si esto te interesa, ¡consulta nuestros artículos que exploran todas las formas diferentes de asesoramiento familiar!