¿Cómo mejorar las creencias que tienes de ti mismo?

    Lo que crees de ti influye en tu nivel de confianza para enfrentarte tanto a los miedos como a los retos de la vida, ya que si el concepto que tienes de ti mismo es que eres una persona a la que se le dificulta superar sus miedos, que eres aprehensiva, que eres ansiosa o simplemente que eres miedosa, pues claro que se te hará más difícil enfrentarte a tus miedos. En éste post te quiero compartir cómo mejorar y modificar las creencias que tienes de ti.

      ¿Cómo hacer de tu mente tu aliada?

      Me parece fundamental para tu recuperación de la ansiedad, que sepas que tu mente guarda un secreto. El secreto de tu mente es que aunque tu no lo sepas, se la vive todo el día organizando la información que recibe del exterior y del interior, para comprobar que tus creencias y pensamientos son verdad, aunque estas creencias  te hagan infeliz. O sea, tu puedes tener una creencia que no te hace feliz y que no es verdad, pero aún así crees en ella, simplemente porque no la has cuestionado antes.

        El requisito más importante para cambiar un hábito o actitud

        Me encanta cómo pretendemos cambiar hábitos así como así, y al no lograrlos nos culpamos, nos hablamos feo y nos decimos debiluchos, creemos que no tenemos la suficiente fuerza de voluntad y que no tendremos salvación.  Pero el que no puedas cambiar un hábito no significa que no tengas fuerza de voluntad, significa que no estás dispuesto a abandonar las ganancias que hacer eso te da.

        En éste post te platico sobre las ventajas que tiene todo lo que hacemos, sobre la importancia de buscar cubrir tus necesidades por medios más auténticos y naturales y el camino para realmente cambiar un hábito.

          Arranques de ira: ¿realmente qué los genera?

          Los ataques de ira y la ansiedad tienen mucho que ver ya que fisiológicamente tienen la misma secuencia de segregar adrenalina y aumentar el ritmo cardíaco.  La única diferencia es que cuando sientes ansiedad te tragas esa adrenalina y vives con el ritmo acelerado, y la ira por otro lado, descarga esa adrenalina al exterior.

            Enséñale a tus hijos a comer sin ansiedad (y de paso a ti)

            Lo más difícil como padres hoy en día, es educar a nuestros hijos haciendo a un lado creencias y maneras de relacionarnos con la comida que nosotros hemos aprendido, y que no necesariamente son funcionales o sanos.  Es difícil porque rara vez nos damos cuenta de que tenemos esas creencias y esos hábitos que no son saludables, creemos que así es, que así debe de ser, y que así lo deben de hacer nuestros hijos.  Y no te sientas culpable, es totalmente normal, así lo hemos aprendido.