Ajuste de tuercas a los síntomas físicos

Ajuste de tuercas a los síntomas físicos

Últimamente le he estado dando muchas vueltas a cómo nos asustan los síntomas físicos en desajuste, lo frecuente que es y la tanta atención que nos piden, y cómo la solución se encuentra en hacer a un lado el control y permitir que el cuerpo recupere su equilibrio.

Lo que más nos asusta en la ansiedad es la taquicardia, la respiración y la presión alta, y estas tres actividades son de las que nuestro cuerpo hace de manera autónoma, o sea, nosotros no tenemos que hacer nada al respecto para que se den de manera perfecta.  De igual forma que se da la digestión y el control de nuestra temperatura y salivación. Y con todo esto, regula nuestra respuesta al estrés.

Ante estas funciones, en principio, aparentemente, nosotros no tenemos control sobre ellas, sobre todo porque no nos preocupábamos por tener control mientras que se estaban dando de manera correcta, nada más basta con que se empiecen a desajustar, para que nos asustemos y empecemos a querer controlarlas.

Ahora, el problema es que las queremos controlar haciendo que regresen a su estado natural rápido y fácil, casi siempre, tomando algún medicamento o siguiendo las instrucciones del médico, guiados por el miedo principalmente.

Y aquí el asunto es que nuestro cuerpo, al desajustar estas funciones, lo que está haciendo es buscar el equilibrio interior.  Está buscando el equilibrio que hemos perdido por estar con tensiones y emociones acumuladas, activando la respuesta al estrés mas de lo que activamos la relajación.

Nuestro inocente cuerpo está haciendo su mejor trabajo al regular sus funciones de manera automática, pero nosotros, al asustarnos y al querer controlarlas, no le permitimos que haga su trabajo.

Y lo que más me ha ayudado en éste aspecto, es entender que estas funciones son igual que la temperatura del cuerpo, pero no andamos con un termómetro midiéndonos la temperatura de la misma forma que andamos midiéndonos el pulso y la presión, ¿por qué? porque los cambios de temperatura no son peligrosos, a menos que de plano estemos con 40 grados, pero eso seguro sería por una gripa o algo curable, entonces, no estamos en peligro tampoco.

Deja de ver el peligro, deja que tu cuerpo se equilibre

Por eso aquí la solución está en dejar de ver que estamos en peligro, en dejar de querer controlar a la fuerza y rápido éstos “desajustes” a partir del miedo, siendo que tan sólo son señal de que necesitamos dejar que nuestro cuerpo haga su trabajo.

Creo que la mejor forma de control que podemos tener sobre esto es hacernos a un lado y permitir que nuestro cuerpo haga lo que está queriendo hacer.

Además, lo que sí podemos hacer, es ayudarle; es sentarnos, respirar profundo, tomar vitaminas, descansar, literalmente descansar, mejorar nuestra alimentación, hacer ejercicio ligero, ponernos a dieta de corajes y enojos… aceptar a los demás para que no nos enoje su forma de ser, enfocar nuestra atención en lo que disfrutamos de la vida… en otras palabras, hacer todo lo que está en nuestras manos para que nuestro cuerpo tenga los recursos y el tiempo de recuperar su equilibrio perdido, y cuando lleguen los altibajos, sentarnos, observarlo, aceptarlo, amarlo… y dejarlo pasar.

Sí puedes influir en tu cuerpo, pero a través del amor y no del miedo

Practicando meditación te podrás dar cuenta que sí tienes influencia sobre todos estos fenómenos automáticos, que sí puedes llegar a modificar tu ritmo cardíaco, presión y temperatura, pero esto se logra cuando te ubicas desde l amor, cuando primero fluyes con lo que está pasando, cuando entras en contacto con tu cuerpo y le hablas en lugar de gritarle.

Así es que te recomiendo que en éste momento cierres los ojos y te sientes a sentir tu ritmo cardiaco y tu respiración, le permitas hacer lo que está haciendo y poco a poco lo vayas calmando con tu respiración.

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¡Hola! Soy psicóloga y fundadora de desansiedad. Logré transformar la ansiedad en libertad y plenitud. Deseo compartirte mi experiencia y ayudarte a superar la ansiedad.
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Comentarios

    • Noelia
    • 10 diciembre, 2016
    Responder

    Hola Fabiola … como estas?? Espero que bien… Quiero decirte que desde que te leo me siento mucho mejor… mejore en muchas cosas .. aun no me siento 100%bien pero entendi que es un proceso y que de apoco voy a estar bien totalmente. Los pensamientos negativos se redujeron a un 80% diria yo … hay veces que quieren volver pero hago un alto … hablo con migo misma, me situo en la realidad,respiro y me siento mejor… lo que a veces no puedo evitar o no entiendo porque si me siento bien me tiemblan las manos y siento los brazos cansados?? La respiracion ya no me molesta tanto… aveces hay temas que noto que me ponen nerviosa y siento que me falta el aire pero lo controlo … se que de apoco todo va a ir pasando… agradeceria una respuesta… un beso grande y gracias por ayudarnos…

      • Marinela Nicolás / equipo desansiedad
      • 11 diciembre, 2016

      Hola Noelia, gracias por escribir.

      Te comparto este artículo de Fabiola Cuevas que creo puede darte sentido a lo que te está ocurriendo:

      ¿Te puedes quedar ciscado de la ansiedad?
      http://www.desansiedad.com/2014/06/27/te-puedes-quedar-ciscado-de-la-ansiedad/

      Espero te sirva la explicación.
      Un saludo

    • Samuel
    • 28 julio, 2016
    Responder

    Felicidades Fabiola, excelente post. Me gustó mucho. Saludos!

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