volviendo loco

Uno de los principales síntomas de los ataques de pánico, y a mi parecer, el más desagradable, es la sensación, certeza o idea de que te estás volviendo loco, de que te volverás loco, o de que seguramente ya lo estás.

¿Por qué sentimos que podemos enloquecer?

  • Por la despersonalización: es tanto el dolor emocional y tanta la tensión física, que tu mente ya no puede tolerarlo más y se tiene que separar de lo que está sucediendo y esto hace que dejes de sentirte tu mismo, que no te reconozcas.
  • Por la irrealización: es igual que la despersonalización, pero no hacia ti mismo, sino hacia tu exterior, empiezas a sentir que nada tiene sentido, como si todo fuera un teatro creado para ti, donde los demás son actores, y las situaciones parecieran inventadas.
  • Por la tensión física y emocional: hace que tu mente empiece a tener pensamientos demasiado irracionales y sin sentido, pero que clarifican a la perfección lo que estás sintiendo en tu interior.
  • Por lógica aparente: claro, te sientes tan extraño, con sensaciones que jamás habías tenido, que la única explicación “lógica” que puede dar tu mente es: estoy perdiendo el control, me voy a volver loco.  Esto es porque en nuestro archivo mental está almacenada la creencia de que – una persona que pierde el control, está loca-

 

Porque necesitas recuperar tu esencia

  • Si partimos de la hipótesis, de que la ansiedad llega como un aviso de que llevas mucho tiempo sin ser tú mismo, sin defender tus sueños y tu pasión, sin vivir desde tu esencia… entonces, el sentir que te vas a volver loco en la ansiedad, es simplemente un llamado a que recuperes tu esencia y tu cordura en tu vida diaria.
  • Por ejemplo, si tu miedo principal fuera el de morir, te diría que lo que te quiere decir es que estabas viviendo cual zombie.
  • Pero si tu miedo es perder la razón, es porque ya la estabas perdiendo de cierta manera, al no ser tú mismo.

 

Porque necesitas dejar de controlar

  • El otro llamado metafórico de esta sensación es que quizás ya es hora de que dejes de querer controlar absolutamente todo lo que pasa contigo, con el mundo y con quienes te rodean.
  • Que dejes de vivir bajo tantos “debo de, tengo que, debería, los demás deberían, todos deben de…”, y que por primera vez… dejes que tu cuerpo haga lo que quiera, que los demás hagan lo que quieran, y sobre todo, que tú hagas lo que quieras.
 

Técnicas para recuperar la cordura

 

Necesitas convencerte de que el ataque de pánico no te volverá loco, para eso, te propongo varias estrategias:

  1. Actúa como si estuvieras loco.  Así es, en el momento que sientas que te puedes volver loco, vuélvete loco, y actúa como si eso fuera verdad.  Es mejor saber la verdad de una vez por todas, que vivir con miedo de algo que probablemente pueda suceder.  Es recomendable hacerlo en un momento que estés tu sólo para que te dejes fluir con el momento.
  2. Deja de resistirlo.  Si de por sí ya traes mucha tensión interna, y ahora le agregas más… pues obviamente que aumenta tu ansiedad.  Así es que deja de luchar contra la opción de que te volverás loco, ríndete ante ella, déjala fluir, y que te demuestre si es verdad o mentira.
  3. Conoce lo que realmente es una persona “loca”.  Es alguien que no tiene secuencia en su lenguaje ni en su pensamiento, que se le dificulta el aseo personal y el autocuidado, y sobre todo, realiza acciones que demuestran su falta de autocontrol, y además, tiene alucinaciones visuales, auditivas y olfativas. Quizás tienes momentos de percepción alterada por la misma ansiedad, pero de ahí a alucinaciones es diferente.
  4. Date cuenta. Convéncete de que realmente no has perdido el control.  Por más que sientas que así es, te reto a que veas que en realidad has estado muy controladito, si alguien te viera desde fuera pensaría que estás bien (por eso no entienden tu malestar, porque te ven bien), entonces, convéncete de una vez por todas: si no te has vuelto loco hasta ahora, no te volverás.
  5. Respóndele a tu mente: cada vez que llegue la sospecha de ¿y si me vuelvo loco? respóndele con algo así como… uuuu si… no sabes qué loco estoy, mira… uuuu saco la lengua pierdo el control… Ríete de tu propia mente y de tus propios pensamientos, no los tomes tan en serio.  Lo ideal es que uses tu razonamiento lógico y que traigas a tu mente a la realidad, pues claramente ese pensamiento está fuera de la realidad.  No significa que te sigues con el diálogo interno de tu pensamiento, sino que le respondes con la verdad a ese pensamiento, como por ejemplo no me he vuelto loco en todo este tiempo, así es que no tendría por qué volverme loco después. 
  6. Detén la paranoia. O sea, la hipervigilancia.  Esto es que ahora te la vives buscando pruebas de que sí estás loco o no, y cada cosita rara que sientes, ves en la tele o dicen, la tomas como prueba de que sí estás loco, cuando seguramente antes también lo sentías y no pasaba nada.
  7. Desahoga la tensión física y emocional.  Seguramente traes mucho enojo y frustración dentro, y eso genera tensión física y emocional, así es que aquí te paso este post para que libres la tensión emocional: técnicas de desahogo emocional. Y por otro lado, técnicas para relajar el cuerpo: técnicas de relajación física. 
  8. Investiga el miedo más profundo.  la punta del iceberg es el miedo a volverte loco, pero… ¿qué otro miedo más profundo esconde eso? ¿qué sientes que pasaría con tu vida si realmente terminaras internado? ¿qué pasaría con tu familia? ¿qué pasaría con tus sueños? Ese es el verdadero miedo: lastimar a tus papás, decepcionar a los demás, no ser quien se supone que tendrías que ser, fracasar, ser mal visto, criticado o juzgado, ser visto como vulnerable y débil (cosas que definitivamente no quisieras experimentar ¿verdad?)
 

Descubre el verdadero miedo

La técnica para descubrir el verdadero miedo se llama flecha descendiente, en el que te preguntas:

Si me vuelvo loco ¿qué es lo peor que podría pasar? y ante la respuesta, te vuelves a preguntar ¿qué es lo peor que podría pasar?.

Por ejemplo: ¿qué es lo peor que podría pasar si me vuelvo loco? que termine en un hospital psiquiátrico, ¿qué es lo peor que podría pasar si termino en un hospital psiquiátrico? que mis papás se pongan triste ¿qué es lo peor que podría pasar si mis papás se ponen tristes? que se sientan decepcionados por mi culpa ¿qué es lo peor que podría pasar si se sienten decepcionados por mi culpa? que me dejen de querer, que yo me sienta mal por fallarles.

Y ¡bingo! ahí encontramos tu miedo y tu creencia.  Tu miedo actual, el cual ya vives, es fallarle a tus papás, y corresponde a una creencia como “yo tengo que demostrarle a mis papás que soy lo máximo para que me puedan querer”.  Y bueno, espero que estés de acuerdo conmigo que esa creencia es irracional, y que hay que desmentirla con la realidad.

Enfrenta el verdadero miedo

  • Entonces, tienes que enfrentar al león y correr hacia él para dejar de tenerle miedo.  Si el miedo profundo es que los demás te vean como vulnerable y débil, entonces déjate ser vulnerable y débil, que te vean, diles que así te sientes.
  • Si tu miedo es que tu familia se decepcione de ti, habla con ellos, diles cómo te sientes, comprueba si tu creencia es verdad o no.
  • Si tu miedo es fracasar… entonces fracasa, y descubre que no es el fin del mundo.

Una vez que enfrentes lo que te daría miedo que sucediera en caso de que te volvieras loco, el miedo de volverte loco pierde su fuerza y su poder sobre ti.

 

Deja de darle tanto valor a lo que piensas

Como eres muy racional, y aprendiste a entender y saberlo casi todo, si no es que todo… entonces claro que llega un pensamiento irracional, y aunque sea una mentira, lo tomas como verdad.  Así es que es muy importante que actives la humildad dentro de ti, y empieces a dudar de lo que piensas, pues claramente lo que piensas te está alterando, entonces… no debe de ser verdad.

Recuerda que a partir de lo que piensas, te sientes, y si piensas irracionalmente, te sientes ansioso.  Así es que quizás sea momento de empezar a dudar de lo que piensas y hacer las cosas al revés de como las vienes haciendo.

 

Desmiente las mentiras

  • Recuerda que la mentira aprisiona y quita la libertad, la mentira asusta y te perturba.
  • Por otro lado, la verdad da paz, te libera y te hace sentir bien.

Si estás pensando algo que te perturba, seguramente es una mentira. Deja de creer en ella.  

 

No porque así lo sientas, es verdad

Y entonces me dirás: pero Fabi, no es que yo crea que me estoy volviendo loco o que lo piense, lo siento, así lo siento que es verdad.

A lo que yo te respondería: no porque lo sientas, es verdad.

En la TCC (terapia cognitivo conductual), existe una distorsión cognitiva identificada, esta es “razonamiento emocional”.

Eso significa que a partir de lo que sientes, llegas a conclusiones aparentemente racionales.  Entonces si piensas: siento que me estoy volviendo loco, después piensas… seguramente sí me estoy volviendo loco.

Y necesitas abrirte a la posibilidad, de que no porque lo sientas, significa que es verdad.  Ábrete a la posibilidad de que puedes estar equivocado.

 

En conclusión

El miedo a volverte loco en realidad representa tus miedos más profundos, si enfrentas esos miedos, entonces éste puede desvanecerse.  Convéncete de que no te volverás loco, y mejor empieza a relajar la tensión para que deje de querer salir explotando por tu cuerpo con pensamientos como ese.

Si quieres saber más sobre cómo aceptar y transformar la ansiedad en libertad, cuento con la guía de Dale Alas a la Ansiedad donde te guío por los 5 pasos que propongo para lograrlo. 

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¡Hola! Soy psicóloga y fundadora de desansiedad. Logré transformar la ansiedad en libertad y plenitud. Deseo compartirte mi experiencia y ayudarte a superar la ansiedad.
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Comentarios

    • emilia
    • 19 junio, 2017
    Responder

    Hola, hace unos 4 meses comencé con una ansiedad horrible. Temía por todo, no le veía sentido a la vida, me despersonalizaba, dormía pésimo y me asustaba hacerlo, “sabía” que me iba a volver loca, independiente de qué tanto me dijera a mí misma que no. Luego de leerte mucho (en especial este artículo, a veces más de una vez en un día) fui comprendiendo, conociéndome, y teniéndome más compasión. He entendido mi forma de ser y por qué me pasan ciertas cosas, y he llegado a lo que nunca pensé que pasaba: a agradecerle a la ansiedad por obligarme a tener más atención en mí. Te agradezco muchísimo por tu página y por lo que haces, saludos.

      • Fabiola Cuevas
      • 20 junio, 2017

      Wow Emilia qué gusto leerte, gracias por tus palabras y sigue así! 🙂

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