Recaer no es lo mismo que retroceder

Recaer no es lo mismo que retroceder

Frecuentemente pasa en los trastornos de ansiedad, que se queda por ahí una duda o miedo a retroceder cada vez que te vuelves a sentir un tanto ansioso. Esto es causado por la misma hiper-vigilancia que tenemos sobre nosotros mismos de “ya querer estar perfectos todo el tiempo”, y a la más mínima señal de incomodidad o estrés en nuestro cuerpo, nos alteramos de más, y sentimos que estamos retrocediendo.  Así es que aquí te presento algunas ideas de como recaer no es lo mismo que retroceder.

¿Realmente qué es recaer?

Recaer significa que ya ibas volando alto y de repente sientes que te caes de nuevo, y aquí es donde hay que buscar ser un poco más objetivos.  No porque te vuelvas a sentir inquieto significa que ya regresó la ansiedad de la misma manera, tampoco porque te sientas un poco acelerado o sudoroso significa que te va a volver a dar un ataque de pánico.

O sea, no porque te tropiezas mientras vas caminando significa que ya te quedaste paralítico o que no te puedas volver a levantar, mucho menos significa que te regresaste a la línea de salida.

Recaer, para mí, realmente significa que estás volviendo a vivir y experimentar la vida, y que quizás bajaste la guardia en cuanto a cuidar de creerle a todos tus pensamientos, o que quizás otra vez te me estás descuidando.

Recaer realmente significa que estás emprendiendo el camino de evolución.  A veces se vale aflojarle tantito, pero si sientes que ya llevas rato recayendo, o que la recaída se sintió muy feo, entonces es momento de escuchar ese pequeño mensaje y hacer el alto que necesitas hacer y reestructurar tus pensamientos, desahogar tus emociones y poner las cosas en su lugar antes de que se convierta en algo más grande.

Distingue entre recaer o sentir

Hay que checar si lo que está pasando realmente es una recaída, o simplemente que estás volviendo a sentir los nerviosismos y estrés normales de la vida.  O sea, por más que yo ya no tenga ansiedad, si subo unas escaleras que me implicaron cierto esfuerzo, voy a sentir mi corazón acelerado, pero eso no significa que otra vez recaí.

O si de repente me siento sin ganas de hacer nada, melancólica y filosófica, no significa que otra vez me estoy deprimiendo, significa que me siento melancólica, que estoy sintiendo esa emoción en ese momento, que necesito checar por qué me siento así, canalizar esas emociones y listo.

A veces la ansiedad nos deja como “traumados”, en cuanto a que ya cualquier sensación o sentimiento incómodo o desagradable se lo atribuimos a la ansiedad y es ahí donde sentimos que recaemos o retrocedemos, pero esto no es así, es simplemente que eres humano y sientes inquietud como cualquier otro.

Dale el valor y nombre a cada cosa

Con esto me refiero a que le des el nombre y valor a cada cosa que sientes por lo que es, y no por lo que podría llegar a ser o por lo que sospecharías que sería.

  • Si te sientes acelerado, estás acelerado, punto, ni te va a dar un ataque de pánico, ni estás recayendo, estás acelerado.
  • Si te sientes tenso en medio del tráfico y un poco ahogado, te sientes tenso y ahogado, más no significa que te está dando claustrofobia y tienes que salir corriendo.
  • Si te da cierto miedo al anochecer, significa que tuviste la sensación de miedo seguramente por un condicionamiento, más no significa que no podrás dormir y que estás condonado a vivir temeroso.

Toma las cosas por lo que son, dales nombre, y cáchate cuando te estás yendo al futuro a magnificando eso que te está pasando basado en tu experiencia del pasado.

Tu pasado fue tu pasado, hoy es un nuevo día

Y esto aplica también para cuando de un día que te sientes raro, ansioso o triste, piensas que ya te volviste a amolar, y al día siguiente estás triste porque te sentiste triste, o miedoso de sentirte ansioso otra vez.

Esto es irracional, ya que te quedas atorado en el pasado, en lugar de decir: bueno, ahorita me siento triste, ansioso o miedoso, voy a vivirlo ahorita así como es, mañana veré cómo me siento.

Y cuando llegue mañana, intenta dejar de estar hipervigilante a ver cómo te sientes o si te sigues sintiendo mal, simplemente siéntete como te sientes en ese nuevo momento.

Realmente no se puede retroceder

En la sabiduría oriental lo tienen muy claro: en la evolución no hay vuelta atrás.

O sea, el camino que ya cruzaste ya no lo puedes volver a cruzar, la prueba que ya superaste ya está superada, el reto que conquistaste ya están conquistados, los miedos que venciste ya están vencidos.

Si lo analizas, es imposible que se te vuelva a presentar exactamente el mismo camino por cruzar, pues no hay un helicóptero que te agarre y te lleve otra vez al principio, no hay manera de viajar al pasado y borrar toda la experiencia que tuviste al cruzar por ese camino, tampoco hay un borrador en tu cerebro que te quite lo que aprendiste.  Simplemente es imposible regresar a como estabas antes.

Lo que sí es real es la evolución ascendente

Lo que sí puede suceder, es que se te vuelvan a presentar pruebas o retos para que ahí apliques el aprendizaje que tuviste del pasado, para que superes ese reto desde otro nivel de conciencia y con muchos más recursos de los que tenías antes.

Así es que a nivel emocional y de evolución, yo te podría decir que es imposible retroceder, lo que sí es posible, es que se te presentan circunstancias parecidas para que ahora apliques lo que ya aprendiste.

Imagínate que la vida es un espiral que va hacia arriba, en metafísica así también se comprende, que vas subiendo y quizás pasas por pruebas parecidas pero cada vez te será más fácil superarlas.

Se paciente contigo mismo

Si te encuentras sintiendo que recaíste o diciéndote a ti mismo que retrocediste, es momento de ser amoroso y paciente contigo mismo, de bajarle a la exigencia y tenerte tantita compasión auténtica, en la que te ves como humano, y te permites sentir.  Lo que sí no se vale, es que te hables feo y te digas ” ¿ves? estás condenado a sentirte mal toda tu vida “.

Mejor cámbialo por ” ¿ves? eres humano… estás en proceso de evolución constante “

En conclusión

Realmente no puedes retroceder en tu proceso de sanación, y si sientes que te está pasando, te invito a bajarle a tu exigencia, a tomar los síntomas como lo que son y no querer darles más valor del que tienen, sumergirte de nuevo en las sensaciones incómodas de la vida normales y naturales, y darte chance de vivir el presente sin darle tanta importancia a cómo te sentías en el pasado, aunque eso sí, abriendo los oídos para ver qué necesitas hacer dentro o fuera de ti según ese mensaje que te llegó.

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¡Hola! Soy psicóloga y fundadora de desansiedad. Logré transformar la ansiedad en libertad y plenitud. Deseo compartirte mi experiencia y ayudarte a superar la ansiedad.
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Comentarios

  1. Responder

    Wow te necesito en mi vida , ahora veo las cosas muy diferentes muchas gracias 😘

    • L. Xavier Lopez
    • 24 noviembre, 2016
    Responder

    Simplemente es lo que veo ahora, cada vez que resuenan estos “retrocesos” o nuevas experiencias, en la cual uno siente una recaída. Es hacer una pequeña re-calibración en nuestra vida, ya que no viene de la nada estos momentos. Sino todo lo contrario, a decirnos que necesitamos otra vez ver hacia nuestro interior.

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