Ansiedad generalizada Manejo del tiempo

¿Te enoja que te cobren por ayudarte a superar la ansiedad? ¿Por qué sí hay que cobrar por ayudar?

por qué sí hay que cobrar por ayudar a los demás
Escrito por Fabiola Cuevas

¡Hola! en éste post te quiero platicar un poco más sobre por qué sí hay que cobrar por ayudar a los demás, cómo distinguir las ocasiones en las que puedes no cobrar, y específicamente platicarte por qué cobro por los servicios que ofrezco.

¿Te sientes mal o te molesta de que aquí o en otras páginas te cobren por ayudarte a superar la ansiedad?

 
Te platico que yo he convertido mi hobbie de ayudar a otros, en la profesión de compartir mis conocimientos, tiempo, atención y esfuerzo dirigido a la ansiedad.
 
Antes me sentía frustrada porque quería ayudar a más personas con ansiedad, pero tenía que estar en un trabajo que me mantuviera y llegando la noche me sentaba a escribir.
 
Poco a poco logré que mi hobbie se convirtiera en mi sustento; dejé mi trabajo pasado y me aventé a dedicarme de lleno a mi hobbie. El cual se convirtió en un trabajo que no me cuesta trabajo hacer, pero sí esfuerzo.
 
Y he aprendido a confiar en que otros pueden y quieren dar un intercambio monetario a cambio de mi esfuerzo y tiempo, y no, no es lucrar con ayudar, es ayudarnos entre todos e invertir en aquello que te implica un compromiso contigo mismo. Sabiendo que tu inversión permite el crecimiento del servicio tanto para ti como para otros.
 
Amigos, si son autodidactas encuentran TODA la información que necesitan para superar la ansiedad gratis en el blog, no se sientan mal de que yo u otros cobremos por ayudarles, lo hacemos para poder dedicarnos de lleno a esto y mantener todas las plataformas que hacen posible este contacto virtual.
 
Quizás no entras a un edificio con consultorios y secretarias como cuando vas al médico o psicólogo, nuestro consultorio es virtual, las secretarias que te dan respuesta somos nosotros, el material que usamos son las plataformas… es casi lo mismo 😉

Al pagar o dar algo a cambio, tomas responsabilidad

Mucha gente se siente ofendida de ver que se cobra por productos que ayudan a curarse de la ansiedad, cuando lógicamente, al sentirse tan mal de la ansiedad, lo único que quieren es recibir y recibir todo lo que exista para poder salir adelante, a veces buscando el método milagroso que los saque de su estado de malestar.

En mi caso personal, cuando tenía ansiedad, bajé todo lo que encontré que era gratuito, audios, vídeos y métodos, pues claro, no contaba con dinero para comprar algún otro más sofisticado. Y en mi caso, (no digo que en el de todos…) no le di seguimiento a ninguno de esos productos que descargué de internet, escuchaba el inicio… y cambiaba a lo siguiente.

Fue hasta que me decidí a trabajar para poder pagar una terapia que en ese entonces me parecía altísimo su precio (500 pesos mexicanos), que empecé a realmente salir adelante de mi situación. Pero recuerdo bien que mi terapeuta al inicio me cobraba menos, algo que representara para mi un esfuerzo que sí podía cubrir y poco a poco mientras yo me iba sintiendo mejor, iba pagando más, pues eso significaba que tenía más recursos para acceder a ese dinero.

Cuando tenemos ansiedad (o cualquier otro trastorno emocional), es fundamental y punto de partida, tomar responsabilidad sobre nuestro propio proceso de recuperación. Y parte de tomar esta responsabilidad, es pagar con dinero el espacio terapéutico, pues desde ahí le empiezas a dar valor y a comprometerte contigo mismo para hacer las tareas y generar el cambio.

Aunque sean $50 pesos, o 5 pesos, pero es importante dar algo que provenga de ti, de tu esfuerzo. Muchas veces personas le regalan la terapia a otras personas, padres a sus hijos adolescentes, esposos a esposas…y quizás al principio sea necesario, pero no recomiendo que esto sea así todo el tiempo.

Donde se observa un mejor avance y mayor compromiso, es cuando esa inversión proviene del esfuerzo de la persona. El dinero al final del día representa esfuerzo, y cuando tú te lo ganas, ¿a poco no le das más valor y la piensas mejor en qué gastar? Así es que elegir gastar lo que te costó ganar en una terapia, pues claro que hace que le des mas importancia.

Un poco (o mucho) de mi experiencia personal

Te quiero platicar, que al inicio de ejercer mi profesión como psicóloga, motivada por mi corazón tan bondadoso jeje obviamente que no cobraba las consultas, no cobraba nada, pues tengo la fortuna de hacer lo que hago por amor, y de tener ese trabajo por el que inclusive pagaría a los otros para que me dejaran hacerlo.

Para mi sorpresa, las personas iban a la primera sesión, salían fascinados, y si a caso regresaban a una sesión más, pero después…ya no más…

Platicando con colegas con más experiencia, comprendí que no regresaban pues no estaban tomando responsabilidad sobre su proceso, que era importante cobrar por lo menos 50 pesos. También aprendí que no podía recibir a alguien si acudía porque su mamá lo llevó o porque su esposo la obligó.

La terapia psicológica (con seguimiento) funciona cuando la persona toma la decisión de ir y está dispuesto a dar algo de dinero que represente un esfuerzo para él o ella, en realidad, ahí comienza la recuperación.

Así es que al principio daba terapia en un especie de bodega con mis muebles hechos por mi misma y cobraba 50 pesos, y al mismo tiempo que yo iba aumentando la confianza en mi misma, fui mejorando mi técnica como psicóloga y fui cobrando más, le fui subiendo de 50 pesos en 50, hasta que llegué a lo que cobro ahora que es alrededor de 700 pesos.

Mis aprendizajes al hacer acción social

Además, durante toda la carrera de psicología, obviamente, que desde que entré hice acción social, me fui de brigadas a Chiapas y Tabasco con las inundaciones, a construir casas a comunidades de bajos recursos en el estado de México, implanté un programa de superación personal cerca de mi Universidad y llevaba a cabo el programa de Un Paso Más junto con dos compañeras más para el personal de intendencia en la Universidad.

De hecho, a lo largo de mi carrera estudié un diplomado en Desarrollo Sustentable y Acción Social.

Digamos que estaba metida en actividades de acción social hasta el fondo, y lo que más pude comprender en toda mi experiencia es que:

  • la ayuda gratuita es bien recibida por el otro cuando EN VERDAD no tiene recursos económicos, familiares o sociales para salir adelante, y cuando la solicita por si mismo.
  • la ayuda gratuita también es bien recibida cuando la persona está siendo víctima de algún tipo de abuso y por ella misma buscó ayuda.
  • la mejor ayuda que puedes brindar es darle a la persona herramientas para que por ella misma salga adelante.
  • al dar y dar y dar sin recibir nada a cambio, cuando no tienes medios económicos con los cuales sustentarte, por más amor que se ponga en la misión, termina por desgastarte y muy en el fondo, enojarte.
  • a veces queremos ayudar de más a los demás porque estamos necesitados de recibir esa ayuda nosotros mismos.
  • el paternalismo ya no funciona, si quieres que los demás tengan pescado para comer, enséñales a pescar.
  • el ayudar gratuitamente es de las cosas que más satisfacción me dan en la vida, siempre y cuando, tenga mis necesidades emocionales y físicas cubiertas (incluyendo la parte económica).
  • muchas personas, al recibir la ayuda sin preguntarles lo que realmente necesitaban, o sin dejarlos participar en la solución de su situación personal, se sentían genuinamente indignados y ofendidos.

Te quiero compartir una experiencia que tuve que me marcó mucho

Nosotros (ASUA) íbamos a construir casas prefabricadas a una comunidad de bajos recursos en Malinalco, Edo de México. La intención de las casas era darle un techo a las familias para que no durmieran con el frío y con el humo de sus hornos junto a sus gallinas y demás animales.

Cuando íbamos a construir, no recibíamos nada a cambio, ni si quiera comida (muchas veces yo cocinaba para los brigadistas cosa que fue muy divertido y la comida la pagábamos nosotros mismos).

Los dueños de las casas se nos quedaban viendo, yo a veces me sentía incómoda por no estar construyendo la casa de ellos… junto con ellos. Pero bueno, fue hasta un par de meses después que regresamos a una de estas casas, para darnos cuenta que seguían viviendo en la misma casita sin techo sólido.

Y al entrar a la casa nueva que les habíamos construido, vimos que ahí estaban todos los animalitos, gallinas, cerdo, y la comida para ellos. Y nunca olvidaré lo que nos dijo el señor de la casa al preguntarle por qué seguían viviendo ahí: “pues es que ustedes nunca me preguntaron pero yo prefiero tener bien a mis animalitos que son los que me dan de comer que dormir calientito”.

Esto me marcó por siempre. Mi lección fue que la mejor ayuda que puedo dar es la que el otro pide, que no porque yo vea una necesidad en alguien más significa que el otro la tiene, que no se trata de acercar su realidad a la mía desde una idea de que su realidad es mala y la mía es buena, sino de escuchar cuál es su realidad y cuál es su necesidad y ver de qué forma apoyarle para que por sí mismo la cubra.

Y es por esto, que yo sí regalo guías y sí regalo terapias, pero a quien me lo solicita y quien realmente lo necesita, pero no lo hago por mucho tiempo, pues un signo de que la terapia funciona es que la otra persona es capaz de mantenerse a sí misma y pagarme algo aunque sea de poco en poco.

Entonces… ¿por qué sí es importante que cobres por la ayuda que das?

  • Porque necesitas confiar en que la otra persona es capaz de cubrir la cantidad que le represente un esfuerzo, pues, si no crees que puede… entonces le estás quitando la oportunidad de salir adelante por ella misma y darse cuenta que sí era capaz de hacerlo.
  • Porque te lo mereces, es tu tiempo, tu tiempo tiene un valor, tu esfuerzo tiene otro valor, tus conocimientos otro, tu experiencia otra.
  • Al no hacerlo, energéticamente hablando, la otra persona se queda “en deuda” contigo.
  • Porque tenemos necesidades físicas (comida, techo, vestido), y a menos que alguien más las cubra por ti (cosa que tampoco te recomiendo), necesitas ver la manera de cubrirlas, y qué mejor que hacerlo ayudando a los demás.
  • Para que energéticamente hablando no existan deudas entre las dos personas.

¿Y en qué ocasiones es válido no cobrar?

  • Cuando te nace, cuando sientes que realmente la otra persona necesita lo que tu tienes y en ese momento le hará la diferencia para salir adelante.
  • Cuando tu lo eliges de esa forma. Por ejemplo, cuando di en línea el grupo de Libérate de la ansiedad, elegí a una persona que le di beca con el 100%, pero, fue una persona que previamente lo solicitó y expuso sus motivos.
  • Cuando el servicio que estás ofreciendo está siendo cubierto por la misma comunidad que de cierta forma apoya para que quien no puede en ese momento acceda al servicio.
  • Puedes no cobrar con dinero, pero sí pedir servicios a cambio, algo que a la otra persona le implique un “dar en regreso”.
  • Cuando estás conscientemente haciendo un servicio gratuito a tu comunidad.

El diezmo o 10%

Se dice que hemos de regalar el 10% de nuestras ganancias, por eso se llama “diez…mo”. Y realmente yo y mi esposo intentamos practicar el ahorrar un dinero específico para destinar a quien nos mueva o inspire que lo necesite, pero intentamos que ese dinero que damos sea usado por la otra persona en algo que necesite para mejorar su situación.

Y te invito a lo mismo, no regales el dinero así nada más como va, asegúrate de conocer a la otra persona y saber en qué lo va a usar, y que sea usado en algo que le permita mejorar su situación.

Y de la misma forma, de vez en cuando, a 1 de cada 10 personas, regálale tus servicios, peeeero, de nuevo, asegurándote que no lo estás victimizando o empobreciendo más, sino dando algo que realmente necesita en ese momento y que le hará una gran diferencia y sobre todo, que le dará el mismo valor que le daría si lo estuviera pagando. Pero esto se siente, realmente no tengo la fórmula para decirte cuándo o cómo identificar a la persona que le dará el valor, en mi caso lo siento así, digamos que se me presenta.

Así es que revisa lo siguiente antes de regalar un servicio

  • Asegúrate de no estarte adelantando a creer que la otra persona no puede pagarlo.
  • Pregúntale a la otra persona qué sería lo digno para ella.
  • Ten cuidado con no estar fomentando victimez o dependencia en la otra persona hacia ti.

Cuando de inicio le regalas un servicio a alguien mas, le estás diciendo “no puedes, no eres capaz”. Hasta el más “pobre” de las personas merece recibir la oportunidad de dar algo a cambio de lo que recibe, de lo contrario, la estarías inutilizando y ofendiendo.

Sin embargo, cuando una persona lo solicita, pero con el compromiso de no recibir gratis esa ayuda “por siempre”, entonces puedes ofrecer esa ayuda gratis en un inicio, solamente cuidando que no se haga costumbre. Y como te digo, con 5 pesos basta para empezar a darle este valor.

Y específicamente… ¿por qué cobro por la ayuda que brindo?

Bueno, la mayor parte de mi tiempo que invierto en desansiedad lo hago de manera gratuita, (facebook, correos, posts). Pero para quienes quieren adquirir un compromiso mayor en su proceso de sanación, entonces me parece que lo justo es pedirles a cambio algo que represente su esfuerzo, ganas y valor a lo que estarán por recibir.

Básicamente por eso cobro al guía y las orientaciones, pues es importante que la persona que lo adquiere lo haga junto con un esfuerzo que le permita continuar con el trabajo inclusive en los momentos difíciles.

Sé que hay muchas personas haya afuera que vieron la oportunidad de hacer negocio con productos para la ansiedad (y es lógico, somos demasiados! jeje), pero esa no es mi intención, si lo fuera, habría roto en pequeños pedazos la guía, cada uno tratando de vender el que sigue… y estaría viajando por Paris jajaja.

Simplemente, cuando aprendí a amarme, aprendí a darle valor a mi tiempo y a mi esfuerzo, y precisamente porque confío en ti y en tus capacidades, es que sé que puedes acceder a mis servicios.

En conclusión

Creo que como sociedad hemos de cambiar nuestra manera de ayudar, dejar de ver al otro como “pobrecito” y empezar a ver a los demás como totalmente capaces de salir adelante y de encontrar los recursos para hacerlo, pero eso sí, compartiéndoles, guiándoles, ayudándoles en encontrar esos recursos, más no en hacerlo por ellos.

Desgraciadamente, existe gente por ayudar porque existe otro grupo de gente que ayuda sin pedir nada a cambio, y te lo digo yo que movía cielo mar y tierra por ayudar gratuitamente a los demás. Creo que solamente se vale no pedir nada a cambio cuando la otra persona de verdad no tiene recursos, de verdad no tiene apoyo y de verdad fue víctima de un abuso o injusticia. Fuera de estos casos, hay que ayudar gratuitamente si quieres al principio, pero con miras a que la persona encuentre los medios y recursos para darle valor a esa ayuda, te repito, aunque sea algo significativo.

De ésta forma estoy segura que avanzaríamos el triple como sociedad, y quienes necesitan hoy ayuda, podrían ayudar a otros más adelante, en lugar de que quienes necesiten hoy ayuda la necesiten siempre. Hay que generar fundaciones e institutos autosustentables y productivos, de lo contrario, la ayuda cae en el paternalismo y eso sólo limita y entorpece al ayudado.

Comentarios

  • Buenas tardes mi nombre es Sandra Molina Romero envié vía mail mi deposito para adquirir la Guía de dale alas a la ansiedad como puedo confirmar si ya lo recibieron y cuando me llegaría la guía
    Muchas gracias 🙂

    • Hola Sandra,

      Te la hemos enviado. Por favor, revisa tu correo, incluida la carpeta de spam.

      Un saludo

  • Hola Fabiola… a mi me han inspirado muchísimo tus audios. Estoy atravesando un momento difícil, y pues me ayuda leer que si se puede! .. Vivo en Texas y pues me interesarían algunas consultas (si es posible hacerlas a larga distancia).. me gustaría más información… estoy atravesando un momento de temor al tragar y pues no es nada facil.. ya que mi ánimo esta de sube y baja..

    • Hola Claudia, gracias por escribirnos.

      En estos momentos Fabiola no está dando terapias individuales porque es mucha la demanda, por este motivo ha creado la guía de dale alas a la ansiedad, donde se encuentran los 5 pasos del método desansiedad orientándote con ejercicios y herramientas para poder transformar la ansiedad en libertad.
      También recibirás 5 relajaciones en audio para acompañar el proceso.

      Además tenemos una reunión mensual, donde Fabiola se conecta online y da respuesta a las preguntas que puedan surgir en el proceso.

      También puedes incorporarte al grupo de facebook , exclusivo de la guía, donde se comparten dudas y avances con Fabiola Cuevas y otros compañeros apoyándonos entre todos.

      En este enlace encuentras toda la información al respecto:

      “Guía: Dale alas a la ansiedad”
      http://www.desansiedad.com/producto/guia-dale-alas-la-ansiedad/

      Cualquier duda o pregunta estoy para ayudarte.
      Un saludo