Por qué hacerte el fuerte te debilita y dejarte sentir te fortalece

Por qué hacerte el fuerte te debilita y dejarte sentir te fortalece

Es común verme a mi misma y a los demás haciéndonos los fuertes por la vida, sobre todo cuando pasamos por situaciones difíciles o que nos impactan. Cuando digo “haciéndonos” no me refiero a una fortaleza genuina, sino a la negación de tu vulnerabilidad y los sentimientos que esa situación te generó. Hacerte el fuerte es una pantalla de evitación que tarde o temprano te debilitará.  Cuando aceptas tu vulnerabilidad, tus sentimientos y tus emociones ante lo que sucede… entonces sí encontrarás tu fortaleza. En este post te comparto por qué hacerte el fuerte te debilita y dejarte sentir te fortalece.

¿Qué es hacerte el fuerte?
  • Decir que estás bien cuando en realidad no lo estás
  • Llenarte de actividades para no enfrentar lo que sientes
  • Simplemente no pensar en lo que pasó, cuando sabes que fue algo que te impactó en algún sentido
  • Evitar hablar de eso por temor a que se te suelte el nudo en la garganta
  • Saber que necesitas un abrazo y no pedirlo
  • Morderte la lengua cuando quieres decir “te quiero” o “gracias”
  • Querer hacerlo todo tú sólo cuando sabes que es demasiado
¿Por qué hacerte el fuerte te debilita?
  • En lugar de procesar las emociones, las escondes en tu cuerpo, generando tensión física y emocional tarde o temprano se manifestará con algún síntoma. (o simplemente terminarás gritándole al pobre vecino que ni vela en el entierro).
  • Tu mente, aunque quiera hacer como que “no pasa nada”, tiene algo pendiente por atender, por ponerle atención, y hasta que no lo hagas, no podrás concentrarte para atender lo que necesitas atender al 100.
  • Puedes empezar a actuar de maneras extrañas, buscando solucionar la situación desde lo que “se tiene que hacer”, en lugar de hacerlo desde la claridad de tu consciencia.
  • Por mas que te esfuerces en protegerte, ¿realmente cuánto tiempo crees que aguantarás?

No porque no te dejes sentir significa que no sentiste nada en realidad

¿Qué es dejarte sentir?

Es muy fácil… simplemente es dedicarle unos segundos o minutos de tu día a ponerle atención a las emociones que existan en tu cuerpo con respecto a lo que te sucede.

Es darte el espacio para contactar con tu interior, no necesitas hacer nada en específico más que observarte y dejar que esas emociones fluyan.

¿Por qué dejarte sentir te fortalecerá?
  • Quedarás relajado, con la mente despejada para encontrar nuevas soluciones
  • Ya no habrán pendientes por resolver, entonces la energía regresará a tu cuerpo
  • Seguramente encontrarás lo que realmente necesitas para mejorar la situación y sentirte mejor
  • No tendrás que hacerlo todo tú sólo, probablemente fortalecerás tus vínculos si te animas a pedir ayuda
  • Te conocerás un poco más, y te darás permiso de ser quien eres, eso aumenta la confianza y seguridad en ti para enfrentar los retos de la vida
  • Dejarás de andar negando o evitándote a ti mismo, y todo empezará a fluir mejor.

No porque contactes con tu vulnerabilidad eres débil, simplemente eres humano.

¿Cuál es la verdadera fortaleza?

Realmente yo he podido experimentar que la verdadera fortaleza la contacto a través de contactar con mi vulnerabilidad, con mi humanidad, con mi esencia y autenticidad.  Entonces, cuando te aceptas a ti mismo, a lo que sucede y las emociones que eso te generan, te revitalizarás y encontrarás una fuerza de león que no será fingida o pretendida, sino genuina y mucho más poderosa.

La verdadera fortaleza es la que nace desde tu interior al exterior, y no al revés.

Entonces, ¿cómo me dejo sentir?

Quizás no se trata de andar por la calle llorando cada vez que alguien te ve feo, pero sí que reconozcas las reacciones en tu cuerpo (que son las reacciones emocionales) que el que te vean feo te genera.

Realmente no tienes que hacer mucho al respecto, no tienes que reaccionar ante lo que sientes, no tienes que gritarle al que te ve feo, sólo se trata de ser honesto contigo mismo y aceptar que sentiste lo que sentiste, contactarlo y aceptarlo.

Te recomiendo que al final del día te des un espacio de repasar tu día pero a nivel emocional y que si necesitas llorar tantito o mucho, te des permiso de hacerlo, pero que contactes con tu interior.

En conclusión

Somos seres humanos que sentimos, y sentimos mucho y casi la mayoría del día. Hacer como si no sintiéramos solamente nos ha venido enfermando y contaminando nuestras relaciones.  No tiene nada de malo aceptar lo que sientes, y tampoco tendría nada de malo hablar de eso y expresarlo, haría de tu vida una vida más auténtica y genuina, al menos contigo mismo, así es que te invito a que empieces a darte permiso de sentir lo que ya sientes.

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¡Hola! Soy psicóloga y fundadora de desansiedad. Logré transformar la ansiedad en libertad y plenitud. Deseo compartirte mi experiencia y ayudarte a superar la ansiedad.
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Comentarios

    • Caro
    • 29 octubre, 2016

    …………cuanta razon tienes Fabi, esta lectura me obliga replantearme muchas cosas,hasta el punto en que hice cosas, muy puntuales, que no pense necesitaba hacer, y al hacerlo , sabes que, como que sano una parte de mi pasado, algo que tenia pendiente. Gracias Fabiola.

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