Paso 4

Piérdele el miedo al miedo

Confía en ti mismo y enfrenta tus miedos
Escrito por Fabiola Cuevas

El miedo al miedo es de los círculos viciosos más desesperantes que he podido experimentar, pareciera que no tiene salida y que nada más aumenta tu malestar.  Por eso, si tienes miedo al miedo, de volver a sentirte mal, de que regrese la ansiedad o a volver a experimentar un ataque de pánico… aquí te platico algunas ideas para superarlo.

¿Cómo es tener miedo al miedo?

Simplemente te da miedo tener miedo, porque sabes que al tener miedo sufres, que te generas ansiedad y que puedes terminar teniendo un ataque de pánico.  De cierta forma, andas de puntitas contigo mismo en cuanto a evitar cualquier cosa que te vuelva a activar el miedo, dejas de hacer cosas o te pones distracciones para no sentirlo.

Tener miedo al miedo es prácticamente estar paranóico y alerta de que no vuelvas a tener miedo porque sabes que te pones muy mal.

¿Qué consigues al tenerle miedo al miedo?

Solamente meterte en un círculo vicioso, porque al hacer esto, estás actuando en base al miedo. O sea, tu crees que al tenerle miedo al miedo estás haciendo algo por evitarlo, pero en realidad, ya lo estás viviendo, ya lo estás generando.

A veces creemos que al estar alerta estamos evitando eso que no queremos experimentar, pero en cuanto a tenerle miedo al miedo, claramente no funciona, pues el miedo ya está ahí.

Piérdele el miedo al miedo

Entonces, precisamente se trata de que dejes de ver al miedo como algo que sale de tu control, dejar de verlo como lo peor que existe y empezar a perderle el miedo, ¿cómo…? sintiéndolo.

Sí, hay que decirnos a nosotros mismos “bueno, si siento miedo, no será el fin del mundo, lo he sentido antes y aquí sigo, si lo vuelvo a sentir, sabré qué hacer en el momento, el miedo sale de mi y de mi mente así es que siempre estaré en control de él”.

Y cuando empieces a sentir miedo… en lugar de querer frenarlo, distraerte o luego luego suprimirlo, déjate sentirlo por un momento, sumérgete en tu miedo, y ya después…

Habla con tu miedo

No nada más salgas corriendo por sentir miedo, haz un alto y enfréntalo, háblale, pregúntale qué está haciendo aquí, qué es lo que quiere, dile que tú estás en control de ti mismo y que por más feo que se sienta él… no podrá dañarte en realidad, dile que es una fantasía creada por tu mente.

En otras palabras… pon a tu miedo en su lugar. Y su lugar, es el que al ser producto de tu mente, no es mas grande que tu.

Reconoce la distorsión detrás del miedo

En el intermedio de que estás hablando con tu miedo, reconoce cuál es la distorsión, el error o la mentira detrás de él, qué es lo que te está diciendo que no es verdad, sobre ti, sobre el mundo, sobre los demás o sobre algo que está pasando.

Y después, dile cuál es la verdad…

¿Qué es lo peor que podría pasar si sientes miedo?

Hazte esta pregunta, reflexiona por un momento…¿qué es lo peor que podría pasar si sientes miedo?

Y vuélvete a preguntar esa pregunta sobre la respuesta que encuentres, y finalmente, resuelve lo que se esconde detrás de tenerle miedo al miedo.

Por ejemplo: si siento miedo, lo peor que podría pasar es que me de ansiedad. Si siento ansiedad, lo peor que podría pasar es que tenga un ataque de pánico. Si me da un ataque, lo peor que podría pasar es que me sienta mal por un rato.

Date cuenta que al final, no es tan grave como crees, ¡claro! si realmente ya estás convencido de que no hay peligro real detrás de un ataque de pánico, cosa que tendrías que convencerte para perderle el miedo al miedo.
Necesitas sentirte capaz de enfrentar el miedo

Si el miedo te está llevando a tener ansiedad o un ataque de pánico, y no te sientes capaz de enfrentarlo o de saber qué hacer en ese momento..entonces claro que tendrás más miedo al miedo. Pero, una vez que sabes qué hacer y te sientes preparado, capacitado y con las herramientas necesarias, no tendrías miedo de enfrentarlo.

Lo más importante que necesitas saber para enfrentar la ansiedad y el pánico y el miedo, es que luchar y huir no sirve de nada, necesitas quedarte, enfrentar, aceptar y sentir… y en ese momento, el miedo perderá valor sobre ti.

Eventualmente, te podrás reír de tu miedo

Así es, una vez que hiciste lo anterior, puede llegar un momento en el que inmediatamente aceptas el miedo, ves su distorsión y naturalmente, espontáneamente, te reirías de él. Podrías burlarte pues sabes que te está asustando sin razón, que es un embustero que nada más magnifica las cosas de proporción… y entonces, te ríes de él.

El miedo se disfraza de otros miedos

La realidad es que como seres humanos, hemos creado muchas estrategias de evitación al miedo.

El miedo es una emoción natural en nosotros  que nos ayuda a sobrevivir, pero como no se siente agradable, y como muchas veces no sabemos qué hacer con él, o simplemente muchas veces lo sentimos pero “sin razón aparente”, entonces creamos una barrera de protección ante él.

Pero esto no funciona.

Queremos guardar y esconder al miedo, queremos una vida donde no lo sintamos, queremos hacer como que no existe, queremos luchar contra él en muchas ocsaiones… y claro, como no funciona, el miedo se queda reprimido…y ¿qué crees? se disfraza de otros miedos para poder salir a tu conciencia.

El miedo a manejar, el miedo a quedarte sólo, a enfermar, a viajar, a asomarte por las escaleras…son tan sólo formas en las que el miedo verdadero se disfraza para poder hacerte saber que ahí está, y que por más que lo quieras evitar ahí seguirá.

El verdadero miedo que necesitas enfrentar es el miedo a sentir miedo

Entonces, no nos gusta sentir miedo, pero si te fijas, si sientes miedo, ¡no pasa nada! más que lo sientes, y claro, se siente fuerte, desagradable, intenso, y sobre todo, hace que sientas que tienes que moverte a hacer algo, a resolver, a atacar, a huir…

Pero no tienes nada que atacar ni nada de qué huir en ese momento, entonces sientes miedo y agregado a esto sientes desesperación, prisa, inquietud, angustia.

Y entonces tu mente se busca pretextos para darle sentido a esto que sientes, quiere encontrar explicaciones y entonces piensa en los posibles peligros en los que en base a lo que viste en la tele o lo que te platicaron, crees que puedes estar expuesto, claro, no en el momento presente pero quizás sí mas adelante.

Así es que el miedo que necesitas exponerte a sentir, es al mismo miedo y sobre todo, a la incomodidad, prisa o inquietud de sentirlo.

Meditación sentado de sentir el miedo

Imagina que te sientas en tu casa, totalmente protegido, totalmente a salvo, cierras tus ojos, y te dejas sentir el miedo. No tiene que ser miedo a algo, de hecho, de lo que se trata es que solamente sientas el miedo. OJO: claro que te sentirás inquieto, claro que te sentirás nervioso. Pero imagina que lo sientes, no te estoy pidiendo que lo hagas (a menos que tengas baja ansiedad y te animes a hacerlo).

Me refiero a que lo sientas sin querer huir, sin querer atacar, y que aceptes todas las sensaciones que conlleva sentir miedo. Y quizás así, al sentir al miedo, sin disfraz, sin máscara, puedas darte cuenta que es tan sólo una emoción, y como toda emoción, trae consigo una carga energética que puedes aprender a usar a tu favor. Veamos cómo.

En conclusión

  • reconoce que tú eres mas grande que tu miedo
  • deja de huirle
  • quédate, enfréntalo, siéntelo y habla con él
  • reconoce su distorsión
  • ponle límites, dile que tu estás en cargo de ti mismo
  • recuerda que si ya lo enfrentaste una vez puedes hacerlo otra vez
  • reconoce que ya tienes mas herramientas y conocimientos para hacerlo
  • siéntete capaz de sentir miedo y con el poder de superarlo

Comentarios

  • Hola Fabiola! Te saluda Melina desde Argentina. Realmente no encuentro palabras que califiquen tu extraorinario profesionalismo y amor que pones en cada líneas. Cada vez que te leo termino suspirando y sacando una sonrisa que viene de mi alma. Te resumo mi historia. Toda mi vida sufri por mi imagen desde que de chica mi tío me dijo que tengía piernas grandes y eso siempre me tuvo mal siempre pendientente de lo que me dijeran los demas y como me verian( sintiendome gorda, enorme) pero vivía normalmente ( estudio, salidas, amigos etc,) pero sucedió que hace 2 años cansada de mi cuerpo ( actualmente tengo 32 años) empecé con nutricionista, actividad física y yoga. Bajaba y no notaba mi cambio pese a mis 20 kg perdidos, pues, mi trauma de mis pierna gordas seguía acechandome. A pedido de mis papás y mio empecé terapia, aún mis papas sabiendo de mi trauma en ves de preguntarme como me siento ellos solos pendientes de cuando empezaría a engordar ( porque a ellos les aterraba verme flaca y mi mamá un día se me puso a llorar diciendome que no me conocía de lo flaca). Sin embargo tenía energías, trabajaba, ni me enfermé porque no tuve ni anorexía ni bulimia, solo cuidando meticulosamente la comida y ejercicios. A sabiendas de que mi mama es exagerada ( ella de joven no le gustaba ser flaca ). Empecé a comer por miedo y mucho, pensando de que me iba a morir y las palabras de mis papas siempre dandome vueltas en la cabeza, deje toda actividad física y pase de hacer de todo a no querer salir de casa solo para trabajar y cursar. Engorde todo. Me siento mal, quiero empezar gimnasia y corrregir mis kg de más pero me da miedo, ataques de pánicos porque siento culpa de que por haber bajado de peso cometí un pecado y les causé daños a mis papas. Para conformarlos engorde, no me dicen ni me preg como me siento. Ya no me joden. Pero yo me siento fatal y sufro porque no me reconozco. Ando con la misma ropa y de negro, acostada, cansada, sueños. Me canse de conformarlos y no pensar en mi. Empecé gimnasia y salir de a poco pero me da miedo a tener miedo y se me mezcla el pasado, pensando en lo trágico, en la muerte y todo lo oscuro. De a poco me estoy liberando de la culpa que me adjudique y me pesaba, y del miedo porque cada vez me doy cuenta de que no es más que la imaginación, todos miedos infundados, estoy VIVA, soy fuerte y gozo de excelente salud. Al pasado lo estoy soltando, al futuro tratando de no pensarlo. Quiero y voy a VIVIR el aquí y ahora. Gracias a Dios tengo Paciencia y Fe. Creyendo en mí y decidiendo lo yo que quiero, sin temor al que piensen mis papas. Estoy grande ya. Me canse. No me entenderán nunca y eso no me haré cargo Es un proceso que es no es fácil pero se que estoy yendo por el camino correcto, si me caigo me levanto siempre hay un nuevo Día. Necesitaba plasmarlo. Perdón por ser tan extensa. Ojala los que estén pasando por el miedo al miedo encuentren su paz interior. Se siente muy lindo. Gracias por brindar este espacio. Muchos éxitos

    • Hola Melina, gracias por escribirnos y por compartir tu experiencia con nosotros. También queremos felicitarte por haber tomado la decisión de cuidar de ti y vivir en función de lo que tu quieres y no de lo que piensan los demás. Nos alegra mucho que hayas encontrado esa paz interna y te animamos a seguir trabajando en ti. Aquí tienes tu espacio siempre que quieras.

      Te mando un saludo de parte del todo el equipo de desansiedad.