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Ansiedad generalizada Paso 3 Pensamientos y obsesiones

Pensamientos y miedos vergonzosos en la ansiedad: de dónde vienen y qué hacer con ellos

Escrito por Fabiola Cuevas
   

Si algo puede “sacarnos de onda” en la ansiedad es el tener pensamientos y miedos vergonzosos, extraños e inquietantes, se nos “meten” ideas raras a la cabeza de cosas que nos pueden pasar, o que podemos hacer, o de que podemos ser, y éstas hacen que nos sumerjamos en un circulo vicioso de evitar todo lo relacionado con ello, dudar de nosotros mismos, aumentar nuestra ansiedad y con eso aumentar el pensamiento. Aquí te comparto algunas ideas para resolverlo.

En la ansiedad podemos tener pensamientos y miedos que nos son difíciles de contar a otras personas, y te quiero compartir algunos de los que he escuchado en quienes atendemos, que los confiesan después de un proceso de mucha confianza. Para que veas que no son tan poco comunes, que muchas otras personas también lo han pensado y que no tienes por qué avergonzarte de tenerlos:

  • volverse loco, perder el control y hacer locuras (y después no acordarte de ello)
  • creer paranoicamente que ya hiciste algo fuera de lo normal y no te acuerdas
  • creer que te paso algo malo y no te acuerdas
  • dañar a los demás
  • tener otra orientación sexual (o cualquier cosa “fuera de lo cotidiano y aceptado”)
  • no ser quien piensas que eres
  • tener alguna enfermedad terminal
  • contagiarte de alguna enfermedad
  • que de repente te de una crisis convulsiva
  • que en cualquier momento puedes ahogarte y morir
  • ser castigado por una fuerza maligna o por Dios
  • ser poseído o asustado por fantasmas
  • ser pederasta o algo por el estilo
  • (cualquier otro más que te inquiete)

¿De dónde se te metieron éstas ideas a la cabeza?

La realidad es que éstos pensamientos y miedos sí provienen de algún lugar en nuestra conciencia.

En consulta he observado que casi siempre estas ideas vienen de lo siguiente:

  • en la infancia presenciaste o viviste algo que te marcó o te fue de mucho impacto, relacionado con ese pensamiento o miedo que tienes
  • tienes algún ser querido o conocido que le pasa eso que tu crees que te pasará
  • estás tomando la idea de una película, obra de teatro o libro donde sucedía eso que crees que te puede suceder
  • de las noticias
  • de algo que te platicaron
  • de la conciencia colectiva (como sociedad y humanos compartimos miedos y arquetipos que llegan a tu conciencia dependiendo de con quién convives más o a la cultura que perteneces)

¿Pero por qué te afectan tanto estas experiencias?

Principalmente por tu alto nivel de sensibilidad y empatía, y después, éstas experiencias regresan a ti cuando te encuentras emocional y mentalmente vulnerable.

Tu empatía te hace sentir mucho más que otras personas lo que vives, si tu ves a alguien teniendo una crisis convulsiva, en ese momento probablemente te afecte más que a otras personas, pero listo, lo guardas en tu subconsciente y ahí lo dejas.

Y estos pensamientos vuelven a aparecer en momentos de vulnerabilidad porque fueron experiencias reprimidas, que en su momento las guardaste en un cajón de tu subconsciente, y ahora están saliendo para darle sentido al miedo o tensión que tienes.

¿Cómo es que éstas experiencias del pasado te afectan ahora?

Pasa el tiempo y ni te acuerdas de ello, pero basta con que te encuentres mental o emocionalmente vulnerable, para que esa idea salga a la luz. Digamos que tu mente necesita tomar de la información que tienes dentro para darle forma a tus pensamientos y a tus miedos.

Y esos pensamientos y miedos necesitan salir a la luz para darle forma a la tensión emocional que estás sintiendo pero que no reconoces y no te dejas sentir.

De cierta forma tus pensamientos y miedos te dejan ver que estás susceptible y vulnerable, que te afectó esa situación que experimentaste o presenciaste, y que es momento de hacerte cargo de ti y de lo que sientes, sin dejarte confundir o distraer por la paranoia de tus demás pensamientos.

Y…¿qué es lo que te tiene mentalmente vulnerable?

Estás mentalmente vulnerable principalmente cuando tienes una acumulación de emociones y tensión física dentro, la cual genera que tu atención no pueda estar bien dirigida, que tu mente esté dispersa e inquieta, y entonces fácilmente caes en obsesiones “sin razón o motivo”.

Estás mentalmente vulnerable por todo lo que acumulas también a nivel mental de pensamientos, por tanto tiempo de estar dándole vueltas al mismo asunto, por no darle el tiempo necesario a tu mente de descansar como lo es con la meditación, el ejercicio y las actividades de recreación que realmente disfrutes.

A veces no provienen de un lugar en específico

A veces también puede ser que no provengan de alguna experiencia que hayas tenido, y simplemente son tipos de pensamientos de la ansiedad elevada. Esto te lo digo porque al mismo tiempo que veo ideas muy concretas en personas con experiencias relacionadas a ellas, veo miles y miles de personas con miedos idénticos, como lo es el de enfermar, morir o volverse loco. Quizás ya la manera o las imágenes con las que imaginas ese miedo tienen que ver con la información previa que tienes, pero…también reconoce que como parte de la ansiedad te vienen estos pensamientos, es normal…y no es necesario que te obsesiones en ellos para resolverlos.

No te fijes en la forma, fíjate en lo de fondo

Como te digo, tu mente necesitaba darle forma a lo que estás sintiendo dentro, y se hizo de imágenes y situaciones que tenías guardadas para hacerlo, no significa que vayas a ser o te vaya a suceder exactamente lo que estás pensando, sino que ese sentimiento que tienes en el fondo es el que necesita ser atendido.

Por ejemplo, si tienes miedo a enloquecer quizás es que sientes que no estás siendo tu mismo. Si tienes miedo a enfermar quizás es que no estás viviendo con salud y enfocado a dejarte recibir la vida y la vitalidad que sí tienes. Si tienes miedo a hacer daño a los demás o a ti mismo quizás es que tienes muchos enojos reprimidos y no reconocidos. Si tienes miedo a ser gay o cualquier otra cosa que para ti es fuera de lo normal, quizás es porque no te estás dejando ser fuera de lo normal y te estás forzando a ser como los demás, y no lo eres!

Cada pensamiento y cada miedo tienen de fondo un sentimiento que necesita ser atendido y resuelto por ti, y esto tan sólo es para que te liberes de lo que no te está dejando ser feliz y alcanzar tu potencial.

Entonces ¿cómo quitarte esas obsesiones de tu cabeza?

  • Reconoce de dónde vienen

Bueno, primero que nada reconoce de dónde provienen para que empieces a dejar de creer que es un hecho que esa idea es verdad.

  • Debate con esos pensamientos y diles la verdad

Después encuentra los hechos que demuestren que esa idea es verdad, desmintiéndola con la verdad, con la realidad. Habla con ese pensamiento hasta que te convenzas a ti mismo de cuál es la realidad.

  • Expónte a tus miedos

También ayuda mucho enfrentarte y exponerte a esa situación que temes, acercarte al monstruo detrás de la cortina para que veas que tan sólo era propia sombra.

  • Pon atención a lo importante

Pero principalmente, necesitas atender lo que realmente está pidiendo tu atención, ocuparte de lo que sí necesitas ocuparte, que es desahogar y liberar tus emociones, tomar tus propias decisiones, llevar una vida que quieres sin tanta tensión, prisa y discusiones.

Necesitas afrontar el hecho de que te enojas, y te enojas mucho! y que necesitas aprender a saber qué hacer con ese enojo y a relacionarte y expresarte asertivamente con las personas que te generan enojo.

  • Recuerda quién eres

Y finalmente, recordar quién eres en esencia, dejar de dudar de ti mismo y de la vida misma, dejar de distraerte con éstas paranoias y dedicarte a ser quien en realidad eres.

Muchas veces les platico que si tienes miedo de ser alguien que no eres, es porque en realidad no lo estás siendo, pero no porque seas alguien desagradable u horrible, sino porque no estás siendo quien en esencia eres, no estás haciendo de tu vida lo que en el fondo quieres hacer, no estás tomando tus propias decisiones, estás pensando más en satisfacer a los demás que a ti mismo…y entonces claro que llegan esos miedos que te hacen creer cosas feas de ti.

  • Pregúntate ¿quién sí quiero ser?

Pero no te dejes llevar por esos miedos y mejor pregúntate “¿quién sí quiero ser?”

Pues al final del día no importa en qué pienses o a qué le temas, importa en lo que decides creer y cómo decides actuar en consecuencia a eso.

Así es que toma tu propia decisión y pasa a la acción.

  • Deja de evitar, querer entenderlo perfectamente y encontrar la respuesta

Es muy cansado estar obsesionado con estas ideas, pensando en ellas todo el día, buscando pruebas y lógica detrás de ellas, llega un punto en el que ésta obsesión te genera más ansiedad y tensión, por eso también si ya comprendiste lo básico, deja de girar tu vida alrededor de esto, deja de evitar o de querer entenderlo al 100%, simplemente dedícate a hacer lo que necesitas hacer para bajar tu ansiedad y esto bajará junto con ella.

Algo que me tranquilizaba mucho en su momento era pensar que mientras no pasaba nada..no pasaba nada. O sea, de nada me servía estar angustiada por algo que podría hacer, por alguien que podría ser mientras que en realidad no lo estaba haciendo ni lo estaba siendo.

De cierta forma a veces también hay que dejar que pasen las cosas, abandonar las obsesiones y seguir con nuestras vidas haciendo lo que queremos hacer, y quizás, algún día voltees para atrás y veas esas ideas como algo extraño en un sueño raro, pero…mientras más te esfuerces por controlar a tus pensamientos, éstos más intensos se vuelven.

  • Respóndeles con humor e ironía

También recuerdo que en su momento me ayudaba mucho reírme de mis pensamientos extraños, claro, después de haberlos debatido y ver que no eran verdad, si estos regresaban, solía responderles mentalmente con algo sarcástico, humorístico e irónico. De ésta forma fueron perdiendo mucho peso sobre mi hasta que desaparecieron por completo.

En conclusión

Las ideas, pensamientos y miedos que últimamente rondan tu mente de manera obsesiva son una distracción de lo que realmente necesitas atender, al mismo tiempo que es la manera en la que tu mente le dio forma a la tensión emocional guardada en tu interior, la cual necesitaba salir a tu conciencia, asúmela, ilumínala, desmiente tus pensamientos, enfrenta tus miedos, y con eso yo espero que puedas sentirte mejor.

Comentarios

  • Yo también, acabo de tener ansiedad.. realmente no entiendo el motivo de las crisis, la primera me dió a los 3, y no quisiera ir al psicólogo, nadie sabe de esto solo mis papás y deseo con todo el alma que se llegue el día en que pueda superar esta amarga experiencia.

    • Hola Paula, no tiene nada de malo pedir y buscar ayuda… no tienes nada malo por tener ansiedad.. es algo muy común y eres humana y se vale, precisamente la ansiedad viene por vivir con miedo, quizás miedo al qué dirán, al rechazo o a la crítica de tus papás y la ansiedad está ahí para darte el mensaje de que te liberes de todos esos miedos, pero para hacerlo.. pues no está de más recibir algo de ayuda, sigue leyendo aquí en el blog y si necesitas una guía más cercana tenemos el programa de Dale alas a la ansiedad, mientras tanto un abrazo