FAQs

Preguntas frecuentes

El camino de salida de la ansiedad no es en línea recta o de bajada, es como una montaña rusa, puede ser que hayas vivido tu pico más alto (ataque de pánico, crisis de ansiedad, despersonalización) y que a partir de ahí… empieces a bajar, pero lo harás con pequeñas subidas y bajadas. Te darás cuenta que vas de bajada en general hacia recuperar tu equilibrio, cuando… en tu interior empiezas a tener momentos de paz más seguidos (aunque sean breves) empiezas a comprender cuáles fueron las causas internas que te generaron ansiedad (actitudes, pensamientos, acciones) los momentos de angustia duran menos, o ya no te generan tanta inquietud cuando recaes y vuelves a sentir ansiedad elevada, te dices a ti mismo “ay no, otra vez… estoy retrocediendo”, eso significa que ya estabas avanzando (no se puede retroceder, son sólo recaídas para que vuelvas a tomar fuerza). dejas de ver a la ansiedad como tu enemigo y empiezas a comprender que es cuestión de tiempo y transformación interior para sanar te va regresando el apetito y las ganas de hacer cosas que ya no querías hacer te descubres a ti mismo en momentos sin ansiedad, y te preguntas…¿dónde quedó? tienes noches de mejor descanso En general, te empiezas a volver a sentir a ti mismo, como si volvieras a habitar tu propio cuerpo. Recuerda que es un proceso, te recomiendo este post: Recaer no es lo mismo que retroceder
Desmintiéndolos mostrándoles la realidad, creyendo más en los hechos del presente que en las posibles mentiras del futuro, observarlos cuando regresen y dejarlos pasar, dejándote de identificar con ellos, recordando que no porque piensas algo es verdad, identificando su distorsión. Recuerda que los pensamientos no se pueden eliminar, tan sólo los podemos transformar.
Quizás una persona con esquizofrenia sienta ansiedad, su realidad le puede generar altos niveles de tensión, sin embargo, una persona con ansiedad no necesariamente tiene esquizofrenia. Quien tiene un trastorno de ansiedad generalizada se encuentra dentro de los trastornos neuróticos de la personalidad, mientras que alguien con esquizofrenia está en los psicóticos. Para desarrollar ansiedad, se requiere tan sólo de vivir con mucho estrés (cosa que vivimos casi todos), mientras que para desarrollar esquizofrenia necesitas una predisposición genética más el ambiente que te lo dispare. (no porque tengas la predisposición lo tienes que desarrollar). Uno de los principales miedos de la ansiedad elevada es volverse loco, ya que los síntomas nos pueden hacer parecer que eso es lo que está pasando, pero el camino para “volverse loco” es diferente. Conclusión, no te da esquizofrenia por ansiedad, te da ansiedad por pensar que te puedes volver loco, eso sí. Así es que olvídate del asunto, y busca ayuda, pues tienes demasiada tensión que está queriendo salir.
Los puntos mas importantes son que aprendas a diferenciar los pensamientos que van con la realidad y los que no. Ya que depende de lo que piensas la manera en la que te sientes. Y por otro lado, que aprendas a canalizar y gestionar tus emociones, para que no se queden dentro. Tambien es muy importante la asertividad, en cuanto a que eres fiel a lo que quieres y sabes decirlo a los demas, ser genuino y honesto contigi y el mundo, sin mascaras y sin pretensiones. Otro punto muy importante ee que fortalezcas tu autoesrima y la confianza en ti mismo, para que en verdad creas que si puedes enfrentar y resolver cualquier cosa que te preocupe. Y finalmente, que aprendas a tratar tu cuerpo con cuidado. Cubriendo sus necesidades, aprendiendo a relajarlo, por eso el ejercicio y la alimentacion son súper importantes. Aún más importante es que tú puedas responder ésta pregunta ¿qué necesito hacer para superar esto?
Realmente se necesita mas que solamente medicarte para salir de la ansiedad, la ansiedad es totalmente curable pero la cura no está en los medicamentos, porque el problema no está en los químicos de tu cerebro, sino en las emociones que alteran esos químicos, y las emociones las generan los pensamientos, así es que… la real cura está en tus pensamientos, en tus emociones y en la manera en la que llevas tu vida. Si bien los medicamentos ayudan en casos extremos, no son imprescindibles para que te puedas curar.
Si, la sudoración es parte de las cosas que regula nuestro sistema nervioso autónomo, (el encargado de regular el estrés) así es que si tienes mucho estrés, ésta función se puede ver alterada. Lo principal es que aprendas a relajarte y a dejar pasar los pensamientos negativos por lo que sí, mindfulness te sería de muchísima ayuda. Y… bueno, no darle más importancia de la que tiene al sudor, que realmente nada más es tu cuerpo diciéndote que está sobre estresado.
Si, si es muy probable que esté relacionado, si en algún momento ese abuso te hizo sentir mucho miedo, o bien, aprendiste que te tienes que proteger y cerrar y desconfiar, entonces… a la larga, el dolor y el miedo que ahí viviste se vuelven a manifestar a partir de cualquier otra situación, por eso, sería importante sanar esa situación, perdonar, poner limites en caso de que sigas viendo a la persona que cometió el abuso… y así poder volver a confiar y relajarte, ya que el cuerpo se puede quedar en modalidad “alerta” a partir de esto.
Quizás el zumbido esté conectado con el que puedas estar apretando la quijada y entonces los músculos que comparten quijada y oído se inflaman y te de el zumbido. Intenta hacer ejercicios de relajación de mandíbula, si buscas en youtube el metodo Kauffman te puede ayudar.
Si! es normal y muy buena señal de que tu cuerpo ya recibió la instrucción de que es momento de activar el sistema parasimpatico y descansar, ya que dejó de estar en alerta, así es que hay que aprovechar para realmente dormir y descansar y darle la oportunidad al cuerpo de recuperar las energías perdidas.
Porque estas teniendo tanta ansiedad que sientes que en cualquier momento puedes salir de control y hacer cosas que no quieres, pero esto no va a pasar, tan solo es un reflejo de q traes mucha ansiedad y enojos acumulados, te recomiendo que escribas todos esos enojos y que te vayas exponiendo a tu miedo poco a poco, acercándote al cuchillo por ejemplo..dandote cuenta que no vas a hacer nada xq no quieres, q no vas a perder el control, el pensamiento se va cuando le demuestras con la realidad.
Si! es normal y muy buena señal de que tu cuerpo ya recibió la instrucción de que es momento de activar el sistema parasimpatico y descansar, ya que dejó de estar en alerta, así es que hay que aprovechar para realmente dormir y descansar y darle la oportunidad al cuerpo de recuperar las energías perdidas.
El que tengas ansiedad no es algo malo, en realidad habla de que eres una persona sensible, que simplemente no ha sabido cómo canalizar esa sensibilidad. Tienes ansiedad porque te has desconectado de quien realmente eres, y has terminado haciendo cosas que no quieres, preocupándote más por los demás que por ti. Tienes ansiedad porque crees demasiado en lo que tu mente te dice, y tu mente está generando pensamientos distorsionados que hay que desmentir. Tienes ansiedad porque has descuidado tu cuerpo exigiéndole de más, porque no canalizas hacia el exterior tus emociones y porque has aprendido a evitar o negar los miedos que en realidad necesitas enfrentar. Tienes ansiedad porque es momento de despertar y de transformarte, recuperar quien eres en realidad y convertir tu vida en lo que aspiras y anhelas.
El estrés proviene principalmente de resistirte a las cosas como son, de querer que sean diferente pero sin hacer realmente algo al respecto, proviene de estar en lugares situaciones y con personas con las que no quieres estar… y proviene de tener a tu cuerpo bajo mucha presión por autoexigencias percibidas, entonces… supongo que la cura radica en dejar de exigirte tanto, aceptar las cosas como son fluyendo con ellas mientras que cambias las que si puedes cambiar, expresar tus emociones y hacer mas de lo que disfrutas de verdad.
El acto de pensar funciona para razonar, llegar a soluciones, entender alguna problemática, comprender… e inclusive, hay que dedicarnos un tiempo para pensar y razonar. Pero, cuando estamos realizando alguna actividad, lo ideal es remplazar el pensar por el experimentar y recibir la información que la realidad nos está brindando en nuestros sentidos…y quizás, ya después, te puedes sentar a pensar sobre lo que experimentaste. El análisis en exceso nos puede paralizar, el debatir en exceso nos puede llevar a conclusiones equivocadas, por eso también hay que darle paso a la experiencia misma para que nos de sus respuestas. Intenta dedicarle un tiempo y espacio e inclusive un lugar para pensar, y deja tus demás actividades libres del exhaustivo razonar. Además de tener mayor claridad mental, verás que te abres paso a la creatividad.
Esta es mi opinión personal y profesional: la ansiedad ni se cura ni se controla, se transforma. Específicamente hablando de la ansiedad elevada, no tienes por qué vivir con ansiedad toda tu vida, aprendiendo a nada más controlarla (como si tuvieras que estar ocupándote de la ansiedad toda tu vida). La ansiedad no es una enfermedad crónica, es una consecuencia de la manera que has aprendido a responder ante el estrés en tu vida, y una vez que reconozcas esas maneras que no te funcionan, y las modifiques, no tienes por qué seguir teniendo ansiedad. La ansiedad como una emoción repentina en intensidad leve o moderada, puede regresar a tu vida ante momentos de cambios o de descuido personal, pero la vuelves a transformar y listo, eso no significa que tengas que aprender a controlarla o que estés enfermo de por vida. Mi propuesta es que aprendas a transformarla, a usarla a tu favor, a convertirla en tu mejor aliada, y entonces sí… te “curarás “más rápido de lo que te imaginas y ni tendrás que ocuparte en “controlarla”. Además, recuerda que el control, el querer controlar, es una de las causas iniciales de la ansiedad, así es que… ¿por qué habrías de seguir activando una actitud que te genera tensión y malestar? No la quieras controlar, encuentra su raíz, escucha su mensaje, y transfórmala en libertad.
La mejor terapia es aquella que te ayude a reformular tu manera de pensar, de tratarte a ti mismo y que te ayude a alcanzar la asertividad emocional. Realmente todas las terapias son efectivas mientras que seas persistente y tengas paciencia en ver los resultados, pues la ansiedad no llegó de un día para el otro y no se irá de un día para el otro (el tiempo dependerá de la intensidad). Los estudios han demostrado que la terapia cognitivo conductual es la más efectiva para la ansiedad pues trabaja con tus pensamientos que son los principales generadores de los miedos con los que vives. ¿La ansiedad es hereditaria?
NO. El sentir que te estás volviendo loco es una característica más de la ansiedad elevada, pues es tanta la tensión en tu energía física y psíquica, que te sientes desconectado de ti y a punto de perder el control, más eso no significa que te estés volviendo loco en realidad. La ansiedad es un padecimiento de las personas neuróticas (la mayoría de la sociedad) y quienes tienen trastornos psiquiátricos como la esquizofrenia, serían personas psicóticas. O sea, si tienes lo que se conoce clínicamente hablando como trastorno de ansiedad, te tengo una buena noticia, perteneces a los neuróticos. ???? Lo importante es que te tranquilices en este sentido porque al obsesionarte con la idea de enloquecer nada más estás aumentando tu malestar, y ni enloquecerás… ni te sanarás. Así es que dedícate mejor a liberar la tensión interna, escribir todo lo que te enoja, hablar, llorar, salir a correr si es necesario, pero no te quedes con la tensión que te genera esta idea y malestar.
Te recomiendo empezar con productos naturales y acompañarlo de un proceso terapéutico. La ansiedad no es nada más un fenómeno físico, es principalmente mental y emocional. Los productos naturales que más te recomiendo son vitamina B, acupuntura, homeopatía, flores de bach, biomagnetismo, reiki, y sobre todo, ejercicio moderado y alimentación sana y balanceada. Y si después de ir a terapia cognitivo conductual y tomar los productos naturales, sigues sintiendo ansiedad intensa, quizás puedes consultar con un psiquiatra, pero no antes de aprender a relajarte, expresar tus emociones y debatir tus pensamientos negativos. Si ya estás tomando pastillas, mantente en el tratamiento y no las dejes de golpe, y asegúrate de estar en el proceso terapéutico que te lleve a generar cambios en ti y en tu vida.
El miedo a la muerte viene como parte de la ansiedad ya que estás despertando tu conciencia, y en algún momento de tu vida tenías que toparte con que en la vida hay dolor y transformación. La transformación incluye dolor, y cuando aceptas ese dolor y te dejas transformar, tanto la ansiedad, como el miedo a morir, desaparecen. Desde mi punto de vista, en la ansiedad tenemos miedo a morir porque necesitamos replantearnos cómo queremos vivir, de tal forma que si el día de mañana mueres, no tengas ningún remordimiento, ni nada con lo que te hayas quedado con ganas de hacer. En el momento que disfrutes tu vida, aceptes el dolor y aceptes la transformación, y vivas cada momento con tu conciencia plena, el miedo a morir, o sea, el miedo a transformarte, desaparecerá. Revisa este post para mas información: http://desansiedad.com/2013/10/06/miedo-a-la-muerte-ansiedad-y-el-proposito-de-vivir/
Quizás te sientes así porque el sufrimiento o tensión dentro de ti es tan grande que sientes que no lo puedes soportar y que así no quisieras vivir, o bien, puede ser que tu vida perdió aparentemente el sentido. Sin embargo, la tensión y el sufrimiento se pueden curar, y el sentido se puede volver a encontrar. Cuando tenemos ansiedad también podemos caer en depresión, o quizás antes ya tenías depresión y evolucionó en ansiedad. Y cuando tienes depresión, tienes pensamientos que no son verdad, tu motivación por vivir se va a los suelos y el sentido desaparece, puedes desesperarte también porque no encuentras manera de sentirte mejor o crees que esa es la mejor salida. Pero esto tan sólo significa que te has ido desconectando de tu esencia, del sentido por vivir y de tu fuerza interior, por eso te recomiendo 2 cosas: 1. Reconoce que esos pensamientos y esa sensación de “sin sentido” son consecuencia de la depresión, más no son verdad, y una vez que trates esa depresión, dejarás de sentirte así. 2. Activa la fe en ti mismo y en la vida y vuélvete a inventar tu sentido, date cuenta que puedes hacer de tu vida lo que quieras, y que sí puedes volver a ser feliz. Te recomiendo este post: http://desansiedad.com/2013/05/29/sientes-que-nada-tiene-sentido/
Si de repente te llegan imágenes o pensamientos de algo “malo” que podrías hacer o pasar en ese momento, tan sólo significa que tienes un volcán dentro lleno de emociones fuertes tratando de explotar. Tu mente está tratando de darle sentido a esas emociones que no reconoces y que no te atreves a contactar y mucho menos expresar, como enojos, corajes, frustraciones, tensiones. Y esos enojos, salen a través de esas imágenes o pensamientos. No significa que quieras que suceda, no te estás volviendo loco tampoco, simplemente te estás obsesionando con esas ideas, consecuencia de las emociones acumuladas, junto con un cansancio mental que te hace poner tu atención en lo que no quieres que suceda.
Reconoce todas las veces que has tenido la fortaleza para salida delante, ve cuáles son tus habilidades, dones y talentos que has puesto en práctica para salir adelante antes, y esos son los que ahora hay que volver a activar. También, activa a tu adulto interior, en el sentido de que te conviertas en tu propia mamá, en tu propio papá y en tu propia pareja, para que puedas cuidarte y proteger a tu niño interior. Haz una lista de todas tus cualidades y fortalezas, y cada día practica una. La confianza en ti es un acto de fe, porque sabes que no se te estaría presentando esto si no pudieras con ellos. Conócete, recuerda quién eres en esencia, y desde ahí toma la fortaleza que necesitas.
Perdemos la alegría o ilusión por vivir cuando nuestra vida se convierte en algo que no queremos o no elegimos, cuando pierde aparentemente su sentido, y pierde su sentido, porque nosotros dejamos de dirigir su rumbo. Así es que para recuperar la alegría, es necesario que retomes el rumbo de tu vida, que vuelvas a dejarte soñar y te hagas responsable de hacer y deshacer con tus decisiones lo que mejor te parezca, confiando en que tu sabes lo que es mejor para ti. Empieza por lo sencillo y por lo práctico de cada día, eligiendo actividades diarias que te provean de esa alegría, deja de pensar en el sentido total o máximo de TODA tu vida o de tu futuro, ocúpate del presente, de éste momento, de preguntarte ahora mismo qué necesitas para sentirte mejor, qué quieres hacer, qué disfrutarías, y simplemente hazlo. Así, te irás llenando de shots de alegría, y más pronto de lo que creas, tu vida se convirtió de nuevo en algo que te da sentido e ilusión.
No es que te tenses al meditar, sino que al meditar te das cuenta de cómo tensas tu cuerpo. Las tensiones y dolores que descubras mientras meditas te dejan ver las partes de tu cuerpo que tensas a lo largo del día, pero claro, esto lo haces inconscientemente, por eso, mindfulness te ayuda a crear consciencia para que al terminar de meditar, sigas con tu atención puesta en tu cuerpo y relajes cuando te encuentres tensando. Al principio puede ser un poco desesperante darte cuenta de tanta tensión, tantos pensamientos y tantas emociones en tu interior, pero, ten paciencia, darse cuenta e iluminar la oscuridad puede ser abrumador pero con el tiempo si sigues practicando, créeme que será liberador.
Cuando meditas puede ser que tu atención se vaya de un lugar a otro, esto me gusta hacer sobre todo cuando ya pasé por los pasos completos y me ubico en la meditación global, permito que la atención sea flexible y viaje hacia lo que le llama la atención: un sonido, un pensamiento, una sensación, una emoción, un sonido, un olor, una sensación… Es importante que pratiques ésta flexiblidad uns vez que ya pasaste por los primeros pasos, pero si te sucede al inicio, tan sólo se consciente de ello y regresa tu atención a donde era tu intención tenerla, evita juzgarte o criticarte por esto, es totalmente normal que nos suceda.
¡claro que sí! pero, hazlo con conciencia, o sea, no reacciones inmediatamente para rascarte o bostezar, intenta primero observar la sensación sin pensar en la reacción, y ya después decides si te rascas, bostezas o estornudas o te mueves. Yo en lo personal me gustaba practicar con no reaccionar, desligar la reacción de la sensación, y en momento sí lograba no rascarme, no bostezar y no estornudar, pero claro que es válido hacerlo, es parte de la flexibilidad de ésta práctica.
De inicio te recomiendo que no te enfoques mucho en el tiempo, sino que más bien practiques el esforzarte un poco más cada vez, aunque es totalmente válido que un día te sientes menos tiempo que otro. La idea es que cuando estés meditando y sientas que ya te cansaste y que quieres terminar, te digas a ti mismo “vamos por un poco más” y que pases esa barrera de incomodidad y ganas de dejar de meditar conscientemente y logres quedarte aunque sea un minuto más. A veces pasa que si pasas esa racha de incomodidad llegas a muchos minutos más, y a veces no, ya sabes, es perfecto como se de, lo importante es que evites salirte de la postura rápidamente porque te cansaste o porque te sientes adolorido.
También es normal que te duelan las piernas, la espalda o los gluteos, al igual de que se te entuma cualquier parte del cuerpo. Primero revisa que tu postura sea la correcta, que no te estés doblando o presionando alguna parte del cuerpo. Puedes moverte y buscar una posición más cómoda, inclusive, si se te complica mucho, puedes acostarte por unos minutos y retomar la postura después. La idea es que mientras medites, observes esa sensación sin la etiqueta de “dolor”, que aprendas a convivir con ella y dejarla estar lo más que puedas, y ya después buscas moverte o cambiar de postura.
Normalmente al empezar a meditar nos vienen a la mente todo tipo de pensamientos que pueden ser pendientes, ideas, soluciones a problemas…en mi caso personal, cuando estos son muchos y no logro concentrarme en mi respiración, hago un alto y los escribo, a veces necesito hacer esto muchas veces hasta que siento que me vacío. En otras ocasiones, decido confiar en que después recordaré esas ideas y me concentro en recibir los beneficios de meditar, reconociendo que quiero abarcar mucho y resolver y ser productiva, poniéndole un alto a eso y regresando las veces que sean necesarias a mi respiración. Cuando no escribo las ideas, al terminar de meditar las escribo, y normalmente me acuerdo de todas pues fui consciente de ellas mientras meditaba. En otras ocasiones, puedes practicar el indagar y clavarte en esa idea sin luchar, y más bien realmente expandiéndola, y cuando logras llegar a una conclusión, regresas a tu respiración. Intenta la opción que más te acomode en su momento, recuerda que la práctica es flexible.
Bueno, nos da sueño cuando meditamos como una señal de que traemos cansancio acumulado, pues el cuerpo aprovecha que tiene un momento para sí para descansar, activando su sistema parasimpático, es normal y positivo que te de sueño, esto debe de ser una señal para ti para buscar más momentos de descanso en tu día y cuidar tus horas de sueño. Si haces esto, con el tiempo dejarás de tener sueño al meditar. Durante la práctica, es una mezcla entre que te dejas llevar por el sueño pero al mismo tiempo te mantienes consciente y anclado a tu respiración, si sientes que es demasiado el sueño que sientes y que estás a punto de caerte, yo te recomiendo que efectivamente te acuestes y te duermas en ese momento, sobre todo si estás al inicio de la práctica. Pero, si ya llevas más de 2 semanas meditando y sigues sintiendo sueño, te recomiendo que en el momento lo reconozcas y decidas mantenerte derecho y siguiendo con la respiración, al mismo tiempo que lo sientes, y lo importante aquí, es que hagas tu meditación de tal forma que te sea para relajarte y disfrutar de ese mismo sueño. Recuerda que está comprobado que meditar nos da descanso real a nuestro cuerpo, así es que si es lo que estás necesitando, hazlo con conciencia.
En el tercer paso de mindfulness, cuando pasas a descubrir nuevas sensaciones en tu cuerpo, probablemente te pase que tu mente viaja de una sensación a otra muy rápido, buscando casi con desesperación encontrar nuevas sensaciones. No es que esto te pase porque estás haciendo mindfulness, sino que tu mente ya está acostumbrada a a ser así de hiperactiva y ahora te estás dando cuenta. Ahora, al observarlo, te puedes estar estresando de más al no gustarte lo que encuentras. Por eso, no importa tanto lo que encuentras, sino que actives la autocompasion hacia ti misma y no juzgarte por tener ese patrón de pensamientos y de mente hiperactiva recorriendo todo el cuerpo. Te recomiendo que en este paso, te quedes en una parte de tu cuerpo cada vez que medites, empezando por el pie izquierdo, y así te sigues hacia arriba. un pie, la pierna, un gluteo, el otro pie, la pierna (esta la puedes repartir en pantorrilla, rodilla, muslo), y luego estómago, pecho, espalda, hombros, cuello, y cara. De esta forma, sabes que cada vez que medites te vas a recorrer cada parte con calma, que no hay prisa de sentir las demás.
De hecho el ruido y las distracciones son excelentes para ayudarnos a meditar, pues ahí es precisamente donde podemos poner en práctica el no juzgar, el aceptar y el fluir con lo que está pasando, poniéndole atención pero sin rechazar y sin apegarnos y tampoco sin querer ignorarlos como si nada estuviera pasando. Lo ideal es que les des la atención correspondiente y regreses a tu cuerpo en cuanto hayas terminado de ponerle atención, y al meditar de manera global, puedes percatarte de todo lo que está pasando dentro y fuera al mismo tiempo. Recuerdo que fui a ver una plática de un monje Budista, y en medio de la plática se quedó callado durante un minuto mas o menos, y al finalizar la plática concluimos que se había quedado viendo una mosca que captó su atención, lo mismo hacía si alguien entraba al cuarto y llamaba su atención: se la ponía, y regresaba a lo que estaba. Así es que… es una mezcla, lo ideal es que no luches contra el “ruido” pues le decimos ruido por la etiqueta y por el rechazo y juicio, escucha lo que escuchas como lo que es…
Mientras que estás pensando, probablemente no estás en el momento presente. Entonces, la mejor manera de dejar de pensar tanto, es aumentar tu conciencia del momento presente, esto es, ser consciente de lo que tu cuerpo está sintiendo en este momento. En tus sentidos, sentir tu respiración y poner atención a tu alrededor. El pensar no es el problema, sino cómo usas tu capacidad de pensar. Lo ideal es que le dediques tiempo a pensar pero lo hagas dándote cuenta de que estás pensando y que no te dejes llevar por el “piloto automático” de pensamiento negativos. Si ya estás en piloto automático, lo ideal es hacer un alto y ponerle atención a tu respiración cuantas veces sea necesario, hasta que tu mente se entrene a vivir en el presente y deje de fugarse en sus pensamientos.
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