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Pensamientos y obsesiones Tristeza y depresión

¿Estás teniendo pensamientos suicidas por la ansiedad?

Escrito por Fabiola Cuevas
   

Si bien los pensamientos suicidas son propios de la depresión, hay personas que al sentirse cansadas de luchar contra la ansiedad y no sentirse mejor, y al creer que así será su vida, llena de sufrimiento, pueden generar pensamientos suicidas como una forma de “terminar el sufrimiento”. Y creo que esto es lógico, pues realmente es muy tortuoso vivir con ansiedad y nadie quiere vivir así, y creo que esa es la parte que hay que rescatar: así no quieres vivir, más no significa que no quieras vivir de verdad.

Yo lo llegué a pensar muchas veces, por un lado tenía miedo de que por un impulso sin control me tirara por la ventana, pero por el otro lado, empecé a desearlo y pensarlo, como una forma de dejar de pensar tantas cosas que me atormentaban y dejar de sentirme prisionera de mi misma. Veía en el suicidio una salida y un fin a mi sufrimiento, y en la primera sesión con Hilda, una gran psicóloga, me di cuenta que lo que quería era dejar de sufrir.. más no dejar de vivir.

Me di cuenta que sí quería vivir, pero de otra forma, de una forma feliz, libre, plena. Y entonces, en un momento de crisis en el que consideré aún más el dejar de vivir, me dije a mi misma que me daría un tiempo para intentar salir del sufrimiento de otras formas, y que si después de intentar todas las formas habidas y por haber, seguía sufriendo, entonces me lo volvería a plantear.

En el proceso de recuperarme, volvían estos pensamientos de vez en cuando pero les ponía un alto diciéndoles que todavía no iba a decidir nada al respecto de eso, hasta dentro de un año, que fue el tiempo que me puse para descubrir si había otra forma de vivir sin sufrimiento.

Pero fue tan importante ese momento en el que lo decidí, que ese mismo día hice cambios muy importantes en mi vida y me dediqué a hacer lo que quisiera, si al fin y al cabo quizás terminaba en el suicidio, por lo menos me iba a dar un año para hacer lo que se me antojaba mientras que trabajaba diariamente en mi misma, en cambiar mi manera de pensar. Y fue así que en menos de 3 meses dejé de tener estos pensamientos y hoy me agradezco a mi misma por no haberme suicidado, pues he vivido los momentos más felices de mi vida después de los ataques de pánico.

Entonces, sí, vivir con ataques de pánico y con ansiedad puede ser tan desesperante que pienses e inclusive anheles en la posibilidad de terminar tu vida, pero necesitas saber que hay otras formas de terminar el sufrimiento, necesitas recordar para qué sí quieres vivir y animarte a descubrir que sí puedes vivir sin sufrir, darte cuenta que el sufrimiento es precisamente por la manera en la que has venido reaccionando a ti y a la ansiedad misma, por la manera en la que te tratas, en la que piensas y en la que quizás… vives.

No se trata de dejar de vivir, se trata de renacer en esta vida.

No es que no quieras vivir, es que no quieres vivir así, no solamente así con sufrimiento, sino quizás de la manera en la que vives, y la parte positiva de todo esto, es que estos pensamientos te pueden ayudar a darte cuenta que tú puedes elegir cómo vivir y tú puedes generarte la vida que anhelas, sin pretextos y sin echar culpas a nadie, puedes aspirar y generarte una vida armoniosa y en paz, con sus altibajos y sus emociones pero una vida elegida por ti mismo y por ti misma. Y sobre todo, una vida interna más libre donde dejas de juzgar, etiquetar, magnificar las cosas de proporción y hacer de cualquier cosa un drama, una vida interna donde fluye más con lo que pasa, aceptandote a ti y a los demás como son, permitiéndote ser y haciendo lo que te gusta.

Así es que si tienes estos pensamientos.. pregúntate ¿para qué sí quisiera vivir? ¿de qué otras formas puedo salir del sufrimiento?

Muchos filósofos y sabios en la vida nos recomiendan “morir a nosotros mismos” y yo pude experimentar esto y también te lo recomiendo, creo que simbólicamente a veces rondamos en estos pensamientos porque en el fondo una parte de nosotros necesita morir, ¿cuál? la parte irreal, la fantasía de nuestra mente, las mentiras que nos decimos, las etiquetas que nos hemos impuesto, los juicios y los deberías. En mi caso, dejé morir en mi la parte que se aferraba al drama, a la tristeza y a la victimez, la dejé morir y pude renacer tomando esa intensidad emocional que sigo teniendo pero canalizándola a algo más real.  Es por eso que mi guía lleva el Ave Fénix y si te ayuda, úsalo también, como símbolo de renacimiento.

Y si te sientes muy cansado de intentarlo de todo y seguir teniendo ansiedad, de verdad te invito a que “le entres” con más motivación y constancia a un cambio cognitivo, a un cambio de tus paradigmas, a que te des cuenta que tu percepción de las cosas no siempre es la correcta, que muchas de las cosas que piensas quizás no tienen fundamento en la realidad, y que te abras a la realidad, a descubrir los hechos tal y como son y veas que no hay desgracia, no eres víctima de tu pasado ni de tus circunstancias, la vida, por más difícil que a veces se pueda poner, vale la pena ser vivida y será menos difícil si dejas de creer que lo tiene que ser.

También revisa si no es que hicieras algún cambio en tu medicación si es que la estás tomando, si hiciste un cambio y empezaste con estos pensamientos, entonces coméntaselo a tu doctor pues es muy probable que tenga relación con eso.

Y recuerda, no porque tengas el pensamiento significa que realmente lo quieras hacer, tampoco significa que lo vayas a hacer, significa que estás cansado y estás buscando una salida. No porque tengas el pensamiento significa que tengas que actuar en base a ese pensamiento, observa el pensamiento, déjalo pasar y recuérdate a ti mismo y a ti misma qué quieres. Y eso sí, pide ayuda! no te quedes callado, ábrete a alguien que le tengas mucha confianza… ve a terapia si es necesario, haz todo lo que necesites hacer para que dejes de darle vueltas a la idea.

Finalmente, has de saber que lo cansado no es vivir con ansiedad, sino luchando contra ella, pues estás luchando contra ti. Termina la guerra interior dejando de luchar contigo y permitiéndote estar así, como estás, amándote y tratándote con mucho cariño, acompañándote de regreso a la realidad.