El poder de los medicamentos sobre la ansiedad

En el poder que tú le des al medicamento reside su efectividad. O sea, que mientras más creas que el origen de tu ansiedad es químico o biológico, y que los medicamentos están hechos para corregir ese “problema”, y que tienes el mejor medicamento en el mercado a tu disposición; con mayor probabilidades al tomarlo empezarás a sentirte mejor.

¿Cuál es el poder que le das a los medicamentos para recuperarte de la ansiedad?

Ese es el poder de la mente, podrías tener frente a ti el mejor de los medicamentos, pero si no crees en él, ningún efecto te generará.

Esto está comprobado con las pruebas de los medicamentos placebos, los cuales al ser aplicados en una población de 1 millón de personas, del 30 al 40% se recuperaron (300 a 400 mil personas). Los pacientes mejoraron en éste caso gracias a sus expectativas en el tratamiento, no gracias a la pastilla en sí, pues ésta era solamente azúcar. En otras palabras, los pacientes se curaron a sí mismos pues tenían la esperanza de ser curados a través de una medicina externa.

¿Por qué no entonces creer en uno mismo? Que uno mismo cuenta con todo lo necesario para curarse y salir adelante, que el problema no es químico ni biológico, y que aunque así fuera, tienes toda la capacidad para revertir el daño en tu cerebro o tu composición química.

El poder no es nada más de nuestra mente, sino de nuestras creencias y la actitud de disposición que tengamos hacia creer en ellas o no. Lo cual, normalmente creemos al 100% en nuestras creencias, pues, ¿por qué habríamos de dudar de lo que pensamos? Seguramente tenemos información valiosa y fidedigna al respecto, pues claro, es lo que pensamos.

Poco se nos ha enseñado sobre dudar de nuestros pensamientos y creencias, y mucho menos dudamos si esas creencias fueron aprendidas a través de quienes nos representan una autoridad moral o intelectual, como bien puede ser nuestro médico de cabecera, nuestros padres, o nuestros profesores.

La FDA (Food and Drug Administration) es la encargada de comprobar la eficacia y calidad de todos los medicamentos disponibles, y en una investigación que realizó con la intención de darle mayor peso a sus antidepresivos, y desmentir el efecto de la hierba de San Juan (lo cual les estaba bajando las ventas), le administraron en dosis aleatorias a 320 pacientes, hierba de San Juan, el antidepresivo Zoloft (sertralina) y una pastilla placebo. Los resultados no los favorecieron y por eso no fueron publicados.

Un 32% de los pacientes que tomaron el placebo se recuperaron, un 25% de los que recibieron Zoloft y un 24% de los que recibieron la hierba de San Juan.

Lo único que éste análisis y muchos otros nos pueden indicar, es que los medicamentos sí pueden cooperar para tu recuperación, pero no en igual ni mayor medida que el poder que tú le otorgues a tus creencias.

Así es que… ¿en qué eliges creer?

Si ya te encuentras en la creencia de que gracias a los medicamentos te sientes mejor y de manera inmediata, te invito a que empieces a cuestionarte cuánto dependes de esa “verdad”, y cuánto de tu paz interior está en manos de una pastilla.

El efecto real que produce un medicamento sobre tu cerebro, es el de convencerlo de que está realizando un efecto real sobre ti. Y a nivel químico su presencia genera ciertos cambios a nivel de neurotransmisores, lo cual por supuesto que te ayudará a estar más tranquilo y relajado, pero no necesariamente está resolviendo la raíz de tu trastorno.

En casos de ansiedad, lo único que el paciente quiere es librarse del miedo, y qué mejor estrategia comercial, que decirle a una persona “con esto te sentirás mejor”, y lo no dicho es… “sin esto… quién sabe que pueda pasar”. De ésta manera, la persona sigue teniendo miedo, y sigue dependiendo de un factor externo para sentirse mejor.

El propósito de la psicoterapia y en espacial de la TCC, es regresarle el poder a la persona, la confianza en sí misma y modificar sus creencias hacia la verdad, la verdad de que no necesita ni requiere de nada externo para sentirse en paz o sin ansiedad, sino todo lo contrario, necesita de factores internos para poder acceder a ese estado de tranquilidad.

¿Y cuáles son esos factores internos?

Su manera de pensar; si su manera de pensar es fantasiosa o irreal probablemente esté acostumbrada a anticiparse a los hechos, leer el futuro, creer al 100% en las conclusiones a las que llega, leer la mente de los demás, auto diagnosticarse, ubicarse en un trastorno incurable, auto imponerse deberías, regirse por comportamientos que evitan el poder sentirse mal.

Pero se puede generar un cambio en esa manera de pensar y acercarse más a la realidad. El buscar los hechos y creer en ellos más que en las conclusiones arbitrarias a las que llegamos, en que si al día de hoy no has muerto por un ataque de ansiedad, entonces no tienes por qué preocuparte por morir por un ataque de ansiedad.

En que si al día de hoy no te has vuelto loco y eres capaz de cuidar por ti mismo, entonces la ansiedad tampoco te llevará a la locura.

Es importante creer y entender, que precisamente el ataque de pánico o ansiedad nos lleva a creer en estas conclusiones, pero no son ciertas, pues si lo fueran, ya habrían sucedido, y realmente nadie ha muerto por un ataque de pánico por sí mismo, aunque así se pueda sentir en el momento.

Con lo que hay que realmente lidiar estando en estos estados altos de ansiedad, es en aprender a regresar a nuestro cuerpo a su equilibrio natural, con valentía y valor de superar la etapa en la que los síntomas físicos siguen apareciendo, y convenciéndonos a nosotros mismos de que no hay ningún riesgo real, y dejar de recurrir al medicamento para ayudarnos a bajar esos síntomas.

Estoy de acuerdo que en casos extremos de ansiedad y con riesgo suicida extremo, puede ser conveniente dar medicamentos dirigidos y controlados, pues no se cuenta con el tiempo para educar a la persona a relajarse por sí mismo, pero con lo que realmente no estoy nada de acuerdo, es en vivir más de un año bajo esos medicamentos.

Y en estos casos, me parece indispensable el acompañar los tratamientos psiquiátricos con una psicoterapia que logre modificar estilos de pensamiento y de vida de la persona, pues si no, al dejar el medicamento pero seguir pensando igual, el trastorno por supuesto que reaparecerá.

Y si en tu caso estás en proceso de dejar los medicamentos, emprende ésta etapa con valentía y coraje, pues probablemente tu cuerpo se readaptará a estar sin ellos, y todo cambio viene acompañado de diferentes sensaciones. De preferencia, hazlo acompañado de un psicólogo terapeuta profesional y certificado.

Atrévete a descubrir las sensaciones agradables al igual que las desagradables, y a dejar de creer que lo que se siente desagradable significa problema, enfermedad o muerte.

Aquí te dejo una lista de los medicamentos que aplican para los trastornos de la ansiedad, es importante que te informes para revisar si las dosis son las indicadas. Figura 5.2 del documento:

http://www.inprf.gob.mx/opencms/export/sites/INPRFM/psicosociales/archivos/guias/manejo_ansiedad.pdf

Y si estás a punto de tomar la decisión de medicarte, te pediría que antes intentes cambiar tu estilo de vida y tu manera de pensar antes de hacerlo, depurar tus emociones guardadas, encontrar lo que te apasiona en la vida y tomar las riendas de ti mismo, aventándote a vivir sin miedo y con la confianza de que ningún reto es lo suficientemente grande para ti.

Nota: Algunos trastornos psiquiátricos como la esquizofrenia o el trastorno bipolar requieren de medicación, pero la TCC también puede resultar útil.

Traducción: “Amor ve a hablar con él, se acaba de enterar que es un placebo”.

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¡Hola! Soy psicóloga y fundadora de desansiedad. Logré transformar la ansiedad en libertad y plenitud. Deseo compartirte mi experiencia y ayudarte a superar la ansiedad.
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Comentarios

    • fran
    • 30 julio, 2016

    porque no publicaron mi comentario?

      • Jesica Campos / equipo desansiedad
      • 4 agosto, 2016

      Hola Fran!

      ¿Puedes volver a enviarnos tu comentario?

    • tomas
    • 27 julio, 2016

    hola, muy buena la pagina, me resulta de mucha ayuda. Me gustaria saber su opinion respecto a la esquizofrenia como enfermedad fantasma o cajon de sastre(transtorno mental o enfermedad neurologica?), mi teoria es que es un conjunto de sitintos transtornos de personalidad, como la depresion, baja autoestima, rechazo del yo existente, poca tolerancia a la frustracion, ira impulsiva, una frustancion constante, ext…
    desde ya muchisimas gracias por la henorme colaboracion que significa este sitio, para personas que ya no encontramos como seguir adelante por nosotros mismos.

    Saludos.

      • Jesica Campos/Equipo Desansiedad
      • 1 agosto, 2016

      Hola Tomás!

      Quizás una persona con esquizofrenia sienta ansiedad, su realidad le puede generar altos niveles de tensión, sin embargo, una persona con ansiedad no necesariamente tiene esquizofrenia. Quien tiene un trastorno de ansiedad generalizada se encuentra dentro de los trastornos neuróticos de la personalidad, mientras que alguien con esquizofrenia está en los psicóticos. Para desarrollar ansiedad, se requiere tan sólo de vivir con mucho estrés (cosa que vivimos casi todos), mientras que para desarrollar esquizofrenia necesitas una predisposición genética más el ambiente que te lo dispare. (no porque tengas la predisposición lo tienes que desarrollar). Uno de los principales miedos de la ansiedad elevada es volverse loco, ya que los síntomas nos pueden hacer parecer que eso es lo que está pasando, pero el camino para “volverse loco” es diferente. Conclusión, no te da esquizofrenia por ansiedad, te da ansiedad por pensar que te puedes volver loco, eso sí.

      Te recomiendo mucho descargarte la guía sobre: “Lo primero que necesitas saber de la ansiedad”
      http://www.nd5.mx/desansiedad/lo-primero-que-necesitas-saber-de-la-ansiedad/

      Espero que sea de tu ayuda,
      Te mando un saludo!

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