Paso 3

20 maneras de pensar para vivir sin tanto estrés y ansiedad

Escrito por Fabiola Cuevas

Te comparto las creencias más comunes que nos generan vivir con estrés y ansiedad, y cuáles serían sus contrarias que se acerquen más a la realidad y te liberen de mentiras que nada más te angustian.

Existen formas de pensar, ideas y creencias que realmente están equivocadas, que nos ponen mucha presión a nosotros mismos y nos hacen sentir “sin salida”, culpables o inadecuados. Son estas creencias las que hay que evaluar para reflexionar y llegar a ideas más flexibles y abiertas, más cercanas a la realidad.

Te comparto algunas de las ideas más comunes que generan ansiedad y cómo transformarlas en comprensiones más realistas.

1.  No debo de fracasar jamás ni cometer nunca un error: los errores realmente no existen, son oportunidades para aprender cómo sí quiero hacer las cosas 

Cámbialo por: realmente todo “fracaso” o “error” que pueda cometer me puede ayudar para aprender cómo quiero hacer las cosas o cómo quiero ser, es la mejor manera de conocerme y de crecer, no nací sabiendo todo en esta vida y es normal que de repente me equivoque. Realmente, todos como seres humanos nos equivocamos de vez en cuando y no es el fin del mundo ya que siempre podemos retomar la conciencia y actuar diferente. Así es que me permito tener fracasos y errores y verlos como lo que son: oportunidades para conocerme a mí mismo y volver a intentar hacer lo que me sienta bien hacer, aunque tenga que hacer miles de pruebas previas.

2. La gente no me querrá ni me aceptará si tengo algún defecto: soy perfecto tal y como soy ahora y merezco ser amado así 

Cámbialo por: no existe un modelo de perfección absoluta, todos somos únicos y yo soy único y diferente a los demás, mis cualidades y características son valiosas y yo las acepto, si a alguien no le gustan mis “defectos” seguramente es porque esa persona no acepta eso en sí misma y también necesita trabajarlo. Yo acepto mi forma de ser tal y como es, y me muestro así, con confianza de que encontraré personas que me amen tal y como soy así como lo hago yo.

3. Mi valía como ser humano depende de mi inteligencia, status, talento, ingresos, belleza: yo valgo porque existo

Cámbialo por: yo valgo porque existo, y todo lo demás es un extra, es un reflejo de el propio valor que yo ya tengo, sin comparaciones, sin medidas, sin calificaciones.

4.  Necesito recibir la aprobación de los demás para sentirme bien: no necesito de la aprobación de los demás para ser feliz, soy yo quien necesito aprobarme y ser congruente conmigo mismo

Cámbialo por: Sería agradable recibirla, más no es una necesidad real. Los demás están en todo su derecho de aprobar o desaprobar mis conductas y mi forma de ser, no pretendo actuar en función de buscar la aprobación de los demás sino en función de ser congruente con mis propios principios, valores y prioridades. Si recibo críticas constructivas de los demás, me abro a escucharlas, más no para ser aprobado sino para sentirme mejor conmigo mismo y evolucionar como persona.

5. No puedo sentirme feliz y realizado sin ser querido. Si no me quieren, no vale la pena vivir: la vida vale la pena vivir a pesar de que algunas personas no me quieran 

Cámbialo por: la vida vale la pena vivir, me quieran o no. Cada persona demuestra su amor de diferente manera, y me abro recibir la cantidad y el tipo de amor que cada quien me quiera dar, ya que el amor real que yo necesito me lo doy a mi mismo, lo demás, es un conectar con los demás y aprender a través de las relaciones, más no para llenar mi necesidad de ser amado.

6. Si me muestro vulnerable me lastimarán: los demás no tienen el poder de lastimarme aún y cuando me muestre vulnerable

Realmente nadie tiene el poder de lastimarme, si me lastiman es porque yo no puse límites a tiempo, no aclaré mis expectativas o me hice ideas en la mente que no fueron realistas. Si me muestro vulnerable y alguien a partir de ahí me hace daño, será una muestra de que esa persona no sabe lidiar con la vulnerabilidad, más prefiero mostrarme como soy, que estarme tensando por cargar con una armadura todo el día.

7. Si me rechazan significa que hay algo malo en mí: si me rechazan significa que no les gusté y están en su derecho, no tiene que ver realmente conmigo

Las personas rechazan en base a sus propios criterios, creencias y proyecciones. Si alguien me rechaza, puedo revisar las razones y cómo contribuí para ello, más no significa que hay algo malo en mí o que soy indigno de ser amado, significa que no fui de su agrado y nada más, no necesito agradar a todos para ser feliz.

8. Si estoy solo, soy un desgraciado y sin valor: no estoy solo, estoy conmigo mismo. 

Realmente nunca estoy solo ya que siempre estoy conmigo mismo, si me siento en soledad es porque no estoy conectando genuinamente con alguien más a nivel emocional y real, más no significa que sea el fin del mundo, siempre puedo encontrar personas con quienes encontrarme y generar conexiones genuinas.

9. Las personas que se quieren no tienen conflictos ni se pelean: el conflicto es positivo para conocernos

El conflicto es necesario para conocer las diferencias entre dos personas y poder llegar a un diálogo y a un acuerdo. Acepto el conflicto como parte de las relaciones y a partir de aceptarlo no me tenso tanto alrededor de él.

10. Es mi culpa tener problemas con mis relaciones personales: soy un 50% responsable de mis conflictos con otras personas

En toda relación con otra persona, la responsabilidad es compartida, por lo menos del 50 y 50%. Así es que no es mi culpa al 100%, más bien, soy responsable de muchas cosas de la relación y tengo la capacidad para modificar lo que sí me toca y hacerlo diferente la próxima vez.

11. Los demás deben de ser y tratarme como yo quiero: los demás no tienen que tratarme como yo quiero, yo permito y no permito ciertas cosas

Yo no tengo derecho en decirle a nadie que sea o que haga algo, puedo compartir lo que espero de los demás, pero si no lo cumplen, no significa que estén mal o que quieran dañarme, simplemente que tienen otras formas de hacer las cosas. Los demás no tienen que tratarme como yo quiero, yo soy quien ha de tratarme como quiero.

12. Yo tengo la razón, los demás están equivocados: me abro a escuchar las razones de los demás

Cada quien en su pequeño mundo, desde su propia visión y percepción, tiene su propia razón. Si yo siento que tengo una razón, la buscaré comprobar con hechos pero siempre abierto a escuchar las razones de los demás y llegar a un punto medio y flexible para concluir nuevas verdades.

13. Soy inferior a los demás: soy igual de valioso que todos los demás

Nadie es mejor ni peor que los demás, cada quien es diferente, y no por ser igual que los demás significa que soy menos.

14. Debo sentirme siempre feliz, confiado y controlado: puedo sentirme de diferentes formas, y está bien

No debo de sentirme siempre feliz, la vida tiene altibajos y puedo sentir las diferentes emociones en cada momento y aprovechar esos momentos para definirme a mi mismo en función de cómo respondo a esas emociones.

15. El enojo es malo y debo de evitarlo, si lo siento me hace una mala persona: tengo derecho a enojarme 

Tengo derecho de enojarme y de que algunas cosas no me gusten, de querer que suceda algo y de frustrarme si no sucede, tengo también derecho de expresar ese enojo, y aún con enojo merezco ser amado y sigo siendo yo mismo.

16. Si me preocupo lo suficiente, todo saldrá bien: si me ocupo lo suficiente, todo saldrá bien 

Preocuparme no me ayuda a resolver, solamente me llena de tensión, mejor, me ocuparé en hacer lo que sí puedo y sí me toca hacer para resolver lo que me interesa.

17. Siempre debo de ser fuerte, nunca debo de ser débil: puedo sentirme cansado y débil y no significa nada más que estoy cansado 

No tengo que ser fuerte todo el tiempo, puedo sentirme cansado y débil en muchas ocasiones y eso no significará que estoy mal.

18. Tengo que tomar la mejor decisión y no equivocarme: siempre puedo tomar mejores decisiones

Tome las decisiones que tome, siempre puedo retomar el camino que quiero, si tomo una decisión y me doy cuenta que no es lo que quería, puedo volver a tomar otra decisión ahora con nueva información y mayor convicción.

19. Necesito tener todas las respuestas y entender lo que me pasa: no tengo que entenderlo todo para sentirme en paz 

Si no entiendo lo que me pasa o si no tengo todas las respuestas está bien, no tengo que entenderlo para sentirme tranquilo de que estoy a salvo o seguro, mejor, observaré qué es lo que sucede y me abriré a nuevos aprendizajes a través de la experiencia directa.

20. Los demás nunca me entienden: yo me entiendo muy bien a mi mismo y muchas personas me podrán entender también 

Al cien por ciento es difícil que alguien me entienda, pero si no me abro a los demás, menos probabilidades tendré de sentirme comprendido. Si quiero ser entendido, empezaré por ser empatico conmigo mismo y dejar de querer que los demás lo hagan por mi.

¿Cómo identificar que una creencia está equivocada?

Normalmente las creencias equivocadas tienen las palabras “debo, debería”, y “siempre, nunca, todos, nadie”. Son ideas que se adelantan al futuro y que te hacen sentir bajo una realidad que te aprisiona. Por eso, cada vez que te encuentres con alguna de estas creencias, haz un alto y cuestiónalas, busca e indaga en la realidad qué tan real es esto y atrévete a cambiarlo por algo más realista.

¿Por qué generan estrés y ansiedad estas creencias?

Porque cada vez que tú sientes que te encuentras en alguna de estas situaciones no deseadas, entonces tu sistema nervioso se activa como si realmente estuvieras en peligro. Para que al final, te estreses por algo que ni si quiera sucedió más que en tu mente.

¿Cómo es vivir con creencias más sanas? 

Las creencias más sanas incluyen la mayor cantidad posibles, encuentran la excepción a la regla, no te hacen sentir inadecuado o mal en ningún momento sino más bien, humano.

Al vivir con creencias más sanas, te enojas menos con los demás pues comprendes por qué actúan de cierta forma y sabes que no es personal contra ti. Te estresas menos cuando las cosas no salen como quieres porque sabes que no tienen que salir como quieres. Te culpas menos porque te quitas las exigencias de los hombros. Básicamente, te sientas más libre y abierto a recibir y dar el amor, sin tantas expectativas ni frustraciones, sin tanto dolor en el pecho ni corajes en el estómago.

De verdad, te recomiendo que revises estas y otras creencias que te pueden estar limitando y generando estrés, pues ahí está la clave para sentirte mejor.

En el paso 3 de la guía de Dale alas a la ansiedad, trabajo con identificar tus creencias principales para modificarlas y vivir más en la realidad. 

 

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