Manejo del tiempo Paso 2

Cómo organizar tus tiempos para hacer lo que quieres sin obligación

Escrito por Fabiola Cuevas

La manera en la que organizas tu tiempo es importante para bajar tus niveles de ansiedad. En este post te quiero comparitr mi proceso personal sobre cómo me organizo, de tal forma que las cosas que hago en el día no sean una obligación, y sí las logre disfrutar, espero que te ayude para organizar tus tiempos.

Yo no solía ser nada organizada, en realidad era bastante desordenada y caótica (y en muchas cosas lo sigo siendo), pero después de la ansiedad aprendí que la organización, el orden y la estructura es muy importante para que a nivel mental también tenga orden y calma. Así es que poco a poco he ido aprendiendo a organizarme.

Mucho de mi organización se la debo a David Allen, quien tiene un programa sobre “Getting things done”, que trata sobre cómo ser productivo sin estrés y con la mente tranquila. Su método lo he ido mezclando con lo que comparte Danielle Laporte en su libro de “The Desire Map”, donde te va guiando para crear tu vida y plantearte tus metas en función de lo que te apasiona. (les comparto videos de sus trabajos en los enlaces)

Todo esto también lo mezclo con la filosofía zen respecto al tiempo, en la que habla de que menos es más, siempre cuando eso que hagas (aunque sea menos) lo hagas con tu atención puesta en el presente.

Y también gracias a Loup por diseñar tan inspiradores libros de organización 🙂

La idea principal que te quiero compartir se trata de lo siguiente:
  1. Necesitas tener una visualización clara de cómo te quieres sentir
  2. Tener una visualización de tu día ideal
  3. Estar constantemente vaciando tu mente de las cosas que quieres hacer o “tienes” que hacer
  4. Darle prioridad a esas cosas en función de la visualización que tienes de ti mismo, (las cosas que haces necesitan ir en línea con tu intención inicial)
  5. Pasar esas actividades a una agenda, y si es neceasrio, a un calendario anual, para que tu en tu mente sepas que eventualmente harás esas actividades
  6. Llevar tu día con flexibilidad, pero con la guía de ésta agenda que te va diciendo para qué es cada momento, tú te dedicas a actuar y ejecutar, viviendo desde el presente cada una de esas actividades.
  7. La flexibilidad está en que en el momento se vale decir “ahorita mi cuerpo necesita descansar, pasaré ésta actividad para otro momento”, o bien “ahorita estoy muy productiva, pasaré el descanso para después”.
Los puntos principales de ésta organización para que no acumules estrés son:
  • que sepas que cada actividad tiene su momento, para evitar estar con la mente pensando que tienes que hacer todo en éste preciso momento, evitar caer en el multitasking o en esa sensación de prisa porque “ya tengo que hacer lo que sigue”.
  • que sepas cuál es el sentido final de cada actividad, puedes preguntarte “y para qué hago esto” y preguntartelo cuántas veces sea necesario hasta que encuentres un motivo y sentido importante para ti, si no tiene sentido, es mejor dejar de hacerlo.
  • asignar mismo tipo de actividades por día, por ejemplo, si tienes que salir a la calle a hacer pendientes, pues un día te dedicas a eso, en lugar de poner cada día una actividad diferente. Esto sería como poner las actividades por bloques dependiendo de la actividad que representa para ti.
  • considerar tiempos asignados de descanso, relajación o esparcimiento
  • evitar acumular pendientes o tareas en tu cabeza, tu cabeza ha de estar limpia y vacía para generar ideas y para poner atención en el presente, todos tus pendientes o tareas siempre han de vaciarse en una libreta, la cual revisas después, una vez por semana quizás, para priorizar y asignarle su tiempo en tu agenda
  • tener claro los pasos previos para alcanzar un objetivo, una meta o cubrir un pendiente, y saber que esos pasos necesitan tiempo, y saber que estos pasos te llevan a una intención previo, que tienen un sentido de ser que te permitirá sentirte como ya definiste que te quieres sentir
  • deja espacios libres para imprevistos o para antojos del momento, de hecho, agenda momentos diarios de “la nada”, donde en el momento descubres qué quieres hacer.
Creo que es conveniente tener varios momentos de organización:
  1. Un momento donde te planteas cómo te quieres sentir, cómo te visualizas, cómo es un día ideal para ti, cuáles son tus metas a corto plazo, quién quieres ser, cómo quieres que sea tu vida, y a partir de ahí elegir las actividades que corresponden a ésta visualización
  2. Un momento previo a la semana donde escribes todos tus pendientes, los priorizas y los pasas a la agenda, con acciones específicas
  3. Un momento antes de irte a dormir o al iniciar el día, en el que visualizas y programas tu día en función de lo que se va presentando

Ahora, te quiero compartir un poco de cómo es mi organización personal, sobre todo ahora, al inicio del año donde hago un alto y me visualizo cómo me quiero sentir y cómo quiero llevar mi vida.

Las siguientes actividades corresponden a mi primer momento de organización, el que le da línea e intención a mis actividades diarias:

  1. Primero, defino cómo me visualizo a mí misma en general y en cada área de mi vida
  2. Después, eligo qué actividades me permiten sentirme así, priorizándolas
  3. También aclaro qué actividades actuales no me están permitiendo sentirme así, para modificarlas
  4. A partir de estos puntos, mas o menos diseño un día ideal en el que fluyo y me visualizo con gusto, lo depuro y lo cambio varias veces hasta que me haga sentir tranquila

(este mismo proceso, lo hago hacia mi proyecto personal que es Desansiedad, te recomiendo hacerlo hacia tu empresa, negocio o trabajo).

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Ahora te comparto un ejemplo de organización semanal

  1. Si te fijas, aquí me enfoco en escribir mis pendientes escribiendo un verbo al inicio, esto es para tener bien claro qué es lo que necesitas hacer.
  2. Después de cada pendiente, escribo cuáles son las cosas que tienen que suceder o que yo necesito hacer para que realmente suceda eso que quiero que suceda.
  3. También aclaro cuánto tiempo me lleva hacerlo, para asignar el tiempo mas o menos real en mi agenda.
  4. Después le asigno prioridades
  5. Finalmente lo paso a mi agenda, donde procuro tener un espacio para escribir específicamente las citas con horario, y otro espacio para escribir los pendientes que hago en diferentes momentos del día.

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Organizadores semanales

Estos organizadores semanales que me encontré me encantan, pues normalmente los hacía a mano. Para mí es importante tener más visible ciertas cosas, por ejemplo, el menú de mi bebé para la semana previamente elegido, así como el menú para el resto de la familia.  (cosa que te recomiendo organizar desde antes para que vayas con mente clara al super y mente clara a la hora de preparar).

En estos organizadores también escribo el flujo general de mi semana, asignando los espacios para las diferentes cosas que necesito hacer. De ésta forma, reviso mi día antes de empezarlo y ya tengo claro cómo va a fluir.

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Mis instrumentos de organización
  • Normalmente intento llevar conmigo una libreta chica a la mano en mi bolsa, para que cada vez que pienso en algo que quiero hacer, necesito, en alguna frase para desansiedad, en alguna idea por explorar…lo escribo. No pretendo ni intento acordarme de eso que estaba pensando, pues ya entendí de verdad que mi mente ha de estar vacía.
  • Luego, de esa libreta chica paso al cuaderno grande lo que escribí, pero ya asignándole el orden según la intención general que tengo.
  • Y finalmente, lo paso a mi agenda y a los organizadores semanales.
  • A veces también uso post its que tengo en mi área de trabajo para recordarme algo importante que no debo dejar pasar.

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Y ¿cómo hacerle para no sentirse agobiados por ésta organización?

Desde mi punto de vista, lo importante es que sepas que todo esto lo haces para sentirte tranquilo a lo largo de tu semana, para experimentar y vivir esa intención que te pusiste en un inicio, y vivirla en el presente que haces las cosas, en lugar de esperar a que llegue ese momento de sentirte así.

El punto es fluir con tu agenda y con tus actividades, teniendo bien en claro cuáles no son aplazables, y cuáles sí. Hay algo que me ayuda mucho para sentirme tranquila con todo esto y es pensar que “hago mi mejor esfuerzo”, además “hago lo mínimo indispensable para sentirme satisfecha conmigo”.

¿Esto que significa? que intento, de verdad intento, no llenarme de actividades, queriendo sentirme productiva con mil cosas por hacer, intento hacer lo mínimo indispensable para sentirme satisfecha y disfrutar más de el momento presente.

Ahora, cuando ya te encuentras en la borágine de las mil cosas por hacer, lo mejor es confiar en que tu agenda te irá avisando, y dedicarte a hacer una por una, quizás rápido, pero sin prisa, con tu atención puesta en lo que estás haciendo.

El saber qué vas a hacer y con qué actitud lo quieres hacer, es lo primordial para no agobiarte por todo esto.

Estás en constante cambio y movimiento

Ahora, creo que es importante que sepas que constantemente estás cambiando, si eres mujer, cada 28 días pasas por diferentes estados de ánimo. Así es que también sintoniza contigo misma y contigo mismo para saber en cada momento hacia dónde fluye mejor tu atención, pero sin perder de vista las cosas que sabes que son importantes para ti por hacer.

Simplemente ve incluyendo actividades, saliendo de la rutina, improvisando o creando según como te sientes.

Y de vez en cuando, date momentos para hacer altos, para conectar contigo y redefinir hacia dónde quieres ir, quizás cambian tus metas o tus intenciones, es importante conectar contigo para tener claro qué quieres hacer en cada día.

Cambia el “tengo que” por “quiero”

Probablemente a lo largo de tu día piensas “tengo que meditar, tengo que lavar los platos, tengo que ir a comprar tal cosa”. Bueno esto genera mucho estrés. Mejor cámbialo por “quiero meditar…para…sentirme mejor, para estar en paz”, Entonces lo que en realidad vas a hacer es sentirte en paz.
Nadie te obliga a hacer nada, realmente no tienes la obligación de hacerlo, siempre puedes elegir no hacerlo, la idea es que si haces algo sea porque tiene sentido para ti, un “para qué”, y que lo hagas realmente porque quieres. Como les comparto, inclusive lavar la ropa tiene un sentido si te preguntas “para qué” cuantas veces sea necesarias hasta que encuentres el sentido.

En conclusión

La manera en la que usas tu tiempo es un reflejo de cómo usas tu vida, así es que date cuenta que no eres una máquina hacedora de pendientes, es tu vida y simplemente necesitas organizarla para que tengas la mente clara y la puedas disfrutar más. Pero recuerda, con flexibilidad, sintonizando contigo y bajándole al ritmo.

Enlaces que te podrían interesar

Te dejo más información que tengo al respecto para que te sientas en paz al organizarte 🙂

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Cómo cumplir tus sueños y propósitos

¿Compártenos a tí qué te funciona para organizarte y llevar tu dia tranquilo y relajado?

 

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