¿Por qué regresan los pensamientos que ya sabes que no son verdad?

    Hay veces que debatimos un pensamiento hasta convencernos de que no es verdad, pero la mente lo sigue generando, ya sea con tiempo después o casi inmediatamente después. Los pensamientos regresan por varias razones, o bien, no se terminan de ir por otras razones que te quiero platicar, así como algunas estrategias para enfrentar ésta situación.

      Pensamientos y miedos vergonzosos en la ansiedad: de dónde vienen y qué hacer con ellos

      Si algo puede “sacarnos de onda” en la ansiedad es el tener pensamientos y miedos vergonzosos, extraños e inquietantes, se nos “meten” ideas raras a la cabeza de cosas que nos pueden pasar, o que podemos hacer, o de que podemos ser, y éstas hacen que nos sumerjamos en un circulo vicioso de evitar todo lo relacionado con ello, dudar de nosotros mismos, aumentar nuestra ansiedad y con eso aumentar el pensamiento. Aquí te comparto algunas ideas para resolverlo.

        Desmiente las 12 distorsiones de tu pensamiento

        Vemos el mundo a través de nuestros ojos, y nuestros ojos filtran la información dependiendo de nuestras creencias, o sea, vemos el mundo en función de lo que creemos y pensamos, y esta visión puede estar equivocada, generándote ansiedad.

          Audio: ¿por qué tu mente se puede equivocar?

          La mente, o en este caso más bien, el cerebro, es un procesador de datos por excelencia, y a veces se puede equivocar, dependiendo de tus creencias, filtrando y sesgando información de la realidad.  Esto es lo que genera que te sientas mal por lo que piensas, y que estés tan seguro de esos pensamientos.

          Escucha el audio para que veas de lo que te hablo.

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            Once estrategias para transformar tus pensamientos negativos en positivos

            Los pensamientos negativos son los promotores principales de la ansiedad, claro, junto con el desequilibrio físico y emocional, por eso es importante aprender a pensar positiva y realistamente para liberarnos de la ansiedad y conectar con la felicidad.  Aquí te doy algunas ideas para lograrlo.

              3 tips fáciles para lidiar con pensamientos obsesivos

              2246472331_b9506b1a9bCuando tienes un pensamiento que pareció meterse a tu cabeza y se resiste a salir, haciéndote creer que mientras más lo piensas más cerca estás de la solución, o que es totalmente verdad y preocupante, por lo que debes de prestarle atención todo el día,  puedes optar por tres acciones sencillas que te ayudarán a encontrar una salida:

              1.- Dedícale un tiempo de exploración:

              Supongamos que se vale tener un pensamiento obsesivo, pero lo que no se vale, es que todo el día esté dando vueltas en tu cabeza, distrayéndote de otras cosas por pensar, entonces, el chiste es hacer un acuerdo con la propia mente y dedicarle un tiempo a ese pensamiento en el que te sentarás a observarlo, escribir sobre él, pensar más acerca de eso.  Se trata de dedicarle la atención que se merece, y no nada más resistirse a su existencia.

              Entonces puedes decirle al pensamiento cuando llegue: “ahorita no te voy a dar vueltas, a las 9 te atiendo” y realmente a las 9PM sentarte a ver qué onda con ese pensamiento, conocerlo, ver qué hay detrás, hablar con él, tener una conversación contigo mismo al respecto, déjate fluir, pero lo importante es que le dediques un tiempo para conocer qué hay ahí. 

              2.- Alto de pensamiento

              Esta técnica va junto con la anterior, cuando te llega ese pensamiento y no es el momento que acordaste para tenerlo, literalmente le dices “alto”, “stop”, y optas por poner tu atención en otra cosa, puedes hacer el alto y decirle a qué hora lo vas a tender.   Esto ayuda pues no te dejas llevar como caballo desbocado en la serie de pensamientos que le siguen al inicial, lo cual normalmente sobra y es innecesario indagar.

              3.- Elegir número y día

              Si ese pensamiento ya llegó y está dando vueltas en tu cabeza, lo mejor es hacer las paces con él y llegar a un acuerdo.  Entonces no nada más le dedicas una hora del día para abordar ese pensamiento, sino que eliges cuántas veces al día vas a darte permiso de pensar en él, o bien, qué día de la semana te vas a dar chance de pensarlo.

              Y entonces si elegiste 3 veces al día, y se aparece una cuarta, le dices, “lo siento, ya se acabó el límite de hoy”. 

              O bien, si quedaste que sólo puedes pensar en eso los viernes, y se aparece un lunes, le dices “lo siento, el viernes te atiendo”.

              Pueden parecer muy conductuales éstas técnicas, pero en verdad funcionan.  Pues al final del día te das cuenta de que esas obsesiones se pueden ir en cuanto tu así lo decides, y que cuando les dedicas el tiempo y la atención necesaria, descubres la información que traen consigo y así se pueden ir, en lugar de nada más andar merodeando la superficie del pensamiento y sintiendo sus incómodas consecuencias. 

              Por eso te recomiendo ponerlas en prácticas, hacer el experimento, y darte cuenta que esos pensamientos no necesariamente son verdad, pero sí traen alguna información de valor para ti.