Ansiedad generalizada El mensaje

Ansiedad: necesidad de sentirte libre

Ansiedad necesidad de sentirte libre
Escrito por Fabiola Cuevas

Con el tiempo he observado gente con altos niveles de ansiedad y con una necesidad intensa de sentirse libres, seguramente es porque existe una relación entre las dos. La libertad es algo que todo hombre lleva en su interior, pero que constantemente aspira y necesita. Cuando la ansiedad llega a nuestras vidas, pareciera que nos priva de esa libertad; libertad de respirar bien, de sentirte tranquilo, de disfrutar la vida; pero la libertad que estás necesitando acceder es mucho más amplia que eso, es una libertad sobre tu vida, sobre tu manera de pensar y comportarte, sobre las decisiones que llevas a cabo, libertad sobre tus emociones y sentimientos. En este post te contaré cómo la ansiedad es la necesidad de sentirte libre.

 ¿Qué es la libertad?

Todo hombre y mujer nace libre, pero al parecer se nos olvida que así es.  Ser libre no depende de alguna circunstancia física, como bien experimentó Viktor Frankl en los campos de concentración durante la segunda guerra mundial; él sabía que a pesar de sus condiciones y circunstancias que lo privaban de una libertad física y humana, su espíritu era libre, y sobre todo, su mente y su manera de sentirse lo eran también.

Por eso yo defino la libertad como un estado de expansión y movimiento libre, en el que el único que decide cómo pensar y cómo sentirse, eres tú.  Y es ésta libertad, la que probablemente no estás alcanzando si te encuentras con altos niveles de ansiedad.

¿Qué es la libertad mental?

Cuando eres capaz de decidir en qué pensamientos creer y en cuáles no.  Se dice fácil, lo se… pero una vez que desarrollas la capacidad de observar tu mente y tus pensamientos, tienes el poder de decidir en cuál de ellos creer.  Pues recuerda que tu eres mucho más que lo que piensas; tu eres el observador que se da cuenta de lo que piensa.

Para disminuir la ansiedad es muy importante que tengas libertad mental, que puedas ser tú mismo el que decide hacia dónde traer sus pensamientos, que puedas regresarlos del pasado y del futuro al presente.  Cuando ubicas tus pensamientos en el presente, te das cuenta que realmente no existen riesgos o peligros, que te encuentras a salvo, que estás respirando… y que con eso basta para estar en paz.

¿Qué es la libertad emocional?

La libertad emocional es cuando tus reacciones emocionales no dependen de las acciones o palabras de los demás; de tu pasado; de las circunstancias en las que te encuentras; de las noticias, etc.

Es cuando sientes esa tranquilidad en tu pecho que te tranquiliza y te hace sentir en casa, son momentos en los que logras conectar con tu interior, y te sientes en paz.

La libertad emocional y mental es lo que genera la libertad interior, y has de desarrollar las dos para poder acceder a ella.

¿Por qué se nos dificulta acceder a la libertad interior?

Porque a pesar de que naciste libre, cuando eras bebé sí dependías de los adultos para alimentarte y sobrevivir, y aunque esa dependencia fue disminuyendo con el tiempo, es probable que se te fueron quedando residuos y aprendizajes de dependencia.  Aprendiste que si las cosas estaban bien en casa, tu te sentías bien; que si había dinero suficiente no habían discusiones y entonces no había tensión; que si tus amigos te invitaban a sus casas te sentías incluido y que pertenecías a un grupo, etc.

Aprendimos que nuestra manera de sentir dependía de qué tanto los demás nos cumplían nuestras necesidades básicas o no.  Y por eso, lo más importante es que empieces a ver por tus propias necesidades, antes de esperar que los demás las cumplan por ti.

¿Cómo recuperar la libertad interior?

1.- Empieza por lo básico: busca a medida de tus posibilidades pero con un gran esfuerzo, ser independiente económicamente, de proveerte tú mismo de tu alimento, transporte y entretenimiento.

2.- Activa la responsabilidad: toda libertad conlleva una gran responsabilidad, si eres responsable de ti mismo, entonces no te encontrarás jamás en situaciones de victimización o abuso en ningún sentido.  Quizás de chico no podías hacer mucho al respecto, pero una vez que eres adulto consciente, eres 100% responsable de cómo responder ante lo que te sucede.

3.- Aprende a negociar: probablemente se te dificulte acceder a la libertad interior porque convives con otras personas y tus decisiones les afectan, o bien, dependen de ellos.  Es por eso que necesitas empezar a negociar y llegar a acuerdos, en los que tal vez tendrás que ceder una parte, pero que poco a poco accedas a la libertad que estás necesitando.

4.- Perdona: muy importante, que logres sanar tu pasado, que dejes de sentir que tu presente depende de tus acciones del pasado o de cómo fueron tus papás o tu familia contigo.

5.- Obsérvate: no importa qué pensamientos o sentimientos lleguen a ti, sino qué haces con ellos una vez que te das cuenta que llegaron.  Necesitas observarte constantemente y decidir qué hacer con lo que descubres en tu interior, ahí radica tu verdadera libertad.

6.- Aprende a desaprender: si te encuentras en ciclos viciosos de pensamientos y preocupaciones, en rutinas y hábitos que no te gustan, maneras de responder ante los demás que te desagradan… entonces es momento de aprender a desaprender.  Todo lo que haces y cómo te comportas es por aprendizaje, y si realmente estás dispuesto a evolucionar esos hábitos, necesitarás forzarte en un principio a hacerlo diferente, y con el tiempo, verás que se te facilita optar por el camino que te hace sentir bien.

7.- Recupera el poder: si hay algo o alguien que es capaz de quitarte tu libertad, recupera el poder que les has otorgado para quitártela.  Tu tienes el poder de decidir cómo sentirte, solamente tu puedes decidirlo pues eres dueño de tu mundo interior.  Si algo más es capaz de quitarte la libertad, es porque tú les has dado ese poder, así es que es momento de recuperarlo.

8.- Toma tus propias decisiones: Antes de consultarlo con tu pareja o mejor amiga, intenta preguntarte a tí mismo qué es lo que quieres y cómo lo quieres hacer.  Recuerda que tu llevas toda tu vida en tus zapatos, y nadie mejor que tú sabe lo que quieres. Más info en “Cómo saber lo que quieres”. ó “5 pasos para salir de tu duda y tomar una decisión”.

9.- Olvídate del “qué dirán”: haz a un lado lo que crees que los demás pensarán o dirán de tí si haces o dejas de hacer algo, y de nuevo, preocúpate nada más por lo que piensas tú de ti mismo. Más información en “Cómo liberarse del juicio o el qué dirán de los demás.”

10.- Ubícate en el presente: deja de limitarte por lo que pueda pasar en el futuro o de hacer todo lo que haces para acceder a “cierto” futuro.  Está bien planear y prevenir, pero que eso no te limite de disfrutar hoy.

Finalmente, muy importante, atrévete a liberarte de:

  • El reloj, de andar a prisa todo el tiempo.
  • Vestirte como crees que los demás quieren que te vistas.
  • Dedicarte a lo que “hablaría bien de ti dedicarte”.
  • Que si te ves bien o no cuando estás con tu pareja.
  • Las críticas de los demás cuando dices lo que piensas o sientes.
  • Creer que si no eres productivo no “vales” o no “eres” lo suficiente.
  • La culpa o vergüenza por ser como eres y hacer lo que haces.
  • Las cargas y responsabilidades que no te corresponden.
  • Cualquier pensamiento que te quite la paz.
  • Creer que necesitas “el cigarro, la coca, el café, la medicina”, para estar despierto o sentirte bien.
  • Esperar que el otro sea como quieres que sea, y que con eso tu te sientas bien.
  • Querer controlar todo lo que te sucede.

¿De qué más te quieres liberar?

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