Ser feliz

Actúa como cebra y serás más feliz

serás más feliz
Escrito por Fabiola Cuevas

Ahora le toca a nuestras amigas las cebras enseñarnos algo de mucho valor. Resulta que las cebras son nuestras maestras para vivir una vida más relajada, tranquila y feliz, y aquí te explico por qué.

Las cebras y el peligro

Las cebras se enfrentan en su vida diaria a muchos peligros y riesgos para su supervivencia, sin embargo, como bien nos explica Robert Sapolsky en su libro “Por qué las cebras no tienen úlceras”, ellas no andan por ahí enfermándose de gastritis, úlceras, insomnio o dolores de cabeza.

Curiosamente antes de leer éste libro un día pensé lo mismo “¿Cómo le hacen las cebras para no vivir paranoicas de ser atacadas por un león? ¿Cómo le hacen para salir a pastar a pesar de saber que en cualquier momento pueden ser cazadas?

Y mi respuesta ha sido muy sencilla: Las cebras no piensan sobre el pasado o el futuro, las cebras viven en el presente y lo gozan al máximo.

La cebra sobrevive porque vive en el presente

 

Vivir en el presente le permite a la cebra disfrutar de cada momento del día, correr por el prado y juguetear con su manada.  Esto le ayuda a guardar toda la energía posible en su cuerpo y generar reservas, se encuentra sana y en óptimas condiciones para enfrentarse a lo que sea.

Cuando el león llega a aparecer, la cebra hace uso de todos sus recursos para salir corriendo a toda velocidad, y como está fuerte, puede llegar a escapar del león.

La que no escapa, bueno… quizás le ganó más el miedo y se paralizó o distrajo por unos segundos y eso le costó la vida.

¿Por qué las cebras que no fueron cazadas siguen felices con su vida?

  • Porque  viven en el presente, y no se quedan pensando en el pasado “pobre de mi prima la cebrita, se la comió el león, no lo merecía… tan buena que era… ¿por qué Dios permitió ésto?”.
  • Tampoco piensan sobre el futuro: “¿y si luego regresa el león? ¿y si se da cuenta que yo estoy más carnosa?”
  • Tampoco se quedan en la paranoia “Estoy segura que el león me vio directamente a los ojos, yo se que viene tras de mi”.
  • Y por lo mismo, no se quedan encerradas en una cueva por miedo a lo que pueda suceder con ellas después

Lo que sí hacen es prepararse físicamente en caso de tener que salir corriendo algún día, pero sin la preocupación de que así será, realmente disfrutan de su día porque “¿Para qué preocuparse mientras no exista el peligro?”

Diferencia entre cebras y humanos

  • La diferencia es que nosotros tenemos un área en el cerebro que  anticipa y crea estrategias para estar a salvo.  Pero usamos demasiado esa área, e inclusive de manera equivocada.  Si realmente quisiéramos sobrevivir, hemos de dedicarnos a crear fortalezas internas, desarrollar y aumentar más nuestra autoestima.
  • La otra diferencia es que nosotros vivimos como si el león estuviera a lado de nosotros todo el tiempo, y nuestro cuerpo está segregando las mismas sustancias que la cebra cuando sale corriendo, nada más que nosotros no salimos corriendo, nos guardamos esa energía y esas sustancias en el cuerpo, y mantenemos a nuestro organismo en un constante desgaste impresionante.  Lo cual con el tiempo, se traduce en ansiedad.
  • Las cebras usan el mecanismo del estrés para lo que es: sobrevivir en el momento presente.
  • Nosotros usamos el estrés para sobrevivir ahora, en el futuro, en toda situación que se nos pueda presentar, exista o no una amenaza real.

Vivamos como cebras

Entonces, aquí te van las recomendaciones de las cebras para ser más feliz:

  • Ocúpate cuando sea momento de ocuparte, deja de preocuparte antes de que el peligro exista o suceda en realidad
  • Deja que tu cuerpo repose y se fortalezca para que esté preparado a actuar cuando sea necesario
  • Deja de creer que todos los males del mundo (inseguridad, soledad, desempleo), tan sólo te sucederán a ti o que van tras de ti
  • Haz grupo, trabaja en equipo con tu familia y amigos, no estás solo
  • Cuando te alimentes, tómate tu tiempo, disfruta de cada mordida
  • Siente el aire pasar por tu cuerpo, alza la cabeza, cierra los ojos y respira profundamente
  • Goza de ser parte del ciclo de la vida, sin querer controlar más de lo que está en tus manos
  • Agradece cada momento haciendo lo que disfrutas
  • Si observas que a los demás les pasa algo malo, por favor no creas que tu eres el siguiente en la lista

Así es que ya sabes, a disfrutar del continuo presente.

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