¿El no saber lidiar con la frustración te genera ansiedad?

Una de las principales causas de ansiedad es desear que la realidad sea diferente, en ese momento, empiezas a ponerle requisitos a tu bienestar, creyendo que deberían cumplirse para sentirte bien y claro, muchas veces no se dan todos esos requisitos por lo que te frustras y al no saber manejar esa frustración te llenas de enojo, que tampoco liberas y bienvenida sea la ansiedad.

Te comparto que, he sido criada como hija única y la primera en la familia; primera hija, primera nieta, sobrina…por lo que estaba acostumbrada a que toda la atención estuviera puesta sobre mi y al estar sobreprotegida me fui formando la creencia de que yo era el centro del mundo y que los demás eran los que me proporcionan mi bienestar accediendo a todo lo que yo quería. Cuando fui creciendo ya no era la única, en el colegio tenía que “competir” con el resto de mis compañeros para atraer la atención y en la familia, fueron llegando nuevos miembros. En esos momentos, fue cuando empecé a aprender formas para llamar la atención y seguir siendo la primera, ya que, erróneamente había creído que si no destacaba o no era la primera no me iban a querer. Así que empecé a complacer, obedecer y acceder a todos los favores que me pedían. Después lo trasladé a amigos/as, parejas y conocidos, pero ninguna de esas acciones me daba lo que yo estaba buscando, lo único que conseguía era llenarme frustración y desilusiones, por no hablar de la desconexión conmigo misma, dejé de atender mis necesidades para enfocarme en la de los demás.

Después de tropezarme varias veces con la misma piedra, me di cuenta de que esa forma de actuar ya no me funcionaba y que necesitaba lidiar con toda la frustración que había acumulado ya que, el no saber qué hacer con ella me generaba mucha ansiedad.

¿Cómo funciona la frustración?

El alimento de la frustración son los requisitos, las expectativas y el enojo.

Cuantos más requisitos le pongas a tu bienestar más largo será el camino que tengas que recorrer para sentirte en paz. Te pongo un ejemplo: Si tu meta es tocar el piano, pero para tocarlo te pones como requisito aprender todas las notas y tocar la primera sinfonía de Beethoven, te llenarás de frustración al no conseguirlo a la primera y dejarás de hacerlo por diversión.

Respecto a las expectativas ocurre que, en base de las expectativas que tengamos valoramos los resultados. Muchas veces ponemos todas nuestras expectativas en los demás o en situaciones externas y de ésta manera, pocas veces, va a suceder lo que teníamos planeado por lo que además de frustrados acumulamos mucho enojo.

De esta manera, empezamos a acumular enojo y al no hacer nada con ese enojo, nos quedamos con una actitud pasiva ante la vida, en la que sorteamos los obstáculos llenándonos de exigencias y perfeccionismo.

Frustración que te lleva a la exigencia y el perfeccionismo

La frustración tiene mucho que ver con la exigencia y el perfeccionismo, ya que cuando no consigues lo que crees que quieres te presionas y exiges yendo en contra de ti mismo, sin cuestionarte por qué lo haces. Entras en un círculo vicioso en el que dejas de disfrutar lo que estás haciendo y valoras tus acciones en función del reconocimiento externo.

En ese momento te vas forjando una identidad en la que el error es castigado y tu juicio implacable, crees que si te equivocas “eres un fracasado/a” y te culpas por ser como eres, escondiendo facetas de ti que no entran en tus requisitos. Todo esto se convierte en rechazo, te rechazas a ti mismo y no sólo es que rechaces tus “defectos” sino que tampoco valoras tus cualidades y cada vez te sientes más inseguro de lo que haces, con el miedo de la mano y con la intuición de que “algo no va bien”.

Hasta que un día, toda esa frustración y enojo toman forma de síntomas y pensamientos extraños para avisarte de que es el momento de parar y cuestionarte si todo eso que has venido haciendo durante tanto tiempo realmente va contigo o no.

Una experiencia no es un fracaso, pues siempre viene a demostrar algo.

Tomas Edison

Pasos para lidiar con la frustración

Como primer paso, necesitas darle un lugar a toda esa frustración y enojo. Reconoce que ha estado ahí durante mucho tiempo y date permiso para expresarlo.

Es probable que ahí aparezcan muchos reclamos hacia los demás, la vida o hacia a ti mismo/a. Permítete expresarlos.

Cuando te das la oportunidad de expresar lo que has venido acumulando te permites comprenderte y la comprensión es fundamental para poder aceptar el momento en el que te encuentras.

El simple hecho de tomar consciencia de las creencias que fundamentan tus acciones hará que vayan saliendo a la luz muchas acciones en ti que, hasta ahora has hecho en base a tus requisitos o expectativas por lo que es una oportunidad perfecta para que hagas un alto y decidas si realmente quieres seguir por ese camino o abrirte hacia otros rumbos.

Es probable que, desde esta nueva forma de actuar te expongas al rechazo y a la culpa, ya que esa atención que tanto has reclamado hacia los demás te la vas a dar tu mismo/a y los de tu alrededor es probable que no estén acostumbrados a que actúes de esa manera y que tú, a sentir su desaprobación te sientas culpable, pero créeme, tan solo es una etapa y las relaciones verdaderas se fortalecerán en base al respeto y la aceptación.

También estarás expuesto/a a recibir un no por respuesta por parte de los demás hacia a ti, ya que puede, en parte, que se sientan “liberados” de la presión por complacerte y esto les lleve a conectar más consigo mismos e identificar los momentos en los que quieran poner límites a los demás y a ti. En este sentido, por favor, no te lo tomes personal, también están aprendiendo a conocerse, no tiene nada que ver contigo, sino con ellos mismos.

No importa la lentitud con la que avances, siempre y cuando no te detengas.

Confucio

Conclusión:

La frustración, como cualquier otra emoción, va con el ser humano y no se trata de querer eliminarla por completo de nuestras vidas, porque nos podemos frustrar en el intento 😉 sino de saber lidiar con ella y utilizarla a nuestro favor. Para mí, la frustración me da pistas para: ser consciente sobre dónde estoy poniendo la responsabilidad, aceptar mi parte, cuestionarme si realmente estoy dispuesta a asumirla y si es así planificar las acciones necesarias y llevarlas a cabo. También me da la posibilidad de seguir aprendiendo nuevas formas de relacionarme conmigo misma y los demás y me enseña a soltar lo que no depende de mí.

Y tú…¿cómo lidias con la frustración?

Autora Jesica Campos Estévez

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¡Hola! Soy psicóloga y fundadora de desansiedad. Logré transformar la ansiedad en libertad y plenitud. Deseo compartirte mi experiencia y ayudarte a superar la ansiedad.
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