Cómo superé el miedo a los fantasmas y lo paranormal

    En lo personal, he tenido en muchas ocasiones, mucho miedo a los fantasmas y a lo paranormal. A partir de que fue infundado desde mi infancia y alimentado por mi pensamiento mágico y por la obsesión en ese pensamiento… he sufrido muchas veces… en balde. Y hoy te quiero compartir algunas de las estrategias que más me han ayudado para superar este miedo.

    Cuando era niña, mis hermanas, (a las que a pesar de esto quiero mucho) me convencían de que en medio de las dos camas donde dormíamos las tres de vez en cuando, había una mano negra y peluda que podía salir por ahí en medio, y que en una de las orillas de la cama había un lobo (el cuál todavía recuerdo la cara que le puse), que salía en las noches a jugar. Así es que no me quedaba de otra, más que irme a la orilla segura junto a la pared, que era donde ellas querían que me moviera para que pudieran platicar bajito entre ellas. (y aquí hay un primer fenómeno que nos sucede, que creemos que no nos pasa nada gracias a que huimos o de que estamos en un lugar seguro, en lugar de saber que no nos pasa nada.. porque claramente ni la mano ni el lobo existían).

    Luego, más grande, me dediqué a ir en contra de lo que mis papás me decían que no podía ver, específicamente, “Mujer, casos de la vida real”, (programa de casos de violencia y abuso hacia la mujer mexicana), y películas como “Pirañas”, “Tiburón” y “Fredy Krueger”.

    Bastó con estas experiencias para que se activara mi imaginación y me infundara un miedo constante a los fantasmas, a los robachicos, a nadar en albercas yo sola y de noche, a nadar en el mar,  a los ladrones y a monstruos debajo de mi cama, dentro del clóset y detrás de la cortina.  Todo esto me hacía correr al cuarto de mis papás prácticamente todas las noches, hasta que tuve 12 años de edad…

    Recuerdo que me metía a bañar con mi perro chihuahueño para que me protegiera del payaso Esso (claro, el chihuahueño iba a poder contra él) jajaja. Y así tenía varios trucos para al final del día no enfrentarme a lo que temía.

    Al día de hoy, todos estos miedos han quedado atrás, y te puedo decir que ha sido gracias a que

    • he comprendido el poder de mi mente y de la sugestión
    • he aprendido a diferenciar que no porque sienta miedo, significa que realmente estoy en peligro o que algo malo va a pasar
    • he recordado que a pesar de ser humana (aparentemente indefensa ante este tipo de cosas), siempre tengo el poder sobre mí misma, sobre mi alma y sobre mi espíritu y nada ni nadie puede privarme de mi propia conciencia sobre mí misma.
    • he activado el poder del amor en mi interior, el cual estoy convencida, de que es mucho más poderoso que cualquier otra cosa a mi alrededor, real o irreal, creado por mi mente o por mi imaginación
    • he detenido la obsesión en los momentos que llega
    • aprendí a hacer las paces con el miedo y a enviar amor a cualquier “energía” que pudiera ser real
    • me he enfrentado a esos miedos directamente, hablándoles, parándome y abriendo la puerta del clóset, entrando a ese lugar oscuro para cinco segundos después salir corriendo y volverlo a intentar hasta quedarme ahí y enfrentarlo
    • me di cuenta, que en momentos de mayor estrés en mi interior es cuando me encuentro vulnerable a que me sienta indefensa y con este tipo de miedo, así es que en esos momentos, mejor me enfoco en relajarme y resolver lo que me está pasando dentro en realidad
    • en conclusión, me he posicionado por encima de los posibles peligros y me he dado cuenta de que no estaban ahí

    Esto no lo logré de un día para el otro…

    He de decirte que desde niña aprendí a enfrentar, recuerdo abriendo la puerta del clóset y asomándome debajo de la cama, muuuuchas veces, hasta estar de verdad segura de que no había monstruos ahí. Más adelante, me dedicaba a enfrentarlos diciéndoles que ahí estaba yo y que no podían hacerme daño, que si estaban ahí, que salieran de una vez por todas.

    Luego, aprendí a agradecer, visualizar y mandar amor a cualquier energía que yo pudiera sentir… para después aprender a diferenciar que muchas veces lo que sentía eran energías acumuladas de un lugar, más no precisamente “entidades”. De todas formas, por mucho tiempo he practicado hacer oración con toda la buena intención de mi corazón, por aquellas entidades que anden “perdidas” en esta Tierra, si es que eso es real.. lo cual.. no lo sé, pero de todas formas lo hacía.

    Después, practicaba dejar mi mano colgando sobre la cama (me daba miedo que la mano negra apareciera), y aguantaba y aguantaba, me iba a la mitad de las dos camas de mis papás y ahí me dormía.. sintiendo la orilla, asomándome por ahí.  Me quedaba en la alberca lo más que aguantaba. Me quedaba en cualquier lugar que me diera miedo aguantando lo más posible, hasta que logré pasar esa barrera del miedo y relajarme en esos lugares temidos.

    Luego me tocó trabajar en una empresa donde viajábamos mucho a ranchos en medio de “la nada” donde me tocaba dormir en cuartos antiguos, muchas veces sola, y yo creo que fue ahí, donde no me quedaba de otra y pasé noches enteras enfrentándome a ese miedo, y fue ahí, donde comprendí que era cuestión de relajarme y confiar en mí misma y en que yo siempre tendría el poder sobre mí.

    Honestamente, al día de hoy me asombro de mí misma. He podido ir a casas donde nos platican que asustan, y pasar por en medio del lugar más temido de la casa, en la noche, sola… sin miedo y más bien con mucha seguridad ¿por qué? porque sé que nada ni nadie puede realmente dañarme. Que si pasa algo, pues será el susto y ya tendré que temblar después, pero mientras paso por esos lugares, me dedico a activar ese poder dentro de mi al mismo tiempo que mando mucho amor a cualquier historia o persona que viviera ahí antes.

    A veces, acá entre nos, me he tomado el tiempo de presentarme en lugares donde me dicen que se pone difícil (sí, he ido a muchos… no sé si en todos lados pero en México es algo muy común estas historias), y entonces me pongo en medio del lugar y me presento, digo que estaré ahí unos días y que les mando mucho amor.

    Ojo, todo esto lo hago para sentirme fuerte y con poder por encima de estas historias, para ubicarme con seguridad en los lugares donde me podría sentir con miedo… más en realidad, todavía no estoy segura de que he sido escuchada por algo ni mucho menos por nadie. Te lo platico, pues así lo he hecho… y me ha ayudado para darme cuenta que:

    • El 99.99% de las veces que he tenido miedo, no ha pasado absolutamente nada extraño
    • El poder de mi imaginación es más fuerte que la realidad, más no es real
    • No vale la pena el desgaste

    He permitido que pase lo que tenga que pasar, y en confiar más en la realidad

    En general, en los momentos que he tenido miedo a lo paranormal, hago un alto, activo mi poder y confianza interior, y después me concentro en el presente y pongo mi atención en él. Con una certeza, de que permitiré que la realidad se muestre por sí misma, pero que no estaré sufriendo por algo que ni si quiera pasará.

    Y después, a la mañana siguiente, confirmo y reafirmo que en realidad no pasó nada grave…

    Ahora, hubo una ocasión en la que sí escuché cosas raras, pero mi papá dice que fue mi tío el que las hizo, de todas formas, me parece que fue demasiado el show como para haber sido puesto por él..(ahora que lo pienso, tendría que preguntarle para salir de la duda) por eso es que no puedo decir que el 100% de las veces no ha pasado nada extraño, pero aún y con esta experiencia, sí puedo decir que el 100% de las veces, no me ha pasado nada malo.

    ¿Me asusté? Sí..      ¿le sufrí…? sí…        ¿me pasó algo malo? no…

    Entonces, gracias a esa única experiencia, es que puedo constatar que del susto no pasa, pues realmente me asusté muchísimo y estaba segura de que algo estaba pasando, pero te repito, del susto no pasó… y más vale poner la atención en el presente y permitir que la realidad se vaya mostrando a sí misma, confiando en tu propio poder personal, para no sufrir en balde.

    Te explico un poco más sobre cómo funciona el miedo

    Prácticamente todos estos miedos tienen origen en una experiencia y son alimentados por la imaginación.

    Ya sean como mis experiencias, los cuentos de terror o las leyendas urbanas, casi todos los miedos que tenemos a lo paranormal provienen de una historia, imagen, película o información que obtuvimos en algún momento de nuestras vidas. Si bien cuando somos niños es normal empezar a experimentar el miedo, casi siempre se ve reforzado por todas estas historias que bien podríamos ahorrarle a nuestro inconsciente acumular.

    Y es a través de las “neuronas espejo”, que tu cerebro dice “eso me podría pasar a mí”, sintiendo… como si realmente te estuviera pasando o a punto de pasar eso tan horrible que viste o escuchaste.

    Esta sensación se ve aumentada por la imaginación, y aún más por la obsesión. Y si agregas un ambiente propicio… aún peor!

    Creemos equivocadamente que si estamos solos estamos en peligro y que si nos abrazamos del que tenemos a lado ya nada nos pasará, también creemos equivocadamente que porque tenemos miedo seguramente es que sí hay algo que temer, que porque sentimos que “hay algo” o porque nos pareció ver algo… seguro en cualquier momento seremos atacados o dañados.

    El miedo a lo paranormal te hace sentir desprotegido y sin poder

    Y el problema real detrás de este tipo de miedo, es que como no es de “esta Tierra”, te hace sentir como si no tuvieras poder, influencia o herramientas con las cuales defenderte, pues claro, no eres ninguno de esos actores con poderes sobrenaturales que les permiten combatir estos fantasmas, eres un ser humano normal, y en tu mente te posicionas como el personaje de la película indefenso que tiene todas las de perder, frente a algo más poderoso.

    Así es que por eso si algo te recomiendo para trabajar, es en que tengas la certeza, férrea, de que nada ni nadie puede influir en tu espíritu y en tu alma, y tampoco en tu cuerpo. Nada ni nadie puede hacerte perder la conciencia de ti mismo, y puedes decirte hacia tus adentros:

    “Yo siempre estoy en poder de mí, y aunque tenga miedo, mi sentido de poder sobre mí siempre estará intacto, estoy protegido por la fuerza y luz del amor que habita en todo y todos”.

    La evitación y huída refuerza el miedo

    Cada vez que huimos o evitamos enfrentarnos a estos y cualquier tipo de miedo, creemos equivocadamente que no sucedió eso que temíamos, gracias a que huimos. Pero nos quedamos con la duda de ¿qué tal que me quedo y si pasaba? Digamos que realmente no compruebas la realidad, y se sigue alimentando en tu mente una mentira reforzada por la evitación.

    Por eso, es muy importante que empieces a enfrentar, a quedarte, a esperar, a observar, a ponerte de frente de aquello que temes y aguantar el mayor tiempo posible para que puedas superar ese momento más intenso de miedo y pasar del otro lado de la cortina de humo y de miedo donde puedas relajarte y darte cuenta que el miedo pasa al enfrentarte a él.

    Así es que si te pudiera compartir algunas recomendaciones… son las siguientes

    1. Reconoce de dónde viene tu miedo, a partir de qué estás sintiendo miedo, qué relación estás haciendo, qué memoria se activó o que inseguridad apareció
    2. Permítete sentir el miedo en tu cuerpo, reconociendo que no porque tengas miedo, significa que realmente estás en peligro
    3. Reconoce que la imaginación y sugestión son poderosos, y haz un alto a estos pensamientos
    4. Ubícate en el presente, observa realmente lo que está pasando, describe el momento presente y sumérgete en él
    5. Identifica por qué puedes confiar en ti mismo, por qué tienes poder sobre ti, por qué puedes cuidarte a ti mismo frente a cualquier adversidad o susto y activa la certeza de que nada ni nadie puede lastimarte en tu interior
    6. Si para este momento no ha desaparecido el miedo, enfréntate a él. Levántate de la cama o entra a ese lugar, habla y di algo, posiciónate con seguridad en ese lugar
    7. Envía amor y luz a toda aquella energía que tu percibas disfuncional en algún lugar, y de esta forma, la transformarás en positivo
    8. Lleva un registro, de todas las veces que has tenido miedo, y realmente no pasó nada… para que confíes más en la realidad que en tu sensación de “hay algo”.
    9. Ábrete a descubrir las causas físicas y reales de aquellos sonidos o experiencias “paranormales” para que no todo lo atribuyas a lo inexplicable, te sorprenderás que muchas de las cosas tienen explicación
    10. Agradece tu vida, agradece la vida en general y ubícate en esta frecuencia donde elevas tu conciencia y te posiciones por encima de todo aquello que tenga frecuencia menor
    11. Y bueno, evita ver este tipo de películas o escuchar estas historias si ya sabes que eres sensible a ellas, y si escuchas algo, recuerda que “no porque alguien más lo dice es verdad”. Recuerda el poder de la sugestión individual y grupal (esta es aún más grande), y no te adelantes a historias que no tendrían por qué sucederte.

    En conclusión

    Mi actitud hacia este tema es de paz y amor, y realmente no me agobia ponerme a pensar si estas cosas son reales o no, simplemente sé, que no estoy en peligro, pues mi poder interior y la confianza en mí misma ahí están, pero no por un coco bash, sino porque lo he demostrado enfrentándome, y eso sería lo que te recomiendo, deja de huir y empieza a enfrentar poco a poco, para que puedas darte cuenta que estás seguro y segura, que es el miedo el que te hace sentir en peligro… y que tú te puedes proteger a ti mismo desde la confianza, el amor y si tus creencias lo permiten, un poder superior que tiene influencia en positivo (no desde la lucha) sobre todo y todos.

     

     

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    12 thoughts on “Cómo superé el miedo a los fantasmas y lo paranormal

    1. Muchas gracias por este post… La verdad y pensándolo mucho, me he dado cuenta que lo que ha ayudado a salir adelante en diversos miedos es enfrentandolos poco a poco y no evadiendo, si lo evado simplemente no lo supero.. al hacerlo voy creando más confianza en mi.. así que seguiré enfrentándome a lo que me da miedo poco a poco hasta superarlo… Mil gracias por todos tus consejos!!!!

    2. Hola Fabi, quiero acerte una pregunta tengo periodos en mi ansiedad en el que me obsesiono con los ruidos, me viene un ruido a la cabeza ( tipo recordandolo como cuando cantas una canción en tu mente) y me enfrasco tanto que parece que realmente lo escucho y me da miedo porque empiezo a pensar que estoy alucinando, pueden ser sirenas de coches, el piar de los pajaros y sonidos de ese tipo, cuando lo olvido se me pasa completamente pero a veces vuelve y me suele pasar en las noches cuando todo esta en silencio, esto es normal?

    3. Amor contra el miedo, es la mejor medicina. ¡Tal y como dices!

      Me ha encantado leer esta historia de cómo tú misma venciste tus miedos, y sobre todo de cómo lo hiciste por medio de la mente y el control del pensamiento. Tenemos verdaderamente una magnífica máquina que es nuestro cerebro, sólo necesitamos saber cómo usarla para nuestro beneficio.

      Gracias por tus artículos y por tu visión del mundo.

      Me encanta tu blog, Fabiola, tienes en mí una gran admiradora. Un abrazo enorme.

    4. Hola Fabiola yo ahora que soy mama tengo mucho miedo con toda la situación en el país de México
      el rapto de niños específicamente el que me llegue a pasar a mi a pesar de que siempre estoy al pendiente de ella.

      1. Hola Viviana, te entiendo, con tantas noticias que hay al respecto cualquiera podría tener miedo, pero hay que tener en cuenta algo, y es que preocuparte y angustiarte no hace que se resuelva la situación, solamente que sufras mientras que no sucede, y lo más seguro, es que nunca suceda y mientras tanto ya le sufriste… entonces Viviana, yo he resuelto este tema dándome cuenta de esto y haciendo todo lo que está en mis manos para sentirme segura y tranquila de que mi hijo está seguro, pero después de hacer eso, pues necesitamos descansar y confiar… ahora, si de plano no puedes sentirte tranquila, entonces buscar otro país, otras opciones, el punto es que si tomas la responsabilidad del asunto sin angustia y preocupación, puedes después darte esa calma basada en la confianza. Por otro lado, sí, hay inseguridad en nuestro país, pero hay un fenómeno que hace nuestra mente de sentir que somos los únicos en el mundo rodeados de los delincuentes, la realidad es que los delincuentes son los menos y la gente buena es la más. Sepárate un poco de las noticias pues aunque no te esté pasando a ti, al verlas, se siente como si sí. Y otra forma de superar esto, es mandándole todo tu amor a las personas que han encontrado en esto un medio de vida, y de cierta forma, comprendiendo por qué se dedican a eso, y mandándoles comprensión y luz para que puedan encontrar otras formas de vivir. Espero que mi respuesta te ayude Viviana, y aquí estamos para ayudarte, saludos!

    5. Muchas gracias por tan significativo aporte ya que en realidad, una de las cosas que nos impiden aun a superarnos son los miedos.
      De verdad gracias por estas experiencias y recomendaciones compartidas.
      Saludos.

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