¿Cómo mejorar las creencias que tienes de ti mismo?

Lo que crees de ti influye en tu nivel de confianza para enfrentarte tanto a los miedos como a los retos de la vida, ya que si el concepto que tienes de ti mismo es que eres una persona a la que se le dificulta superar sus miedos, que eres aprehensiva, que eres ansiosa o simplemente que eres miedosa, pues claro que se te hará más difícil enfrentarte a tus miedos. En éste post te quiero compartir cómo mejorar y modificar las creencias que tienes de ti.

A veces lo que crees de ti no es real

Atreverte a cambiar el concepto que tienes de ti mismo requiere de esfuerzo y humildad para reconocer que estabas equivocado, que quizás no eres 100% débil, incapaz o incompetente, y empezar a ver el otro lado de la moneda, la otra parte de tu historia en la que has sido lo contrario: capaz, competente y fuerte.

Definitivamente tú te comportas y reaccionas en función de lo que piensas de ti mismo, y esto es, en función a las creencias que has ido generando sobre ti. Éstas creencias que tienes ahora, las has ido formando a partir de experiencias de tu pasado, de lo que te dijeron sobre ti, de las comparaciones que haces de ti con otros, de lo que ves en la televisión…y a veces éstas creencias no son reales, pero tú crees que lo son, e inclusive tienes pruebas que lo demuestran, pero muy probablemente no estás viendo el panorama completo, sobre todo si el concepto que tienes de ti mismo es negativo.

Y suponiendo que sí fueras débil o incompetente para algunas cosas, ¿por qué no habrías de poder superarlo? Me asombra mucho cuando las personas aseguran “es que así soy, así he sido siempre”, bueno, y porque así has sido desde que tienes memoria, significa que ¿así tienes que seguir siendo? ¿No existe la posibilidad de cambio?

Yo no creo que nazcamos débiles o incompetentes para enfrentar los miedos, creo que nos vamos haciendo inseguros porque dejamos de creer en nosotros y entonces nos vamos sintiendo débiles, pero no nacimos así, nos hicimos, y de la misma forma que nos hacemos, nos podemos deshacer y volver a reinventar.

Necesitas descubrirte a ti mismo y llevar tu vida “a tu estilo”

Entonces, por un lado hay que analizar las creencias que tienes de ti y ver si son reales o no, buscando hechos del pasado que las sustenten y hechos que demuestren lo contrario, para que llegues a una visión más realista de ti mismo, y por otro lado, puedes encontrar las características de tu personalidad que no te encanten, y abrirte a la posibilidad de modificarlo, de evolucionar y transformarte.

En general, si mejoras el concepto que tienes de ti mismo, te será muchísimo más fácil encontrar la manera de enfrentarte a tus miedos y a tus retos, a tu estilo. Y digo “a tu estilo”, porque vas a necesitar descubrir cómo eres y aceptar esa forma de ser y encontrar la fuerza en esa forma de ser.

No se trata de que te conviertas en el “modelo ideal” de personalidad, fortaleza y capacidad están confundidos bajo la propaganda, como si el que es fuerte nunca tiene miedo…¡para nada! Fuerte es el que sabe que tiene miedo y decide actuar con todo y él, es más, agarrado de la fuerza de él.

Obsérvate a ti mismo de una manera más realista

Existen dos maneras de verte a ti mismo: la manera realista y la manera distorsionada.

Déjame te platico qué pasa cuando te ves a ti mismo de manera distorsionada:

La manera distorsionada es la que proviene de tus juicios y exigencias a ti mismo, de todos los deberías y culpas que te has autoimpuesto con la idea de que si “eres de cierta forma”, serás digno de ser amado, respetado y valorado.

En base a esas exigencias, es que llegas a conclusiones sobre ti. Por ejemplo, si tienes la exigencia de “debo de ser perfecto, equivocarse es de débiles”, cuando te equivoques te vas a culpar y juzgar y vas a llegar a la creencia de ti mismo de “soy un débil porque me equivoqué”, y entonces claro, la próxima vez que te vuelvas a enfrentar a una situación parecida, te generará miedo, pues no te sentirás capaz de hacerlo de manera perfecta como “deberías de hacerlo”.

El problema con esto es que rara vez es suficiente, el estándar al que has querido llegar crece y crece y por más que llegues a lo que buscas, no parece ser suficiente…¿por qué? porque lo que prevalece es la creencia sobre ti mismo.

O sea, si tu piensas de ti “soy débil porque me equivoco”, por más que tengas nueva información que te diga que no eres débil, tú te seguirás convenciendo de que sí lo eres. Digamos que no importa si realmente lo eres o no, si tú no crees que lo eres, ante tu mirada y percepción, no lo serás. Y esto es porque así funciona el cerebro, sesgando y seleccionando la información que le conviene según la creencia que tiene.

Otro ejemplo es que si tu piensas de ti “no soy capaz”, por más que seas capaz, seguirás encontrando la manera de convencerte de que no lo fuiste. Y lo mismo hacemos con las creencias que tenemos sobre nosotros mismos.

Mientras más profunda sea la creencia que tienes de ti mismo, ya sea negativa, realista o positiva, más te esforzarás por hacerte ver que es real, más te negarás a ver que no es real. Por eso es tan, pero tan importante, que modifiques lo que crees de ti para que dejes de verte incapaz o débil ante los miedos y puedas recuperar tu libertad.

Algunos ejemplos de creencias distorsionadas sobre nosotros mismos

Entonces, identifica si tienes alguna de éstas creencias que te pueden estar limitando, y que probablemente son irracionales:

  • Sólo/a no puedo enfrentarme a mis miedos, necesito de alguien más para lograrlo
  • Los demás son mejores personas que yo, más capaces, más inteligentes, más físicamente guapos
  • Como siento que no puedo, seguramente es porque no puedo
  • Soy débil, no tengo la fuerza necesaria para enfrentarme a mis miedos
  • He enfrentado tantas veces mis miedos sin éxito alguno que ya no tengo esperanza de que sea posible superarlo
  • Soy una persona que le cuesta trabajo superar sus miedos
  • No soy capaz, el miedo es más grande que yo
  • Nací ansioso y seguiré siéndolo, por eso no puedo superar los miedos, porque soy ansioso
  • Me cuesta trabajo enfrentarme al mundo por culpa de mi pasado, si todo hubiera sido diferente hoy no me sentiría así
  • Cuando me sienta fuerte, significará que ya puedo enfrentarme a mis miedos
  • Hay algo mal en mi
  • Tendré ansiedad por siempre
  • Como soy no es suficiente, tengo que ser como los demás quieran que sea para que me quieran o acepten

Estas son algunas de las creencias que te pueden estar limitando y privándote de tu libertad, y ¿por qué son irracionales o distorsionadas? Porque hablan solamente de una parte de la historia, más no de toda la historia. El simple hecho de que estés aquí leyendo esto significa que sí has sido capaz de sobrellevar tu situación, quizás no de la forma que tu mente te dice que deberías de hacerlo, pero estás aquí, eso significa que sí has sido capaz. Recuerda que no porque sientas que no eres capaz significa que en realidad no lo eres.

Son distorsionadas también porque la mayoría son absolutistas, y recuerda que cuando pensamos en términos de “todo o nada”, probablemente estamos en un error. También están basadas en cuestiones del pasado, en culpas y en emociones, en el famoso razonamiento emocional, el cual es una distorsión, de pensar que porque así te sientes, así es la realidad.

Date cuenta de cuántas veces estabas seguro de algo, y después resultó que no sucedió como pensabas. De la misma forma, date cuenta de cuántas veces has pensado de ti algo y los hechos demuestran lo contrario.

¿Cómo tener una visión más realista de ti mismo?

Te comparto ejercicios e ideas para que puedas mejorar el concepto que tienes de ti mismo, hasta al grado de modificar lo que crees de ti:

  • Encuentra hechos de tu pasado que te demuestren que sí has podido, que sí eres capaz
  • Escribe tu creencia y después su contraria, por ejemplo “soy ansiosa”, vs “no soy ansiosa,” “soy miedosa” vs “soy valiente”, y escribe debajo de cada una de esas creencias todas las razones que se te ocurren para pensar cada una de esas cosas, al final, integra ambas partes y llega a una nueva conclusión de quién eres. Puedes hacerlo con todas las creencias que tienes sobre lo que eres. Algunas etiquetas que nos ponemos son las siguientes:
    • Por ejemplo: Soy débil, soy desordenada, soy impaciente, no soy constante, soy dispersa, soy floja, soy orgullosa, soy enojona, soy indecisa, soy dependiente.
  • Imagina que te han dado el premio noble de “La persona más confiable del mundo”, (sólo imagínalo) y escribe las razones por las que podrían de verdad darte ese premio, ¿qué características tienes que te harían digno de recibirlo? Y después de reconocer esas características en ti, pregúntate ¿cómo las puedes usar ahora a tu favor?
  • Escribe tres miedos de tu infancia o tu pasado que has logrado superar y escribe qué tienes tu dentro de ti que te permitió hacerlo, qué se activó en ti, cómo lo lograste.
  • Comprende que en tu vida has hecho lo mejor que has podido, con los recursos e información y nivel de conciencia que has tenido en cada momento, que no hubieras podido hacerlo diferente o como lo harías ahora, pero que en tu presente, tienes estas nuevas herramientas con las que puedes empezar a actuar diferente. En otras palabras, deja de culparte por el pasado pues hiciste lo mejor que pudiste.
  • Date cuenta que detrás de muchas creencias que tienes de ti, hay ganancias secundarias. Por ejemplo, de algo te sirve pensar que eres débil, quizás al pensarlo te ahorras o evitas el enfrentarte al fracaso, cosa que en realidad le tienes miedo. Quizás al pensar que eres ansioso tienes una razón para dejar de ir a los lugares que no te gustan, quizás al pensar que eres dependiente no te enfrentas al miedo que te da la soledad. En fin, cada creencia que tienes de ti, tiene ventajas y desventajas, te recomiendo mucho que de las principales creencias que te están limitando hagas éste ejercicio y dejes ir las ventajas o las obtengas de una manera más sana y positiva.
  • Puedes hacer un ritual de despedida de las etiquetas que tienes de ti, escribiendo cada una de ellas en un post-it, pegándolas en todo tu cuerpo. Después, viéndote a un espejo, te vas a ir quitando una por una de las que ya no quieres, agradeciéndole por lo que te ha dado y despidiéndote de ella, hasta quedarte con las etiquetas que consideras que sí son parte de tu esencia real.
  • Escribe un cuento en el que te describes a ti mismo/a como si estuvieras narrando en tercera persona. Por ejemplo: Fabi es una mujer de 31 años que le gusta…que no le gusta…que su pasión es…que sus habilidades son…
  • Reconoce que no tiene nada de malo reconocer tus fortalezas, no temas en volverte narcisista, no es egoísta ni nada por el estilo, simplemente necesitas ser objetivo y realista contigo mismo de quién eres en todos los sentidos.

Puedes, porque crees que puedes

La diferencia de quienes se enfrentan a sus miedos y quienes no, radica en que los primeros están de su lado y se atreven a creer que pueden, quienes no se enfrentan a sus miedos realmente creen que no pueden.

Y…¿por qué no habrías de poder? y ante ésta respuesta es donde aparecen las creencias “porque soy débil, porque lo he intentado mil veces y no he podido, porque me dicen que no puedo”, y esto significa que entonces ¿crees que por haberlo intentado mil veces la siguiente no puede ser diferente? ¿crees que lo que te dicen los demás es verdad? ¿crees que realmente eres débil?

Hay que cuestionarse lo que creemos de nosotros mismos para realmente poder confiar en nosotros y atrevernos a enfrentar.

En conclusión

Para poder mejorar el concepto que tienes de ti mismo, te recomiendo que hagas todos estos ejercicios pero con una actitud de amor y comprensión hacia ti mismo, reconociendo que eres humano, que no existen los modelos o personalidades perfectas e ideales, que eres único y que en cuanto reconectes contigo y veas lo único y especial y fuerte que eres al ser así, te será más fácil enfrentarte a tus miedos y a los retos de tu vida…a tu estilo, siendo como realmente eres, dejando de pensar de ti lo peor, y esperando lo mejor.

 

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¡Hola! Soy psicóloga y fundadora de desansiedad. Logré transformar la ansiedad en libertad y plenitud. Deseo compartirte mi experiencia y ayudarte a superar la ansiedad.
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Comentarios

    • veronica
    • 25 noviembre, 2016

    gracias fabiiiiii me llego demasiado este mensaje ya es hora de creer en mi te quiero millllll gracias
    por tu inmensa ayudaaa dios te bendiga besotes desde chileeeeeeeee

Los comentarios están cerrados.
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