¿Cómo dejar de ser víctima de tus miedos?

Eres víctima de tus miedos cuando ves al miedo más grande que tú, con todo el poder y fuerza que tú crees no tener, eres víctima de tus miedos cuando dejas de creer en ti, por eso, para dejar de ser víctima de tus miedos necesitas recuperar la confianza en ti mismo y volver a creer, creer que te es posible superarlos.

Eres víctima de tu miedo cuando te visualizas más chico/a que él

Quisiera exponerte una idea, y es que cuando una persona es víctima de otra, es porque el victimario aparentemente tiene más poder o fuerza que el otro, pero casi siempre, no es porque realmente lo tenga, sino porque la víctima se visualiza sin poder y sin fuerza, otorgándole la capacidad al otro de decidir sobre sí porque se visualiza a ella incapaz, insuficiente, sin valor, débil…y no es capaz de ver con qué recursos sí cuenta para enfrentarse a la otra persona. Por ejemplo, puedes tener una desventaja en fuerza pero quizás tienes más inteligencia, etc. etc.

De la misma forma, normalmente le tenemos miedo al miedo, porque no nos damos cuenta del poder que sí tenemos sobre él, porque no nos empoderamos y nos armamos de fuerza para enfrentarlo, y esto es, porque no confiamos o no creemos en nosotros mismos.  Mentalmente no consideramos la opción de que seamos capaces.

Es por esto que para dejar de ser víctima de tu miedo, es importante que dejes de verlo con tanto poder y recuperes el poder que tú sí tienes, ¿cómo? creyendo en ti.

Al volver a creer en ti, aumentarás de tamaño frente a tu miedo, a la vez que éste se hará más chico.

Cree en ti simplemente porque eres, porque existes

Si sientes que no tienes razones para creer en ti, que todas las pruebas confabulan contra ti, que todas las veces que lo has intentado has fracasado… o simplemente te sientes débil y sin fuerza, entonces necesito decirte algo: cree en ti simplemente porque eres humano, porque eres, porque existes.

Te platico un poco de mí, recuerdo que en algún momento de mi crisis, realmente, de verdad, en serio que no me creía capaz de enfrentar absolutamente nada, a veces ni si quiera salir de mi cuarto, ver a los demás o decidir qué ropa ponerme.  Y un día me quedé efectivamente sin salir de mi cuarto, reflexionando y escribiendo sobre esto, tratando de encontrar razones por las cuales confiar en mi, hechos que me dijeran que sí podía, que sí era capaz, fuerte, que sí podría superarme a mí misma…

Pero no las encontraba, no encontraba razones, y entonces me puse a hablar conmigo misma frente al espejo y entre lágrimas y confusión de repente me dije a mi misma “bueno, ¡confía en ti simplemente porque eres humana! porque estás viva, porque estás aquí”.

Lo que sentí en ese momento es que aposté en mi, me puse de mi parte, a pesar de no ser quien se suponía que tenía que ser, o a pesar de no sentirme como se suponía que tenía que sentirme o a pesar de no encontrar una sola razón para confiar en mi.

A pesar de todo esto, decidí confiar.

Decidí salir de mi cuarto y enfrentarme al mundo y a mis miedos, con la disposición de descubrir por qué sí era digna de confianza. Me ayudaba saber que al estar con depresión y ansiedad muy probablemente tenía una visión distorsionada de mí misma que no me permitía verme tal y como era, que no me permitía encontrar mis fortalezas, pero precisamente, sabía que como estaba distorsionada, seguramente en algún lugar de mi sí había una fortaleza, un gramo de poder del que me podía agarrar para recuperar mi vida.

Y empecé a sacar la valentía y la fuerza desde ese miligramo de confianza para enfrentarme a lo que temía, hasta que volví a hacer un alto y analicé que sí era capaz, y empecé a reconocer que sí podía, y poco a poco, empecé a abrirme a considerar la posibilidad de que sí era fuerte, de que sí tenía habilidades y cualidades que me iban a permitir salir adelante de la crisis.

Mientras más me iba enfrentando a mis miedos, más iba recuperando la confianza en mi.

La confianza se genera y se recupera

Y con esto te quiero platicar que no se va a tratar de que te conviertas en otra persona, o de que aprendas a confiar en ti haciendo uso de cuestiones externas; se trata de que recuperes la confianza que ya está en tu interior.

¿Cómo? bueno, la confianza se genera enfrentándote, observándote lo más objetivamente posible, sin magnificar tus “debilidades” y sin esconder tus fortalezas. Reconociendo quién eres pero en base a que te vas poniendo a prueba y también en base a que observas tu pasado con objetividad, incluyendo todos los hechos.

A veces podemos saber quiénes somos y cómo volver a confiar en nosotros a partir del análisis (como lo estás haciendo ahora) pero también ayuda muchísimo pasar a la acción y observarte para que al final del día llegues a una conclusión de por qué sí puedes confiar en ti.

Entonces, ¿qué puedes hacer para creer en ti?

  • Primero, lo que ya te platiqué, anímate a creer en ti simplemente porque lo mereces, ponte de tu lado y sé consciente de que seguramente en algún lugar de tu ser tienes fuerza y poder para enfrentarte a tus miedos y a la vida.
  • Después, te recomiendo que hagas una evaluación de las creencias que tienes sobre ti mismo, esas conclusiones que tienes sobre por qué no puedes, por qué eres débil, o por qué el miedo es más grande que tú.
  • Una vez que haces éste trabajo, empiezas a romper tus miedos en pequeños pasos, en pequeñas exposiciones, las cuales irás enfrentando partiendo de la confianza ciega en ti, pero concluyendo al final que sí fuiste capaz de hacerlo.
  • En medio de todo éste proceso, vas reconociendo quién eres, reconcluyendo por qué sí puedes, cuáles son tus fortalezas, habilidades, cualidades, dones, talentos y virtudes que te permiten enfrentarte a los miedos, y vuelves a reconcluir también sobre tus miedos, viéndolos objetivamente, del tamaño que son.

En otro post te estaré compartiendo cómo modificar las creencias que tienes sobre ti mismo, también encontrarás el audio con la explicación completa de éste paso, así es que mantente al tanto dejando tu mail en el formulario de la derecha. Mientras tanto concluyo este post con la siguiente conclusión.

Conclusión

Para dejar de ser víctima de tus miedos, necesitas verte a ti mismo y a ti misma del tamaño real que eres, así como ver a tu miedo del tamaño real que es, y darte cuenta que el miedo proviene de tu mente, de las conclusiones a las que has llegado, más no de la realidad, y que en el momento que vuelvas a confiar y creer en ti, podrás encontrar la valentía y fuerza para enfrentarte a tus miedos por más grandes que los veas.

 

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¡Hola! Soy psicóloga y fundadora de desansiedad. Logré transformar la ansiedad en libertad y plenitud. Deseo compartirte mi experiencia y ayudarte a superar la ansiedad.
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Comentarios

    • Esther
    • 4 diciembre, 2016

    Hola Equipo de Desansiedad.
    Mi historia es la siguiente.
    Desde pequeña siempre he sido una chica insegura, mi madre con su manera de ser y educarme es lo que me ha inculcado. Cuando fui adolescente, ella cayó en una depresión debido al fallecimiento de sus padres.
    Su carácter se acentuó, sus desconfianzas crecieron y empezó a entrar en un bucle de amenazas y maltrato psicológico hacia mi padre y hacia mi.
    Las amenazas de suicidio eran casi a diario, reproches, amenazas de cualquier tipo para conseguir lo que ella quería.
    No había noche que yo no me fuera llorando a dormir o con miedo a su reacción. Quería permanecer en casa el menor tiempo posible. Ella me culpaba de su estado constantemente.
    Con 25 años me hecho de casa y fui a vivir con mi abuela paterna. Al año de estar en su casa y de seguir recibiendo llamadas amenazantes me dio mi primera crisis de ansiedad. Logré “superarla” pero durante estos años hasta ahora que tengo 34, he estado muy irritable, amargada, odiando a todo el mundo. Mi chico que lleva conmigo 12 años me dijo que había cambiado, que ya no era la misma y la verdad es que yo me lo notaba pero no podía evitar comportarme así. He estado amargada y muy a la defensiva con todo. Llorando muchas veces y comportándome muy mal con quien me quiere. La situación con mi madre no la he podido solucionar, sólo callar y seguir para delante.
    Ahora hace 8 meses que vivimos solos mi pareja y yo y con mucha ilusión….pero hace 4 meses me dio otra crisis y me siento perdida, con la sensación de que no voy a poder con esto, muy insegura y con la sensación de que me falta seguridad para afrontar la nueva vida. Me veo perdida, sin saber por donde empezar ya que no he tenido un modelo de familia y tengo miedo. Puede haber influido el pasado con mi madre en mi situación actual? No me siento madura y eso me da miedo porque no se como hacerlo.
    Muchas gracias.

      • Esther
      • 4 diciembre, 2016

      Añadir que me siento cómo si no fuera yo, estoy en el piso y me siento rara desde que me dio el ataque de ansiedad. Como si no estuviera viviendo mi vida. Los primeros meses en el piso nuevo no fueron así….era como si hubiera vivido en el toda la vida (ya que no hemos cambiado de barrio), pero desde la crisis todo ha cambiado.
      Siento mucho miedo y me siento rara.

      • Marinela Nicolás / equipo desansiedad
      • 5 diciembre, 2016

      Hola Esther, gracias por escribir a desansiedad.

      Las causas por las que tenemos ansiedad vienen de nuestro interior (creencias, baja autoestima) aunque este interior se ha formado en gran parte por las experiencias de nuestra niñez. Te comparto este artículo sobre la diferencia entre las causas y disparadores de la ansiedad:

      http://www.desansiedad.com/2014/11/20/diferencia-entre-causas-y-disparadores-de-la-ansiedad/

      Y quizá te sientas identificada con esto:

      ¿Tienes miedo a crecer? ¿Te abruma la idea de ser adulto?
      http://www.desansiedad.com/2014/09/02/si-te-sientes-incompetente-abrumado-o-miedoso-ante-la-vida-necesitas-leer-esto/

      Y para transformar la ansiedad un punto fundamental es comprender qué es y cómo funciona. Para ello te recomiendo mucho la guía gratuita sobre lo primero que necesitas saber de la ansiedad en la que encuentras respuestas a las preguntas frecuentes y qué pasos seguir para superarla.
      La puedes descargar en el siguiente enlace:

      “Lo primero que necesitas saber de la ansiedad.”
      http://www.desansiedad.com/lo-primero-que-necesitas-saber-de-la-ansiedad

      Espero te sirva de ayuda.
      Un saludo

      • Esther
      • 5 diciembre, 2016

      Muchísimas gracias por contestar! El primer artículo ya lo había leído, el resto muy interesante. La verdad es que estoy viviendo la vida que quería, vivir en pareja y formar una familia, pero ahora que ha llegado el momento me siento muy insegura y perdida. Soy emocionalmente muy inmadura y creo que ahora que por fin puedo disfrutar de mi vida no se hacerlo. Pero poco a poco voy mejorando y conseguiré ser totalmente feliz. Muchísimas gracias por la labor que hacéis.

    • Lalo
    • 4 septiembre, 2016

    Fabiola gracias porque me has ayudado a entender muchas cosas. Enfrentar mis miedos ha sido de lo mas difícil y es que la mente es curiosa pues mis miedos estaban disfrazados. Un temor tan comun como lo es la soledad que siempre negué aceptar. Siempre me he dicho que la soledad no era mi miedo, voluntariamente me he hecho un ermitaño y me he apartado de los demás, pero precisamente al estar solo escapaba de la realidad de mil maneras porque lo que huía era del sentimiento de la soledad y éste sentimiento relucía al sentir el rechazo de los demás y por eso mismo me he apartado, un circulo vicioso donde huyo de la soledad con la misma soledad. También temía a la muerte, no al dolor por esta ni el hecho de dejar de existir, siento que ya he desperdiciado mucho tiempo de mi vida por la ansiedad y que nunca podre vivir realmente, en pocas palabras miedo a la muerte.

    Si la ansiedad ha tenido un mensaje para mi era que le he estado poniendo este disfraz a mis miedos para no enfrentarlos, ahora sé que mi cuerpo me está pidiendo que me deje experimentar esta soledad y aceptar que ya hay muchas cosas de la vida que me he perdido, pero muchas cosas que me quedan por descubrir. Creo que ahora entiendo por fin el final del lobo estepario 🙂

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