¿Te sientes empastillado? Evita caer en la medicalización

    Recientemente traigo en la mente la inquietud de escribir algo sobre el exceso en el uso de la medicación para asuntos emocionales, pero no me animaba a hacerlo, hasta que encontré un artículo escrito por el Dr. Jorge Tizón, quien habla sobre la medicalización, y aquí me gustaría compartirte más de lo que se trata.

    Estoy encantada de haber encontrado a Jorge L. Tizón él es psiquiatra, ha publicado muchos libros y recibido muchos premios y representa muy bien a su gremio de los médicos en el sentido de que logra ser un médico humano con perspectiva realista de la necesidad de integrar cuerpo, con mente y emociones. Y recientemente publicó un artículo en la revista de psicología positiva de Jorge Bucay “Mente Sana”, que se titula “Empastillados, la trampa de la medicalización”.

    Medicalización es tratar asuntos no médicos con medicina

    En éste artículo nos explica que la medicalización tiene que ver “con la comprensión y el cuidado de asuntos no médicos mediante teorías y remedios médicos o sanitarios”, refiriéndose a cómo la medicina ha sido involucrada en nuestra vida cotidiana para calmar o tratar asuntos como la infelicidad, la angustia laboral, la soledad, e inclusive procesos naturales como el embarazo, el envejecimiento, la sexualidad y hasta los niños traviesos.

    “Estas situaciones tienen que ver con la medicina y con nuestro cuerpo, desde luego, pero se tiende a enfocarlas y cuidarlas más y más con enfoques médicos…Y por mucho que estas situaciones puedan provocar dolor o sufrimiento, no pueden ni deben verse como situaciones médicas, ni deben ser diagnosticadas como “ataques de angustia”, “depresiones” y demás. Menos aún, dejar de utilizar los remedios caseros o no médicos que se utilizaban hasta hace no mucho tiempo: deporte, caricias, masajes, diversiones, cataplasmas…”.

    La inmediatez en nuestro estilo de vida nos ha llevado a la medicalización

    Y continúo citando…

    “Los medicamentos tienen una acción más rápida y aparentemente inocua, por lo que se han ido haciendo imprescindibles en un muchas de esas situaciones: así, para cuidar los traumatismos leves o las agujetas usamos ibuprofeno en vez de frío y calor locales; para el insomnio, píldoras para dormir en vez de masajes o meditación o baños turcos… Ni unos ni otros curan el proceso corporal; solo alivian. Lo importante es mirar qué es lo que ayuda e intoxica menos.”

    Más adelante en el artículo explica cómo ésta situación se ha dado principalmente por un estilo de vida en el que queremos resultados rápidos, inmediatos, donde las molestias y los dolores o las frustraciones las queremos curar rápido sin realmente ver a qué se deben, simplemente queremos que se vayan, y en mis palabras diría, sin asumir la responsabilidad que nos corresponde sobre ellas, sin obtener el aprendizaje tan valioso que nos pueden dejar.

    De cierta forma nos dejamos llevar por éste estilo de vida sin darnos cuenta que es precisamente éste estilo de vida alrededor de la inmediatez y la cura rápida, la que nos está generando la enfermedad y el sufrimiento.

    El problema de la medicalización es la actitud pasiva y sumisa del cliente ante la pastilla o el médico

    Y vuelvo a citar “Esa inmediatez es lo que se está aplicando masivamente a la salud, y en general, a los problemas corporales, familiares e individuales. Hay que usar el medicamento cuanto antes para no tener limitaciones en la vida. Mejor no mirar los efectos secundarios y menos todavía qué otras cosas se podrían hacer o dejar de hacer si no se confiase tan sumisamente en el poder del medicamento y se hubieran buscado más alternativas. La medicalización necesita de la pasividad y actitud sumisa de unos ciudadanos-consumidores que han renunciado a su autonomía y su capacidad crítica en este campo y otros muchos”.

    ¿Qué fuerte cierto? qué fuerte estas líneas, en las que claro, la persona entra en una actitud sumisa, pasiva frente a su propia recuperación, la cual realmente solamente está en sus manos. Por eso insisto tanto en que el medicamento sea el último recurso al que acudas para tratar tus cuestiones emocionales, pues si asumes tu propia responsabilidad sobre ellos, no sólo te sentirás mejor sino que aprenderás herramientas y recursos que no sabías que tenías y que te pueden ayudar a cruzar tu vida en un futuro.

    La verdadera recuperación está en tus manos, no fuera de ti

    “Existe otra vía, otra actitud: esperar, aceptar limitaciones, pensar, observar, acudir a los familiares y allegados, acudir a los amigos y conocidos, acudir si es preciso al médico o enfermero y utilizar el medicamento con la conciencia de que es un calmante temporal, que en la mayoría de los casos no va a la causa, sino a disminuir las molestias…En definitiva, lo que nos cuesta es adquirir una responsabilidad personal sin delegar en el fármaco, los médicos, el consumo sanitario…”

    Y aquí lo que le comparto a algunas de las personas que están en contacto conmigo en su recuperación, es que si calman los síntomas de la ansiedad usando un medicamento, se habrán perdido la oportunidad de darse cuenta que los síntomas eran inofensivos, y de cierta forma, se quedará la duda y la sensación de falta de poder sobre ellos, y si en algún futuro regresan, volverán con la misma cantidad de miedo y susto alrededor de ellos, pues no te habrás dado cuenta que tú tienes una influencia sobre ellos, que tú puedes disminuirlos o inclusive vivirlos sin tanto sufrimiento y sin la sensación de peligro inminente.

    Hay que buscar la cura en el lugar indicado

    Por otro lado, estoy consciente y lo viví en carne propia que el sufrimiento es impresionante, la desesperación y la angustia te hacen salir corriendo al psiquiatra, ¡yo misma lo hice! aunque en mi caso la psiquiatra en lugar de medicarme me preguntó qué necesitaba hacer para recuperar mi fe en la vida, mi ilusión por vivir, y saliendo de la consulta hice mis maletas y me salí de casa de mis papás con la fuerza que la misma ansiedad me daba para salvarme a mí misma.

    Y claro, así como Hilda, que fue la psiquiatra consciente de la parte mental y humana del ser humano, existen muchos otros médicos psiquiatras con la visión correcta sobre “los trastornos emocionales”, viéndolos como tal, emocionales, sin embargo, en muchas pláticas les he compartido que me enciende mucho cuando me platican que “mi médico dice que la ansiedad no tiene cura”, y sólo puedo pensar que claro que para ellos no tiene cura, pues no está en sus manos, no está en su saber, no está en lo que en la facultad le enseñaron.

    Pero si le preguntas a alguien que ya lo vivió y lo sobrevivió, si le preguntas a muchos psicólogos conscientes, la ansiedad sí tiene cura, y definitivamente que no necesitas vivir amarrado a medicamentos de por vida para dejar de sentirla, necesitas cambiar tus actitudes, tu manera de interpretar la realidad, tu manera de cuidarte a ti mismo, tu manera de gestionar tus emociones y llevar tu vida…

    Efectos negativos de la medicalización o vivir empastillado

    Y más adelante, Jorge Tizón detalla los efectos negativos de la medicalización, como lo son las intervenciones médicas o dosis innecesarias e inadecuadas. Ante lo que sólo me llega a mi mente la cantidad de gente que leo en el grupo de apoyo de facebook diciendo “el médico me aumentó la dosis, me cambió de medicamento” una y otra vez… una y otra vez hasta ver a qué hora se le quita la angustia.

    Finalmente, nos comparte algunas bases para el cambio de ésta situación, hablando desde la política, las instituciones y la sociedad, pero principalmente, abordando estos puntos:

    • son parte de la vida la muerte, la enfermedad, las frustraciones, la pérdida y el dolor
    • la medicina tiene poderes limitados y su ejercicios profesional implica asumir riesgos
    • los médicos no lo saben todo de la vida, ni tan si quiera de la salud ni de la enfermedad
    • la salud y la enfermedad se definien más por lo sociocultural que por lo médico, salvo en campos muy concretos de la medicina
    • los pacientes deben asumir la responsabilidad que les corresponde y no dejar sus problemas en manos de los médicos
    • los médicos han de reconocer sus limitaciones y apostar por una nueva práctica de la sanidad

    Desde mi punto de vista, existen otros efectos negativos de vivir empastillado, he visto muchas personas en ésta situación, y principalmente observo lo siguiente:

    • una falta de capacidad para contactar con lo que se está sintiendo
    • pasividad frente a las decisiones de la propia vida
    • búsqueda de satisfacción en cuestiones superficiales (imagen, ropa, dinero)
    • una sonrisa que parece real pero no lo es
    • falta de concentración, conversaciones sin lógica o seguimiento
    • falta de escucha a la conversación de los demás, diálogo muy personal y egocéntrico
    • ausencia de emociones, tanto positivas como negativas

    Y es lógico, pues cuando vivimos evitando sentir, eso es lo que conseguimos. Por eso, el camino difícil pero realmente gratificante, es el de aceptar que sientes, que eres humano, que tienes emociones, y aprender a vivir y convivir con ellas sin hacerte daño.

    En conclusión

    Lo que rescato de éste valiente artículo es compartirte la importancia de que asumas la responsabilidad sobre tu propio proceso de sanación, que sepas que es un proceso que no será inmediato, pero que lo que estás sintiendo tiene un origen en tu interior. Que no estás limitado por tu cuerpo, no estás enfermo y no necesitas salir corriendo a urgencias o al médico cada vez que te sientas mal.

    Y en el momento que asumas esa completa responsabilidad, dejando de culpar a otros por estar así o dejando de esperar que otros te saquen de ese estado, entonces recuperarás tu poder interno, y en ese momento, podrás usar tes, masajes o la ayuda de tus amigos, pero no desde la parte pasiva o víctima, sino desde la parte que se ama a sí misma y busca todos los medios para recuperarse a sí mismo.

    Finalmente, te comparto una lista de reproducción de videos de Jorge Tizón donde nos comparte más sobre éste tema:

     

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    9 thoughts on “¿Te sientes empastillado? Evita caer en la medicalización

    1. Hola
      yo hace ya 10 mese deje la sertralina, a sido muy difícil ya que lleva cuatro años , entre relajación, yoga, tapingg y flores de bach voy en camino…pero me esta ocurriendo que todos los medicamentos me dan miedo, me aguanto cualquier dolor de cabeza y malestares musculares por miedo a que el medicamento me produzca un infarto o una reacción alérgica, ya no se que hacer porque cuando decido hacerlo me viene un crisis de solo pensar que el medicamento que hará mal, no lo tomo y continuo con el dolor…………

      1. Hola Paola,
        Seguramente tuviste alguna experiencia tuya o cercana con algún medicamento que tuvo efectos negativos, sin embargo, las probabilidades son muy bajas y además tu misma experiencia te podría decir que después de tomar la pastilla no pasó es que pensabas que podría pasar. Este tipo de pensamiento es bastante “ansioso”, en el sentido de que no confías y en tu mente los pensamientos parecen ser más verdad que la realidad. Lo que te puedo recomendar trabajar es que vayas registrando con hechos las pastillas que tu cuerpo tolera bien, y que confíes más en esa verdad que en la paranoia de la mente “ansiosa”. Te puede ayudar buscar aquí en el blog sobre la hipocondría, pues trabajan bastante parecido con lo que te está pasando. ¡Mientras tanto un saludo!

    2. Creo que la pastillas dependen de cada caso y son efectivas si vas con un especialista. En el mio, el problema de ansiedad lo empecé a tratar con una psicologa de TTC, no me funcionó, luego acudí con un médico y me dió un medicamento que bajó la ansiedad pero me provocaba sueño. Al final acudí con un psiquiatra y santo remedio, el medicamento me lo recetó por 90 días y el problema terminó, o al menos me regresó a un nivel con calidad de vida… no podía dormir, tenia insomnio y pesadillas.
      Claro, debo ser honesto y mencionar que hay días que la ansiedad vuelve por algunos minutos /horas, y me asaltan dudas existenciales, me da miedo el futuro, añoro el pasado, me da miedo vivir y/o morir, pero debo mencionar que llevo años arrastrando duelos por personas cercanas fallecidas. Por querer ser valiente, nunca me dejé a mi mismo desahogarme. Ahora procuro soltarlo todo cuando me llega un flashback, y ya no me importa el que diran , ni me importa eso que llorar es de débiles o de maricones.

      Es una experiencia personal, espero les sirva un pcoo.

      1. Hola Salvador, gracias por tu comentario. Puedo ver que los medicamentos te ayudaron a bajar la ansiedad, pero lo que te ha sacado adelante es el cambio cognitivo que sin darte cuenta hiciste, en cuanto a permitirte llorar y olvidarte del qué dirán. Eso es precisamente lo que nos genera ansiedad, acumular las emociones y preocuparnos por lo que piensen los demás de nosotros sin permitirnos ser, así es que felicidades por permitirte ser, no muchas personas lo logran y espero que te ejemplo los inspire. ¡saludos!

    3. Hola llevo con ansiedad bastante tiempo todo empezó con mareos, decidí no medicarme pero se me está haciendo muy difícil y eso que acudo a terapias alternativas flores Bach yoga etc. He decidido empezar un tratamiento y aceptar que necesito algo de ayuda pero siendo consciente de ello. Mis síntomas de mareos han desaparecido hace unos dias(antes de medicarme)pero ahora me han vuelto nuevos, nerviosismo en el estomago constantemente que no me deja comer nada. Es normal esta transición de síntomas?
      Muchas gracias por vuestra ayuda

    4. hola hoy te encontré en el mejor momento no con la angustia y el pánico generalizado, después de un año de ansiolíticos y taller de sanación, llevo algún tiempos sin medicación. Sé que el proceso de curación no terminó allí sino que poco a poco enfrentando los miedos y canalizando mis energías podré decir gracias ansiedad sacaste lo peor y lo mejor de mi. Así que aqui estoy en el primer paso de corazón la ACEPTACIÓN.

    5. Que interesante este post, yo estoy tomando medicación desde hace 1 año, tuve una crisis muy fuerte tenia 4 noches sin dormir y no paraba de llorar y de gritar noche y día, las sensaciones eras horribles, y me medicaron tanto que pase 2 meses muy drogada luego fui dejando la medicación poco a poco pero hace 1 mes recaí, deje mi trabajo y he tenido episodios con mucho llanto, debido a que mi psicóloga me decía que yo siempre tendría ansiedad, y que siempre iba a tener que tomar medicamentos, decidí probar con una psiquiatra, ella volvió a recetarme paroxetina y risperidona, pero me dijo que yo si me iba a curar, y que la medicina solo iba a calmar mis síntomas pero que solo yo tenia el poder de curarme, esto fue como una brisa fresca, aunque a pesar de la medicación sigo sintiéndome desganada, ahora si creo que en algún momento estaré bien, claro que me da miedo dejar la medicación, porque el sufrimiento es abrumador y ni siquiera se de donde viene tanto dolor, entonces pienso que es algo químico.. pero es interesante leer esto y mas sabiendo que son psiquiatras con mucho estudio en el tema, y Fabi que tiene la experiencia de los ataques de pánico.. seria excelente que en mi país hubieran grupos de ayuda sobre el tema, porque la desinformasion hace mas lenta la recuperación..

      Saludos..

    6. Muchísimas gracias por compartir Fabiola, en verdad que es un excelente artículo, no padezco ansiedad ni ningún tipo de enfermedad crónica pero si estoy muy en contra de como vivimos en un mundo excesivamente medicalizado; definitivamente debemos hacernos responsables de nosotros mismos, de nuestro cuerpo y de las verdaderas causas que nos llevaron a alguna enfermedad. Saludos!!

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