Las 4 etapas de recuperación de la ansiedad

En el proceso de transformación de la ansiedad pasamos por varias etapas, te quiero platicar cuáles son las que en mi experiencia he visto que terapéuticamente hablando necesitamos pasar, para que identifiques en dónde estás y hacia dónde vas en tu proceso personal.

Las etapas van en espiral

El proceso de recuperación de la ansiedad no es lineal, (en realidad pocas cosas en la vida lo son), sino más bien es en espiral ascendente.  A veces pensamos que avanzamos mucho por la forma en la que nos vamos sintiendo bien, y de repente nos volvemos a sentir mal y creemos que retrocedemos, pero no existen los retrocesos, en realidad vamos subiendo por un espiral en ascendencia que va tocando cada una de estas etapas en cada momento, pero cada vez desde una perspectiva mayor.

En cada una de estas etapas necesitas recordar el aprendizaje previamente aprendido y aplicarlo cuando se te vuelven a presentar las situaciones, pues ahí es donde refuerzas la confianza y la fortaleza interior.

La ansiedad no se va por sí sola

He visto muchas personas que dicen “ya se me pasará”, “voy a esperar a que pase”, y pues… supongo que en intensidades pequeñas de ansiedad sí sucede, pero si ya pasaron más de 3 días, o llevas un año con momentos repentinos de ansiedad, creo que es momento de que avances por las etapas de recuperación.

¿Cuáles son las etapas?

He identificado 4 etapas principales con pasos en cada una de ellas.  Estas son:

  1. Etapa inicial
  2. Etapa de trabajo
  3. Etapa de transformación
  4. Etapa de mantenimiento
1. Etapa inicial
  1. Descubres que lo que te pasa es ansiedad (puedes negarlo, evitarlo o avergonzarte)
  2. Entiendes de lo que se trata
  3. Dejas de luchar, aceptas que necesitas evolucionar
  4. Asumes la responsabilidad sobre ti y lo que sientes

(los síntomas están al tope)

En esta etapa es cuando tu cuerpo ya te mandó las señales más fuertes y te sientes en un inicio perturbado, confundido y sumamente vulnerable por lo que estás sintiendo, también te sientes sorprendido e inclusive puedes entrar en negación, te puedes sentir avergonzado por “tener algo malo”, o bien, buscas y buscas en los análisis clínicos algo que compruebe que no es mental sino físico lo que te pasa. (esto lo hacemos por evitar tomar la responsabilidad que implica el que sea mental y emocional).

Puede ser que antes de esto ya sentías ansiedad, pero la suprimías de algunas formas, como salir de fiesta, tomar alcohol, tener relaciones de pareja conflictivas, a través de la sexualidad, sumergiéndote en el trabajo o culpando a los demás.

Pero en ésta etapa es cuando tu cuerpo ya te deja en claro que tienes algo, buscas en internet, acudes al doctor o platicas con un amigo y descubres que lo que tienes es ansiedad.

Muchas personas se quedan en el primer paso de ésta etapa, en un ciclo continúo y vicioso, buscando de doctor en doctor la medicina milagrosa que los pueda sacar de ese estado, o bien, asisten al psiquiatra esperando que las gotitas le quiten la angustia, o quizás sí van a un psicólogo pero a la tercera sesión dejan de ir porque se sienten demasiado raros yendo a terapia.

Pero seguramente si estás leyendo éste blog es porque ya pasaste al siguiente paso de ésta etapa que es entender lo que te pasa, lees sobre esto, escuchas diferentes opiniones, buscas en internet, etcétera. Sin embargo, entender lo que te pasa tampoco es suficiente para liberarte de la ansiedad.

Muchas personas también se quedan cicladas en éste punto en el que a partir de entender lo que les pasa hacen muchas cosas para sentirse mejor, pero a partir del miedo, de la lucha y del control. Y a pesar de que toman productos naturales y vivan una vida más relajada, de alguna forma siguen sintiendo ansiedad, y esto es porque siguen internamente luchando contra ella, generando el cortisol que la mantiene activa.

Por eso es importante pasar al tercer paso de ésta primera etapa, que es la aceptación, el dejar de luchar, el aceptar que necesitas una guía, una ayuda, un apoyo y recursos para salir adelante de ella. Aceptas que no se va a ir por sí sola y de cierta forma te rindes ante la lucha. Has de saber que hay personas que pasan años para poder pasar a ésta etapa, pues tienen miedo de que al aceptar la ansiedad la aumenten o la acepten en su vida, pero aceptar no significa resignación, significa que estás listo para pasar a la siguiente etapa de trabajo real.

Es por esto que esta primera etapa termina con asumir la responsabilidad sobre lo que sientes, lo cual te permitirá pasar a la etapa de trabajo, en la que vas encontrando recursos, terapias y medicinas que te ayudan a transformarte en tu interior (no para dormir o eliminar la ansiedad), sino para que aprendas nuevas herramientas que te ayuden a que tú la transformes en algo más.

Etapa de trabajo
  1. Aprendes a relajarte y cuidar de tu cuerpo
  2. Aprendes a gestionar tus emociones
  3. Dejas de creerle a  los pensamientos
  4. Enfrentas los miedos y te das cuenta que son irracionales
  5. Recuperas la confianza en ti mismo

(los síntomas van y vienen hasta que pasa un tiempo de estabilidad)

En ésta etapa lo principal que necesitas aprender es a relajar tu cuerpo y cuidar de él, a ver por tus necesidades físicas y emocionales, aprender a gestionar lo que sientes sin acumular las emociones, así como técnicas para dejar de creer en tus pensamientos negativos, lo cual te permitirá enfrentar los miedos.  Todo esto te ayudará a concluir ésta etapa recuperando la confianza en ti mismo, pues te habrás dado cuenta que sí puedes enfrentar lo que temes y dejar de creer en mentiras.

En esta etapa yo considero que es muy importante el acompañamiento de técnicas psicológicas y terapéuticas, ya sea aprendidas por ti o guiadas por un profesional, ya que cuando estamos inmersos en nuestra maraña emocional y mental, nos cuesta trabajo observarla desde fuera y obtener una nueva perspectiva.  Necesitamos hablar en voz alta, desahogarnos y aprender a hacer lo que no sabemos hacer, lo cual es lo que en un inicio nos genero ansiedad.

Es importante que reconozcas que no te la sabes de todas, y no por ignorante o poco capaz, sino porque en realidad se nos enseña poco sobre inteligencia emocional y sobre cómo tener pensamientos realistas.  Como sociedad traemos muchas creencias que nos hacen daño, así como estilos de vida poco sensatos. Así es que aquí es donde te abres a un mundo nuevo de terapias y técnicas especializadas, que te van dando luz sobre las verdaderas causas de lo que te pasa y cómo sanar.

Una vez que transformas tus pensamientos, expresas tus emociones y enfrentas tus miedos, entonces sí te vuelves a sentir tú mismo y con confianza para volver a vivir tu vida. Esto es lo que te permite pasar a la etapa de transformación.

Etapa de transformación
  1. Tienes más momentos de luz y paz
  2. Tomas decisiones desde tu autenticidad
  3. Recuperas la esperanza, el sentido y el optimismo por vivir
  4. Te sabes, te sientes y te vives libre

(los síntomas aparecen de vez en cuando, rara vez, aplicas lo aprendido y no te asustas)

Así es, la transformación se da en realidad todo el tiempo durante las etapas de la ansiedad, pero una vez que realizas el trabajo es cuando te descubres a ti mismo diferente, aunque no diferente extraño, sino diferente auténtico y genuino, te sientes tú mismo de nuevo y empiezas a tomar las riendas de tu vida.

Aquí es donde vuelves a vislumbrar el optimismo y la motivación para volver a soñar, y empiezas a tomar decisiones desde tu autenticidad, juntándote quizás con personas en tu misma sintonía, realizando actividades que van más afin a éste nuevo estilo de vida en el que procuras vivir sin tanto control y con más confianza.

Ésta etapa es donde te vuelves a conectar con el ritmo natural de las cosas y dejas de sentirte extraño a la vida, es quizás una etapa que dure en su estado puro un par de meses o quizás un par de años, pues eventualmente te enfrentarás a nuevos retos que te pondrán a poner en práctica lo que has venido aprendiendo y a que te sigas ensanchando en tu propia evolución.

Etapa de mantenimiento
  1. Sabes las cosas que necesitas procurar para sentirte bien (y disfrutas de ellas)
  2. Aprendes a mantener tu equilibrio junto con el movimiento constante de la vida
  3. No te asustas ni alarmas si la ansiedad te echa una llamada de vez en cuando
  4. Sabes diferenciar entre ansiedad y todo lo demás que experimentas
  5. Vives tu vida recordando a la ansiedad como una gran aliada mensajera

(si aparece algún síntoma es en pequeña intensidad, escuchas lo que te quiere decir, haz el cambio y continúas con tu vida)

Es así que pasando por la transformación de la ansiedad llegas a una etapa en la que te sumerges en el ritmo natural de la vida, esto significa, con momentos de estrés y con momentos de relajación, con momentos de gozo y con momentos de melancolía quizás, pero sin irte a los extremos de manía o depresión.

En la etapa de la realidad sabes que la plenitud existe y que está a tu alcance, pero te atreves a experimentar también la cotidianidad de los altibajos, sin que esto te signifique un sacrificio o una mala noticia.  Como yo lo he experimentado, es que me permito tener emociones agradables y desagradables pero siempre con la visión global de que todo es parte de una experiencia humana plena.

Aquí es donde te das cuenta que estás en un constante aprendizaje y evolución, y que eres capaz de elegir las lecciones que recibes de la vida, así como tu vida en general, manteniéndote atento a no descuidarte y a seguir aplicando lo que aprendiste, pues si te sientes bien, sabes que no fue por azahares del destino o producto de la magia, sino que tú fuiste el responsable de tu bienestar.

Al tu ser el responsable de tu bienestar, eres responsable de mantenerte así.  Pero es importante que sepas que no te puedes mantener en un estado estático y quieto, pues la vida está en constante movimiento, lo que necesitas aprender en ésta etapa es lo que a ti te ayuda para mantenerte en equilibrio junto con el movimiento.

No tienes que vivir preocupado por volver a tener ansiedad

Ahora, no significa que te la vas a vivir tu vida alerta a no volver a caer en la ansiedad, pues entonces te la volverás a generar.  Se trata de que vuelvas a vivir tu vida viendo a la ansiedad como una amiga que te visitó por un tiempo para darte un gran aprendizaje pero que se regresó a su país de origen, y que si algún día regresa, primero te llamará por teléfono, y seguramente si le contestas y escuchas lo que tiene que decir, no va a verse obligada a hacer sus maletas y llegar de repente.

Por otro lado, si hiciste tu trabajo y aprendiste sobre ti, las emociones y los pensamientos, entonces también ya sabrás que no todo lo que sientes es ansiedad, que eres capaz de enfrentar los retos que se te presentan y que no porque te sientas un poco mal ya te regresó todo.

Necesitas conocerte y saber cómo vas empezando a generar la ansiedad dentro de ti, para que como te digo, no se aumente e intensifique.

El objetivo de la “enfermedad” o de los trastornos, es que hagas lo que tienes que hacer para recuperar tu equilibrio y que puedas vivir tu vida como quieras vivirla, no para que te obsesiones con ellos y los hagas la cosa más importante de tu vida.

Así es que de corazón te deseo que llegues a ésta etapa y que cierres el cajón de la ansiedad, no por miedo, sino por amor a ti.

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¡Hola! Soy psicóloga y fundadora de desansiedad. Logré transformar la ansiedad en libertad y plenitud. Deseo compartirte mi experiencia y ayudarte a superar la ansiedad.
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Comentarios

    • karina
    • 5 abril, 2017

    yo estoy en a etapa de la tranformacion es exactamente a si como va evolucinando me identifico mucho con tu forma de ver la anciedad gracias

    • Alejandro
    • 2 abril, 2017

    Que felicidad, me identifique con la etapa de transformacion ya voy de salida 🙂

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