¿Qué hacer con el dolor físico y emocional?

dolor físico y emocional

La atención plena es algo que ya sabemos hacer, y que básicamente consiste en observar lo que sucede dentro de ti y en tu exterior sin juicios y con total aceptación. De esta manera eres capaz de fluir con lo que está sucediendo, sin resistencia, y entonces poder hacer algo al respecto si es que tú así lo deseas.  John Kabat Zinn introdujo ésta práctica en el hospital de Massachusets, y ha comprobado científicamente que en pacientes con enfermedades terminales y dolores crónicos, se observa una disminución de su sufrimiento, y por ende, de su estado de salud en general.

El dolor físico es un reflejo del dolor emocional que has querido evitar o quitar.  Tu cuerpo es en general un reflejo de lo que sucede en tu interior, y puedes ver como metáfora a paradoja cuestiones físicas que en realidad hablan de una cuestión emocional tuya. Por ejemplo, una inflexibilidad en tu cuerpo puede significarte falta de flexibilidad ante la forma de ser de los demás, una tensión en los hombros puede equivaler a cuánto cargas presiones que no te corresponden, un dolor de cabeza simboliza todas las preocupaciones que les das vuelta en la cabeza, incomodidad en tu estómago simboliza cuestiones que no has terminado de procesar o círculos sin concluir, en fin, el objetivo es que te conectes con tu cuerpo y descifres lo que significa en un nivel emocional esas incomodidades a nivel físico.

Normalmente el dolor emocional es algo que incomoda, y que nos lleva a desviar nuestra atención de él, simplemente no le ponemos atención, lo rechazamos o lo queremos quitar, nos resistimos a sentir.  Al no permitirnos sentir, nuestro cuerpo en su sabiduría, guarda esas emociones y ese dolor y lo convierte en dolores físicos, molestias, incomodidades, comezones. Cuando no queremos aceptar y ver nuestra incomodidad emocional, aparecerá de manera física, para que te des cuenta de eso que traes guardando.  Y si no le pones atención, se hará cada vez más grande hasta que realmente imposibilite tu caminar y tengas que hacer un alto.  El error es que en esos momentos ya es necesario salir corriendo al doctor para eliminar ese dolor físico, cuando idealmente podríamos revisar a nivel emocional que no hemos procesado, en qué nos hemos descuidado.

El dolor físico es algo con lo que nos podemos identificar y llegar a pensar que “así soy, siempre me dan migrañas”, o… “yo sufro de artritis y es parte de mi”.  Cualquiera que sea tu dolencia física constante, que viene repentinamente, revisa si no se ha convertido en algo que ya sientes como parte de ti, porque entonces… ¿Cómo podrás despedirte de algo que es tuyo?

Si realmente quieres liberarte de dolores físicos y emocionales, empieza por desidentificarte de ellos, velos desde otra perspectiva, préstales atención más allá de saber que están ahí, identifica desde el momento minúsculo en el que empieza a aparecer, haz un alto y medita.

Al meditar con atención plena, lo que hacemos es que permitimos que aparezcan esos dolores e incomodidades a nivel físico y emocional, y realizamos los siguientes pasos:

1.- Lo observamos, le ponemos atención, y delimitamos el área en la que se siente.  Esto es porque muchas veces te duele una parte de la cabeza, no toda la cabeza, y mucho menos… todo tu cuerpo.  O te duele una parte de tu rodilla, no toda tu pierna.  Al delimitar el área, observamos que no es tan grande ese dolor o incomodidad, y podemos empezar a conocerlo tal y como es.

2.- Sentimos y visualizamos su textura, puede ser como piedritas, trenzas amarradas, un rayo de luz, una piedra enorme, fuego… lo que tu percepción te indique que es.

3.- Le ponemos un color y movimiento, igualmente, dejándote sentir de qué color es y cómo se mueve esa sensación.

4.- Empezamos a respirar con la intención de mandarle a ese lugar de tu cuerpo oxígeno, y con cada inhalación, vas deshaciendo esa textura, lo vas disminuyendo y de cierta forma suavizando y desintegrando.  Al exhalar sientes como va desapareciendo ese dolor o incomodidad.

Es probable que al momento en que le pones atención a tu dolor, éste de momento se sienta más grande, esto es porque tu cuerpo aprovecha que lo volteaste a ver para hacerte saber de sus dolencias, no pasa nada, obsérvalo, permítele existir, descubre inclusive cómo es que hace más grande y cómo se mueve, cuál es su textura y color, mándale oxígeno y verás que desaparece.  Otro fenómeno que aparece es que al ponerle atención a un lugar en específico de tu cuerpo, aparece otro como queriendo llamar tu atención, ve atendiendo al que en el momento te pide de esa atención, pero sin quitársela a ninguno, pues se hará más grande para captarte.

Es importante realizar éste trabajo constantemente, escanear nuestro cuerpo para encontrar dónde va acumulando tensión, incomodidad y dolor, y entonces poder hacer algo al respecto.

Una vez que atiendes a tu cuerpo y que lo tienes cubierto en sus necesidades básicas como comer y tomar agua constantemente, entonces puedes pasar a atender tus molestias e incomodidades o dolores emocionales, realizando el mismo proceso. Normalmente al atender una emoción como enojo o tristeza, te encontrarás con texturas más densas o más volátiles, déjate llevar a ponerles la atención que se merecen y mandarles ese oxígeno para irlas desvaneciendo.

Puedes realizar el mismo proceso con tus pensamientos, en cuanto a que te sientes a observar todos esos pensamientos que brotan de tu mente, y sin juicio o miedo, observarlos, y mandarles oxígeno para permitirles que se vayan.

Otro punto  es que al descubrir tanto dolor internamente, nos puede llegar el miedo de ver que eso existe dentro de nosotros, y entonces inmediatamente desviamos la atención, nos asustamos y nos inquietamos.  Pero más vale la pena observarlo y conocerlo por un minuto, que cargar con él días y meses enteros hasta que se convierte en un cáncer o algo parecido.

Por otro lado, Eckhart Tolle, autor del libro El poder del ahora, y de Una nueva Tierra, afirma que “Ser Ahora” conlleva una conciencia que está más allá de la mente, una conciencia que ayuda a trascender el “cuerpo del dolor” que es creado por la identificación con la mente y el ego. Es en el libro de Una Nueva Tierra,  donde explora la estructura del ego humano y cómo éste actúa para distraer a la gente de su experiencia presente en el mundo.

La meditación con atención plena o mindfulness, es precisamente la práctica vivencial para re-enseñarle a nuestra mente a estar en el presente, ese lugar libre de los juicios que hace nuestro ego, y libre de sentir como propio ese “cuerpo del dolor”, el cual explica Tolle que es una memoria en nuestro cuerpo que vamos cargando como humanidad, en el cual el cuerpo duele, tal cual, el cuerpo duele y nos identificamos con él.

En la sesión también hablamos de las 4 verdades nobles, las cuales mencionó Buda al regresar de su despertar de consciencia, en la que dio a conocer la primera verdad, que es “el sufrimiento existe”, o sea, el dolor y el sufrimiento es un hecho que como humanidad experimentamos.  La segunda verdad noble es que “el sufrimiento tiene una causa”, esa causa es el apego, el rechazo y la ignorancia.  O sea que mientras más te identifiques con tus dolores, o más los rechaces y los quieras quitar, o más los ignores y no les prestes atención, más se acentuarán.  La buena noticia es que existe una salida a ese sufrimiento y en esa verdad es que radica mindfulness como una práctica de atención plena, como camino para la liberación del sufrimiento físico y emocional.

Recuerda que el dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional.

Más información:

John Kabat Zinn http://www.umassmed.edu/Content.aspx?id=43102

Eckhart Tolle http://www.eckharttolletv.com/default-tv.aspx

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¡Hola! Soy psicóloga y fundadora de desansiedad. Logré transformar la ansiedad en libertad y plenitud. Deseo compartirte mi experiencia y ayudarte a superar la ansiedad.
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Comentarios

    • Jaime López
    • 17 septiembre, 2015

    Hola Fabi, fijate que sufrí un ataque de pánico (motivado por mucha ansiedad y un medicamento con cafeína) que detonó un trastorno de ansiedad hace 6 meses. Poco a poco estuve quitándome las crisis y la ansiedad en general con éxito (apoyado de tu página); sin embargo, ya en los últimos días de recuperación, me lesioné “inexplicablemente” un codo. Fui a ver al médico y me recetó medicamento. Paulatinamente fue mejorando el caso pero, un día que tuve una tocada (soy músico/guitarrista), me lesioné nuevamente el codo y además también el otro (en ese momento reconozco que estuve bajo mucho estrés y me sentía bastante deprimido porque estaba por cortar a mi ex y no tenía claro qué hacer con mi vida). Han pasado ya casi 2 meses después de eso, he estado en rehabilitación con medicamento y no termino de curarme. De hecho ya no he podido volver a tocar desde entonces. Ahora tengo un trabajo que me gusta (no es musical), me siento menos estresado con respecto al dolor, pero aún sigue…te agradecería mucho tu opinión al respecto porque no se que hacer realmente, muchas gracias.

    • patricia galindez
    • 6 julio, 2015

    Acabó se volver de un viaje y me resfrié tremendo. Tu post me checa totalmente y me ayuda a aceptar soltar y permitir. Mil bendiciones

    • Lizbeth
    • 14 septiembre, 2014

    muy interesante la platica. Me encanto gracias!

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